Normalidad

Algunas cosas que he leído últimamente han girado en torno a la normalidad: un par de blogs, una entrevista en un periódico y mis propias reflexiones respecto a algunas personas que conozco y respecto a mí misma.

La normalidad no existe. Confundimos lo que son nuestras propias costumbres con ser normal, y miramos con sorpresa, curiosidad o rechazo aquello que resulta ajeno a nuestras vidas.

Reconozco que no soy tan tolerante como me gustaría y que mis prejuicios a veces me impiden abrir los ojos y mirar realidades diferentes. Pero también es cierto que lo soy en mayor medida que mucha gente. Lo que es diferente despierta mi curiosidad, pero sin afán de molestar, juzgar o burlar. De alguna forma me siento distinta a muchas de las personas que me rodean. Soy incapaz de ser gregaria, soy independiente, puedo hacer casi todo sola y cuestiono la mayor parte de las cosas. Esto no significa que no me guste o que no prefiera estar con otros seres humanos. Al contrario, me encanta hablar, escuchar, conocer diferentes puntos de vista y compartir momentos. Me resulta curioso el hecho de que, a veces, es difícil mantener una conversación interesante con algunas personas que aparentemente se parecen a mí. Y es que no me aportan nada y me aburren. Y sin embargo, hay quien a priori es muy diferente a mi forma de ser y conseguimos conectar. Quizás consiste en encontrar nuestro pequeño lugar común y quizás ese lugar simplemente se encuentra en las ganas de concoer a alguien, entenderle y respetarle aunque piense diferente a uno mismo. Es probable que no sea fácil conocerme de verdad, pero he de admitir que si eso provoca que alguien piense que no soy “normal”, no lo sé, y la verdad,tampoco me importa.

Para mí es tan intolerante la persona con ideas tradicionales que desprecia a los homosexuales o a los divorciados, como el pseudo liberal que critica que alguien viva en pareja, tenga hijos y sea fiel. Cada uno tenemos nuestras propias ideas, vivencias y creencias. Nada es bueno o malo, todos deberíamos encontrar nuestro propio camino. Siempre y cuando no se haga daño a nadie, ¿qué más da en qué ocupe alguien su tiempo o con quién? Lo importante es que sea el propio camino y no el de otros. Y por supuesto que nadie imponga nada. Esa es la teoría, pero es un poco utópica. Como animales sociales no nos queda más remedio que aceptar ciertas reglas. Ir contracorriente es muy duro y muy solitario. Lo triste es que a veces la aparente “normalidad” no es tan buena ¿Es fácil tener amigos con 20 años si no vas de botellón? ¿Es fácil encajar en un trabajo si no sometes tu individualidad a la cultura de la empresa? Pues no, no lo es y al final uno acaba poniéndose su disfraz y en mayor o menor medida aceptando reglas con las que no comulga u ocultando aquello que puede provocar que te miren con extrañeza y te cuelguen el cartel de “rarito”. Admiro a quienes defienden sus ideas sin importarles lo que piensen los demás. Aunque a mi modo de ver hay que saber dónde y cuándo defenderlas. Lo de ser excéntrico debe quedar para los artistas, sólo en ellos se entiende. Y tampoco es necesario estar en perpetua defensa de nuestra singularidad, porque denota algo de inseguridad.

A mí me llama la atención descubrir facetas sorprendentes (no necesariamente ocultas) en gente aparentemente “normal” y de nuevo llego a lo mismo: no existe la normalidad. Sólo en algunos casos existe lo común, lo frecuente. Y eso cambia en cada cultura.

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Comentarios

Totalmente de acuerdo contigo, partiendo de la base de que los seres humanos tenemos una percepción muy limitada de lo que nos rodea,( no percibimos todos los sonidos, ni todo el espectro de colores, ni todas las dimensiones………) lo que para nosotros es normal o habitual, en realidad, es una aberración total.

Cada vez que abrimos la boca y pronunciamos una frase estamos poniendo de manifiesto nuestra identidad. Hablamos desde nuestro yo, desde lo que para nosotros es normal y hacemos referencia a nuestro entorno como tal. Como todo en este mundo, la normalidad es relativa, y lo que es un hecho real para mi puede ser una chorrada para ti o viceversa.
El hecho de que nos demos cuenta de que existen tantos puntos de vista como personas nos acerca un poco mas a la tolerancia, si bien no podremos jamas alcanzarla desde nuestro yo (que egoístas que somos todos). Misterios de la vida: vivimos en sociedades de personas que a fin de cuentas, están solas.

Una muy buena reflexión, me provoca preguntas similares a las q tuve con la última tira de Gonzo.

La forma en q tienes de plantear las cosas es semejante a la que tengo yo. Y me sigo haciendo la misma pregunta, no somos dos, ni tres ni veinte, somos muchos los q pensamos así. Entonces, porque todo es siempre tan dificil.

A veces pienso q simplemete es un cliché q nos quieren imponer (en ese “nos quieren” ni siquiera sabria decir quien o quienes, y sobre todo porqué (bueno en el porqué si tengo mi opinión pero ahora no es el momento)).

La gente es mas tolerante de lo q creemos, en el fondo, solo rechazas lo q no entiendes poque no conoces o viceversa.

Buen escrito Virkika, gracias por compartirlo.

Gracias a ti Malinalli, me alegra que te haya gustado. Y a Gonzo por publicarlo.

A mi modo de ver, el problema es que vivimos demasiado ocupados, tenemos poco tiempo para pararnos y “ver”. Sólo miramos y de reojo. Y supongo que todos tenemos algunos prejuicios y miedos hacia lo que nos es desconocido.

Un saludo!! :)

No te tomes la vida demasiado en serio, ¡no saldrás vivo de ésta!

Como bien dices, somos animales sociales y para ello nos amparamos de reglas que se conforman de unas rutinas generales y un pensamiento en el futuro. A eso es lo que en principio se le atribuye el nombre de normalidad. Y aunque es muy difícil acertar se hace un esfuerzo para que en teoría sea algo justo. Claro que luego viene el tema de la justicia y quién decide que es justo; irremediablemente muy ligado a bueno/malo.
Quiero decir, estoy de acuerdo en la idea que se extrae (o bueno, lo que yo he querido entender) de tu texto en ‘Vive y deja vivir’, lo que pasa es que eso no es tan facil. O bueno, mejor dicho entiendo que haya gente que no encaje en tu concepción de esa filosofía de vida. Ya que seguramente para alguna gente le resulte denigrante los actos de otros que no le molestan a uno…

..uff no sé explicarme, así que aunque lo mejor habría sido borrar el comentario, lo dejo para al menos tener una excusa para decirte que la ‘normalidad’ es precisamente ese tipo de pensamientos. Y que creo que todos somos ‘normales’.

Bueno, y aprovecho para hacer un llamamiento a la población para crear la raza del futuro, el mestizaje absoluto. Y para muestra de mi buena fe ofrezco mi cuerpo a señoritas de todos los colores menos del mismo tono de mi piel (exactamente el tono de mi piel) ;-P

Por cierto, me ha gustado el escrito :-)

Xavi!

PS: Ah! Y perdonen por lo extenso del texto.