Un Regalo

Los regalos se hacen en épocas especiales. Aunque con esto de la edad cada vez lo comprenda menos, los regalos se hacen en los cumpleaños. Para el resto del año están las fechas señaladas: el día del padre, el día de la madre, el día de la marmota, las navidades… Las fechas señaladas para hacer regalos se multiplican cada año al compás que marcan los centros comerciales; son ellos quienes las señalan en el calendario. Antes bastaba darle un abrazo a tu progenitor un día para que el mundo volviera a arreglarse, y ahora si no le regalas algo en el día del padre te dice que eres un hijo de puta.

El tic-tac al final termina haciendo melodía con el sonido de la caja registradora. Unos cuantos anuncios bien puestos y si no haces un regalo en el momento que te dicen la gente te señala con el dedo. Con tanta celebración es lógico que al final te quedes sin ideas. No te preocupes; los grandes almacenes te dicen incluso lo que tienes que ofrendar: corbatas, cinturones, líquidos aromáticos a precios que desafían al sentido común… La persona que recibe el presente tiene que poner cara de encontrarse en el día más feliz de su vida, y después de las navidades eBay echa humo mientras todo el mundo se deshace de la mierda que recibió y que le gustaría quemar si dispusiera de un sitio adecuado. La bola de hipocresía se hace más grande y más absurda con cada vuelta.

El regalo tan cuidadosamente escogido para esa persona tan especial se suele reducir a diez minutos de paseo por los pasillos de los grandes almacenes y a un golpe de billetera. Cuanto más caro mejor. Caro siempre es bueno. Se saca la tarjeta de crédito y se resuelve la papeleta hasta el año siguiente en el mejor de los casos. Envuélvamelo para regalo, por favor.

A mí me daría vergüenza, y es por eso que cada vez lo hago menos. Y sí, a veces me señalan con el dedo.

La realidad es que todos sabemos que los regalos que más ilusión despiertan son los inesperados, aquellos que no tienen fecha de vencimiento, aquellos en los que un catálogo o un cartel brillante no han tenido nada que ver. Se ofrecen porque sí, porque todos los días merecen ser celebrados. Y se hacen con el corazón, no con la cartera. Los buenos presentes se preparan con sigilo y expresan amor, admiración o una combinación de ambos. No están hechos de euros sino de esmero e ilusión, y es exactamente eso lo que transmiten. El resto sólo están diciendo “Pasé media tarde en El Corte Inglés y me ha costado una pasta, así que más vale que te guste”. Ni unos ni otros pueden ocultar los sentimientos que trascienden a la materia de la que están hechas las cosas.

Los regalos que con más ilusión he recibido en mi vida han costado cantidades de dinero que tienden a cero. Están compuestos de sorpresa, de tiempo y de admiración. Han sido elaborados con cuidado y cariño, y es por eso que llegan hasta donde una corbata o un perfume no soñarían con llegar ni en sus sueños más pervertidos.

El último de estos regalos lo recibí hace unos pocos días:


Bilo y Nano Manga Edition

De repente, una persona a la que apenas conozco me hace un presente un día cualquiera, y un día cualquiera deja de serlo para convertirse en algo especial y a mí se me cae la lagrimilla como si fuera gilipollas. De pronto, una vez más, todo vuelve a valer la pena. Es en ocasiones así cuando me alegro de ser el gilipollas que soy.

No sé gran cosa de Alberto. Sé que estuvo ahorrando durante mucho tiempo y que hace unos meses dejó un curro de mierda y vendió el coche porque decidió que a los sueños no se llega por autopista. Ahora está en Alemania dibujando jornadas enteras intentando hacerse un hueco en el mundo del cómic. No sabe cuánto durará la mecha que le dieron por el coche y por las interminables jornadas de explotación laboral; quizá lo suficiente. Ojalá yo se lo pudiera decir.

No sé si le saldrán bien las cosas, no sé si conseguirá al menos un pedazo de su sueño antes de que la mecha termine por consumirse, no sé nada de mucho, pero sí que sé que un regalo así no se encuentra en un estante perdido en los anodinos pasillos de unos grandes almacenes, y sé que cuesta mucho más que dinero. Es por eso que no tiene precio.

Un regalo así expresa respeto y admiración. Y lo sé porque conozco muy bien el respeto y la admiración: son exactamente lo que siento cuando me cuenta su historia y cuando me paro para desearle lo mejor en su aventura.

Muchas gracias. Mucha suerte.

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Comentarios

El tema de los regalos tiene tela; es increíble en lo que se convierten. Por cierto, está bien chulo el dibujo :)

Casposidad

Bueno, supongo que eso depende mucho de cómo lo mire cada uno. Yo soy de la opinión de que a nadie le amarga un dulce. Me encanta celebrar mi cumpleaños, y las Navidades ni te digo. Sí, es cierto que a veces se reciben regalos truño, pero lo importante es la intención. A veces los mejores regalos no cuestan nada, a veces no puedes permitirte según qué cosas y alguien con mejor bolsillo que tú se acuerda y te lo regala. ¿Debe gustar más porque es caro? No, sino porque la persona que te lo ha regalado se ha acordado de ti, de lo mucho que lo querías, o ha hecho el sacrificio de buscarte algo (aunque al final no te gustara) y de pagarlo. Será que me cuesta mucho ganar el poco dinero que consigo ahorrar (la maldición del estudiante) y cuando lo gasto en alguien lo hago desde el corazón, con el convencimiento de que la otra persona sabrá valorar el cariño que hay detrás de ese perfume, pues aunque sea un regalo muy trillado y de originalidad cero era, al fin y al cabo, lo que esa persona quería.
Lo siento, pero del mismo modo que no creo que todo se compre con dinero, estoy lejos de creer que todo lo que se compra sea malo por el mero hecho de haber pagado por ello. Hay cosas y cosas, casos y casos.

PD: Eso no quita que lo de este chaval sea un detallazo de los que hace que se le caiga a uno la baba ;)

La Mosqueperra

Asi es como deberian ser los regalos. Estoy hasta las narices de regalos impersonales. A ver si este muchacho tiene suerte y consigue su sueño.

Joder!, que sentimentalón te has puesto, macho.
Creo que todos estamos de acuerdo en que lo ideal es hacer un regalo por que si, sin más, con esfuerzo y sin dinero, pero desgraciadamente en la mayoría de nosotros esa espontaneidad ideal está sumergida en una rutina intrascendente y cómoda que hace que nos olvidemos de regalos y muestras de afecto sinceras. Ahí es cuando entran las fechas de cumpleaños y demás. Lo bueno sería que no necesitáramos esas fechas para recordar que debemos mostrarle afecto a alguien y, sí, está claro que no son fechas especiales desde el punto de vista cósmico, pero tampoco está mal que te recuerden que hay que hacerlo de vez en cuando.

Por otro lado el dibujo me parece de una gran calidad, pero a parte del buen arte de este chico, yo también puedo decir que le admiro sin conocerle, porque perseguir un sueño con esa valentía es coger la vía más directa a la autosatisfacción. Yo también espero que lo consiga, eso me daría fe en los sueños, que no es poco.

Es cierto lo que dices. Los mejores regalos son los que se meditan y se preparan con ilusión, independientemente de lo que cuesten.

Y para Alberto, ojalá tenga suerte. Aunque alguien que persigue un sueño de esa forma, tiene mucho recorrido para ser capaz de conseguirlo, como me dijeron una vez: “Hace más quien quiere, que quien puede” (Y si quieres y puedes, ya ni te cuento…)

No te tomes la vida demasiado en serio, ¡no saldrás vivo de ésta!

No se que tienen los dibujantes que siempre consiguen hacer regalos entrañables, sobre todo cuando son inesperados. (En este momento entorno los ojos y me dispongo a recordar una batallita. Fundido en negro)

Pues resulta que hicimos una cena de amigo invisible. En ese caso hacer el regalo es un gustazo porque sabes que todos van a ser de coña y que la gente se va molestar en hacer/fabricar algun artefacto. Entre regalo y regalo impresionante, un calendario personalizado para uno, unos dientes de pega para otro colega al que llamamos Ronie por razones evidentes con su dentadura, una olla del BBVA para otro, me llega mi turno. Ilusionado desenvuelvo el papel de periódico, los estudiantes son recicladores por naturaleza, y de repente me encuentro con un dibujo mío caracterizado de samurai, freak power, totalmente inesperado. N de lejos me esperaba ese regalo y ni de lejos me esperaba las horas que invirtió mi colega en mi. Me impresiono mucho y me pase abrazo a mi amigo invisble gran parte de la noche hasta que la gente nos increpó. Por mi parte yo regale unos guantes de lana a los que les había cortado los dedos y un collar antipulgas………

Una sorpresa siempre gusta. Y la verdad es que en mi casa cuando el 6 de enero no tengo un paquete inesperado, que suelen ser calzoncillos o una after shave, no me quedo agusto.

Ya lo decian los teletubbies. Abrazooooooooooooooooooooooooooooo

Juan Pablo II strikes back

Teneis razón, y es que un regalo al que hayas dedicado tu tiempo en hacerlo es como poner un trozo de tu alma en él. A mi siempre me ha gustado hacer cualquier tonteria, y aunque no sea un artista tengo mano para este tipo de cosas. Además, casi siempre que he regalado algo hecho por mi a sido sin venir a cuento de nada, simplemente porque te apetece hacerlo y crees que hará ilusión a esa persona.
No puedo más qque sentir admiración por lo que ha decidido hacer Alberto, pues dedicarse a un sueño debe ser lo mejor en esta vida. Espero que todo te salga como esperas!

Siempre habrá un miserable desagradecido que te haga maldecir mil veces el tiempo que has perdido. Tengo varias experiencias de ésas, porque yo solía ser de los que pensaba que vale mil veces más un regalo hecho con cariño que algo comprado. Solía hacer pequeñas tallas en piedra que engarzaba con herrajes de plata como colgante y regalaba a algunas personas. Solía.

La cara de asco y decepción que puso cierta compañera de clase cuando recibió el suyo (una piedra tallada y pintada a mano con un delfín repujado en estaño… muchas horas de trabajo) no creo que llegue nunca a borrárseme de la memoria. La puñalada que sentí en el costado cuando descubrí que otra amiga le había re-regalado el suyo a su sobrinita de dos años para que jugara es otro de mis episodios inolvidables.

Moraleja: los regalos personales, sólo a quién de veras los merezca y agradezca. A los demás, figuritas de todo a cien y baratijas de mercadillo.

– Wayfarer

P.D. Adela, Pilar… si alguna de las dos leéis esto y os sentís aludidas… Que sepáis que espero que os den mucho por ahí.

si señor, estoy completamente de acuerdo contigo, hay gente que….bueno pues eso

Juan Pablo II strikesback

Muchas gracias tío. Me ha encantado el post :)

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 http://rulzdemol.deviantart.com

Creo que tienes toda la razón del mundo. De hecho, siempre intento en el cumpleaños de cada uno de mis amigos (es un día señalado, pero bueno) regalarles una postal dibujada por mi, en vez de esas ya prefabricadas (dibujar es mi pequeño hobby, y ya casi que todos lo están esperando…)

El regalo que más me ha llegado en los últimos tiempos fue una chaqueta que me envió mi madre al poco de venirme a Italia. “Para que no pases frío” ponía en un papel. Casi se me saltan las lágrimas, y no es coña.

Y aprovechando, gracias al link, el refresco de memoria leyendo el texto del arte de regalar, diré que esta navidad sin ir más lejos decidimos la familia conjuntamente no hacer regalo. Ya se comprarán las cosas cuando hagan falta. Y en cuanto a los típicos regalos cuando vas a algun país, opto por lo práctico, siempre traigo comida típica: Poco duradero y siempre agradecido…no falla ;).

Ala, nada más, saludos a todos!

P.D: Si se anima otra vez, dile que dibuje también al amigo Mandrakero, Mandrivero, o cómo sea que se llame. Algunas de sus actuaciones estelares ya han entrado en la historia del cómic por méritos propios…

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Save the linx

A mi lo mejor que me han regalado, es una cinta con un concierto de guitarra tocado por el que regalaba o el regalador, con comentarios entre las canciones. Mi hija (que entonces tendría 1 año) y yo nos dormimos muchas noches escuchando aquello…

Pues eso, que te deseo muchísima suerte.:)

No me gusta que me regalen ná.

Hay gente pa tó.
La Güeb del Richal.
Hasta que me compren

Y sí, a uno le señalan mucho con el dedo.

Estas navidades no he regalado nada y cuesta mantener el tipo cuando a uno le tachan de tacaño y chafafiestas.

Estoy totalmente de acuerdo con el GonzoTBA, esto es algo que tiene que salir de dentro :)

Salu2,
 kERbEROS

PD: Por cierto: He estado viendo bocetos del dibujante, Rulzdemol, y es un puto crack, seguro que le irá bien :)

Ea, gracias! ;D

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 http://rulzdemol.deviantart.com

Pues aunque os parezca una tontería yo de los regalos que recuerdo con más cariño son los muchos cubatas y/o cervezas a los que esos amigos de verdad me han invitado en esas épocas chungas en las que estás más pelao que un monje budista.

Por que uno siempre necesita un buen “muro” donde apoyarse cuando esta jodio, a vosotros mi “muro” gracias.

PD: No se si incluireis cubata/cerveza como regalo, pero los dos tienen una composición química parecida a un perfume y este bien está aceptado como tal.

Hale, por leerlo. Acabo de acordarme de que estas Navidades tampoco me ha regalado nadie nada. Y tampoco por mi cumpleaños, hay que joderse xDD Y llevamos así… (queda inaugurado este cahier du doleances) seis años. Seis años en los que yo sí voy regalando cosas a todo el mundo, y cada vez me digo lo mismo: venga, sacaelwhisky, machote, que lo bonito es regalar. ¡Y una polla como un camión de setenta y cinco ruedas triangulares! Lo bonito es que a veces se acuerden de uno, aunque sea con una piruleta.

¡Por dios, que alguien me regale algo o no respondo!

(fin del cahier du doleances)

Nota del redactor: Voy a instalarme una versión del LaTeX con un paquete nuevo que me va a servir para conquistar el mundo. Fin de la nota del redactor.

¡Todo el mundo al suelo! ¡Se sienten, coño! ¡Pimpampum! ¡Ratatatatá! ¡Plamplam!

Luego se queda uno sin saber qué hacer. Ya no recuerdo la última que Lilith me regaló algo. Lo que sí me acuerdo fue que preguntó a un vendedor qué se le daba a un hombre que lo tenía todo y le respondieron que la extremaunción…
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Jack Maybrick.
Presidente del Comité a Favor de la Instauración del Día Internacional del Hombre.

¿Y a uno que no tiene nada? Más aún, ¿qué se le regala a la mujer de otro? ¿Y a la mujer de sí misma? ¿Y cómo regalarse algo a uno mismo y que resulte ser una sorpresa? Manda huevos.

Qué regalarle a un hombre que no tiene nada: cualquier cosa.
Qué regalarle a la mujer de otro: anticonceptivos.
Qué regalarle a la mujer de sí misma: Lo que sea, de cualquier manera lo va a cambiar al día siguiente.
Qué regalarse uno mismo y que sea sorpresa: llamar por teléfono a una tienda de artículos por catálogo y elegir un número al azar. Si llamas a Harrods, por ejemplo, además de una factura estratosférica puedes llegar a comprar un elefante…
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Jack Maybrick.
Presidente del Comité a Favor de la Instauración del Día Internacional del Hombre.

Se me ha ocurrido que ya que te gusta el cómic y lo haces muy bien ¿Por qué no te presentas a algún concurso de ayuntamientos o diputaciones?. Te aseguro que no es muy difícil ganar y te puedes llevar un muy muy buen pellizco (incluso más de 3000€).
Un saludo.
 :)

¿Y quién da el pellizco? ¿En tu ayuntamiento hay alcalde o alcaldesa? Si lo tiene que dar el alcalde, ¿podría yo solicitar que delegue en alguna subalcaldesa? (¿existe el cargo de subalcalde?). No sé, no me apetece que me marque las nalgas cualquiera.

Tú tranquilo que si es por pellizcos ya te los doy yo y serán buenos buenos, buenos…..:D, te vas a quedar contentísimo….x-D
psst Se dice primer teniente de alcalde no subalcalde.

Vale xD Lo apunto en la agenda, ¿eh? Conste. Ojo.

¿Teniente de alcalde? No me gusta. Prefiero “subalcalde”. “Infraalcalde” ya serían demasiadas aes.

Además, ¿qué es lo que tiene el teniente? ¿”Tener” en este caso es sinónimo de “sujetar”? Y si el teniente de alcalde está para cuando el alcalde se ausenta, y si un motivo de ausentarse el alcalde es ir al baño a mingitar, ¿qué se supone que sujeta el subalcalde? ¿Eh?

Mirad lo que me acabo de encontrar en la zona de offtopics de doscaballos.org, contribuido por el camarada 2cvamarillo:

Acabas de llegar del “pon aquí el nombre de tu supermercado favorito”
y te apetece tomarte una lata de refresco (véase Cerveza) bien
fresquita. pero acabas de comprarlas y están más calientes que una
novia.
¿Dónde y cómo las enfriamos?
¿Podemos hacer algo? ¿Hay alguna forma de acelerar el proceso?
¿Podemos engañar a la Madre Naturaleza para que trabaje para nosotros?

SÍ, PODEMOS.

Si metemos la lata en el congelador tardaríamos entre 20 y 30 minutos,
observa si en lugar de meterla sola, la acompañamos de lo siguiente:

Dentro de un recipiente con agua y hielo: 3 - 5 minutos.

Si pones sal en el agua: 2 minutos.

Hice la prueba ayer en la nevera :
Tazón con agua, sal y dos cubitos de hielo. 5 minutillos. la
lata pasó de temperatura ambiente (18º C) a tener hielo flotando.

Esta técnica (la del hielo, el agua y la sal) se suele usar en los
hoteles para enfriar y mantener frió el champán.

Explicación:
La mezcla baja rápidamente de temperatura sin llegar a congelarse
gracias a la sal. Ésta, para disolverse, necesita energía y tendrá que
tomarla absorbiendo el “calor” del agua. A la vez, el hielo se
derretirá puesto que el contacto con la sal disminuye su temperatura
de solidificación. y para perder la estructura sólida también necesita
energía por lo que también la tomará del agua enfriándola aún más. Por
supuesto, el contacto con el exterior “dificulta” nuestro objetivo.
(el aire caliente aporta energía). pero en una nevera el proceso no
tendrá freno. De modo que podéis considerar al congelador como un
 SuperBoost.

Ya nunca volverás a tener las bebidas calientes antes de una fiesta!!!

¡¡¡CERVEZAS CALIENTES NUNCA MAS!!!