presente, pasado y futuro

Presente, pasado y futuro

El tiempo es una nominalización interesante. No podemos tocarlo, no podemos palparlo. No podemos tomarlo con las manos ni ponerlo en una carretilla. Sin embargo, a menudo hablamos del tiempo como si fuera algo o alguien que hace cosas. Es interesante…

De acuerdo con nuestras palabras, el tiempo puede pasar, puede volar, puede irse, puede tenerse, puede invertirse, puede perderse… ¿Alguna vez te has preguntado adónde va el tiempo cuando se pierde?

El tiempo es una construcción mental. Como tal, sólo existe en nuestras mentes. Tanto para acceder al pasado como para acceder al futuro, tenemos que hacer algo: tenemos que pensar.

Y pensar es un acto de creación.

Gracias al cerebro podemos reconstruir experiencias que sucedieron hace tiempo, y también podemos crear experiencias futuras, hacer predicciones y planificar. Pero cualquiera de estas cosas sólo puede hacerse desde el presente, desde ese instante que da cabida a la infinita sucesión de eventos que llegan y se van, sucediéndose desde el principio hasta el fin.

Pasado

Para recordar el pasado debes, desde el instante presente, acceder a tu memoria. Tu memoria es el archivo en el que se almacenan todas las experiencias que has vivido.

Muchas personas creen que, al recordar, accedemos de nuevo exactamente a lo que sucedió. Esta creencia es falsa. Al recordar reconstruimos los acontecimientos, y al hacerlo, los modificamos. Recordar es reconstruir.

Reconcíliate con tu pasado

Una de las mejores cosas que puedes hacer por ti en tu vida es reconciliarte con tu pasado.

Tu pasado es un maravilloso depósito, no sólo de experiencias, sino también de recursos. Si todavía no te has reconciliado con todo lo que has vivido, estarás bloqueándote el acceso a recursos internos inconscientes que pueden resultarte de gran utilidad.

Tal vez lo te gustó algo que sucedió. Tal vez no te gustó algo que te pasó o algo que hiciste. Vivir esa experiencia o vivir eso en concreto te proporcionó información valiosa y también única. Tal vez te saliste de los caminos establecidos para explorar algo, viviendo situaciones y acontecimientos únicos que te ayudaron a realizar aprendizajes también únicos. Cada uno de nosotros es una experiencia espacio-temporal única, y eso es valioso. Cada una de tus experiencias, “buenas” o “malas”, sentó las bases de aprendizajes y entendimientos que permanecerían contigo toda tu vida. Tu pasado, te guste o no, es único y precioso.

Puede que alguien te hiciera algo que te doliera. Puede que tuvieras una mala experiencia que tuviera un enorme impacto en ti. Ahora, si cada día te tomas unos minutos para revivirlo de nuevo, lo único que conseguirás es sentirte igual de mal una y otra vez. Concédete ahora una oportunidad para aprender estas dos sencillas cosas:

  • Fuera lo que fuera que sucedió, una vez fue suficiente
  • Lo mejor del pasado es que ya terminó

Sea lo que sea, ya se ha acabado, así que concéntrate en el presente y mira hacia el futuro, porque ahí es hacia donde vamos.

Futuro

El futuro, como el pasado, no existe. Ahora, el futuro es hacia donde nos dirigimos, y en tu mente es el lugar en el que poner todas las cosas que quieres.

Tal vez todavía no sepas qué es lo que quieres exactamente, pero sí puedes tomar una dirección. Utiliza tu mente y tu imaginación para crear experiencias bellas y dignas de ser compartidas.

Del pasado al futuro

Las experiencias del pasado fueron la manera en que aprendiste a ser quien eres y hacer lo que haces.

Ahora, si algo no te gusta, el presente es el único momento en el que puedes hacer cambios. A menos que cambies algo en el presente, tu futuro será muy probablemente una prolongación de tu pasado. La mente hace predicciones en base a la información que ya conoce. Aún así, hay una manera de introducir nueva información venida de “ninguna parte”: tu imaginación.

Tu imaginación está limitada por dos cosas: lo que crees que es probable y lo que crees que es posible. La buena noticia es que lo único que se interpone entre lo que imaginas y lo que puedes lograr es lo que crees. La segunda buena noticia es que fuiste tú quien creyó eso en primer lugar, así que puedes hacer algo diferente y cambiar lo que crees.

Nota las similitudes entre los verbos creer y crear.

Imagina tu futuro y pregúntate: ¿Qué tendría que suceder para que esto fuera posible? ¿Qué cambios tendría que hacer? ¿Qué cadena de eventos me conducirían hasta allí? Hazlo grande, brillante, cercano y atractivo, de manera que te sientas atraído hacia ese futuro en concreto de entre todos los posibles.

Y de nuevo, date cuenta de que pensar en el futuro, así como pensar en el pasado, es algo que sólo puedes hacer en el presente. El eterno e infinito presente.

La vida es siempre ahora. Aprende a disfrutarla.

Foto por gadl via photopin cc

Un pensamiento sobre “Presente, pasado y futuro”

  1. Hola, gracias por el articulo, me gusto mucho, ilustraste muy bien justo estoy preparando tema con relación al tiempo y esto me gusto mucho, sigue escribiendo te va bien…

Para mejorar, expandir y/o potenciar: