Lección de motivación de un minuto

El año pasado, interesado por las posibilidades terapéuticas de los espejos, le pregunté a mi profesora de PNL si existían terapias con ellos. Su respuesta fue que había gente que no soportaba mirarse al espejo, y que incluso los había que se acercaban al mismo y lo rompían a puñetazos. Entonces puse la idea en el congelador; los espejos son caros.

Esta niña, en cambio, lo tiene clarísimo. Frente al espejo, grita con fuerza todo lo que le gusta de su vida y de sí misma, haciendo un buen repaso también de sus conocidos. En menos de un minuto sale disparada por la puerta dispuesta a hacer lo que sea que tiene que hacer.

Toda una maestra del ser.

Me pregunto cómo… hago para…