Al encuentro con el unicornio (III/V)
[Viene de aquí]
Me considero una persona honesta tirando a sincera. Dicen que uno se relaciona con el mundo como se relaciona con aquellos que más próximamente le rodean. En mi casa se han dicho siempre las cosas bastante claras. Yo suelo, por tanto, decir las cosas bastante claras. Esto, que en una casa puede ser una ventaja, es a mi entender un obstáculo en la vida en general. El lenguaje habitual es el ofuscado. Se usan cien palabras para comunicar lo que se puede decir con diez. Se habla con la esperanza de que la otra persona pueda entender lo que decimos sin que lo digamos explícitamente. A veces, de chiripa, funciona. El resto del tiempo caminamos frustrados porque nadie nos entiende y las cosas se tuercen. En general, nuestra manera de utilizar el lenguaje es una soberana chapuza.
No sé muy bien qué les pasa a las mujeres de mi generación con el sexo. Por lo que he llegado a entender, inconscientemente quieren encontrarse de repente en la cama con las piernas abiertas sin llegar a saber cómo ha sucedido. Tal es el legado de culpa y de vergüenza en torno al sexo de la sociedad en la que nos ubicamos. Te cuentan su historia con el tío del otro día y, si no follaron, te dicen “pero no pasó nada”. Como si las cosas “pasaran”, como si sucedieran espontáneamente, como si uno pudiera salir a tomar un café y encontrarse súbitamente, por arte de birlibirloque, echando un polvo. Como si fuera algo que sucede sin que alguien haya pensado antes en ello. En general suele ser el hombre el que piensa en ello, y ellas se encuentran de repente en mitad de un coito como en mitad de un sueño, preguntándose cómo han llegado hasta allí. Es el esquema mental de que “las cosas pasan”, de que uno carece de poder para “hacer que las cosas pasen”. El resultado es que uno termina recurriendo a la manipulación para hacer que las cosas pasen sin que uno tenga nada que ver con todo ello.
Una vez me contaba una amiga que le gustaba un amigo de un amigo. Me preguntaba qué podía hacer para encontrarse con él.
—Dile a tu amigo que te gusta su amigo y que te dé el teléfono.
—¡Imposible! —se sobresaltaba ella.
Al parecer, mi mente unía el punto A con el punto B por un camino impensable, aterrador. Y yo que creía que la línea recta era la solución a la mayoría de los problemas.
—Lo que podría hacer es… —continuó.
Y dibujó un complejo tablero de ajedrez en el que ella era la reina negra y desplegaba su ejército sobre un valle interminable de casillas blancas y negras. Con soltura, movía peones, caballos y torres. El resultado era jaque mate en cien movimientos, y el chaval nunca sabría lo que le había golpeado. Yo me removía en mi silla pensando si no estaría yo en algún tablero en algún lugar y quién sería mi reina negra. ¿Cómo defenderme ante Kasparov? ¿Cómo anticipar cien movimientos? Un sudor frío me recorrió el espinazo ante aquel despliegue de inteligencia femenina. Mi rey avanzaba torpemente expuesto en línea recta sobre el tablero directo hacia la reina mientras la partida entera se revolvía sobre mí, embrujadas y traicioneras hasta las figuras de mi propio color.
Afortunadamente, me la volví a encontrar cierto tiempo después y le pregunté cómo había terminado la partida. Poco menos que la reina se le había caído de la mesa al ir a moverla. Sigo pensando que la línea recta, con los ajustes apropiados, es la mejor opción en cualquier caso. En cien movimientos, cualquier cosa puede torcerse. Después de todo la vida es un enorme ajedrez en el que todos movemos piezas.
Pero volvamos al esquema mental del “las cosas pasan” en lugar de “yo hago que las cosas pasen”. La primera aproximación estaría bien si no fuera porque termina haciendo que las cosas pasen solas y un día una se despierta y tiene tres hijos, trabaja en un empleo deprimente que le angustia el alma, tiene un marido que la trata como un cabo chusquero trata a un recluta y de repente se pregunta cómo ha llegado hasta allí. Pues eso, has llegado hasta allí porque las cosas “te han pasado” sin que hicieras nada por que sucediera otra cosa diferente. Todo ha pasado solo y tú eres la víctima, desprovista de todo poder, cuando lo cierto es que tú has puesto todo el combustible para llegar hasta ahí.
Tranquilícese, lectora, que uno no nace sabiendo y estas cosas se aprenden. Yo también he pasado por ahí varias veces con mis variaciones personales. Yo he salido una tarde queriendo echar un polvo y me he levantado tres meses más tarde en mi habitación rodeado de enseres femeninos para preguntarme “¿cómo he llegado hasta aquí?”. Lo que de verdad quiero remarcar, a pesar de los circunloquios ajedrecísticos, es la mentalidad de muchas mujeres de que el sexo, como otras tantas cosas en la vida, es algo que sencillamente “pasa”.
Una amiga me contaba de una noche en que un tipo le preguntó si podía quedarse en su casa sólo para dormir. Ella, recelosa, aceptó. Cuando salía del baño de lavarse los dientes el chaval había juntado ambas camas bajo el pretexto de que “así estamos más cómodos” o algo similar. Mi memoria no guarda los detalles, sólo el hilo argumental. Huelga decir que, un cuarto de hora después, el tipo estaba bajo sus sábanas. Diez minutos más tarde estaban, oh sorpresa, fornicando como descosidos. Espero que se enterara del polvo más de lo que se enteró de lo que, en hipnosis, se llama “set-up” o “pre-talk”. En cualquier caso esta vez, oh sí, podía decir que “había pasado algo”.
“¡Ay, que estoy follando!” pensará de repente más de una, sobresaltada y acongojada por la fugacidad con la que se han desenvuelto los acontecimientos. “¡Qué bien, me puedo ahorrar la culpa y la vergüenza! Ha sucedido solo, ¡como yo quería!”. En serio, la psique femenina de las mujeres de mi generación sigue siendo para mí, en muchos aspectos, un completo misterio. Si pasara cinco minutos en una de esas mentes quedaría irremediblemente perplejo.
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Comentarios
CSR
Lun, 20/12/2010 - 10:06
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Bueno...
Hola! Ese punto de vista de que las mujeres “esperan” que pase algo es totalmente falso, lo digo por si alguien se lo cree. Y mucho más con el tema del sexo, en el que ellas tienen el control total y absoluto, sean de tu generación o no. Deciden exactamente lo que follan, lo que no, con quien y para qué se lo follan. Y lo tienen no claro, clarísimo.
Otra cosa es que la mayoría vayan de castas por el qué dirán, pero nada más.
admin
Lun, 20/12/2010 - 10:16
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Pues oye
Aquí abajo hay una chica que dice todo lo contrario, y además dice que es lo común entre sus amigas. Yo para mí que algo he acertado en lo que he escrito.
Un saludo :-)
CSR
Lun, 20/12/2010 - 11:16
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Bueno, ella no dice que pase
Bueno, ella no dice que pase lo contrario, lo que estoy diciendo yo es que el control es suyo. Y que cuando dicen “huy, ha pasado”, no es que se encuentren de golpe con un tio en la cama o con tres hijos, es que ya sabían a qué iban. Otra cosa es que se equivoquen o no en su decisión, o el cómo ellas quieren que “suceda”.
Cuando una persona entra en una tienda, no sale de ahí con una bolsa repleta de productos por casualidad, sino porque ha pagado. Las mujeres con el sexo, es lo mismo. Follan porque son ellas quienes tienen siempre la decisión final.
Nasón
Lun, 20/12/2010 - 11:35
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Follan porque son ellas
Follan porque son ellas quienes tienen siempre la decisión final
Yo creo que esta frase es una verdad como un templo
Jaar
Lun, 20/12/2010 - 12:39
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Si, ellas tienen la decision final, pero no la inicial
No es la primera vez que he visto a una chica muy poco agraciada ir persiguiendo a su ídolo de barrio sin éxito.
Ellas toman la decisión final en el sentido de que es la última, si. Pero no la definitiva que es lo que la expresión indica, es un proceso donde ambos eligen.
Eso si, cuando es para un polvo sin compromiso ( y exclusivamente para eso) los niveles se rebajan, pero no desaparecen, la elección siempre es mutua.
Namaskar
Lun, 20/12/2010 - 16:23
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Totalmente de acuerdo
Esto del follar no es cosa de dos??? Pues me parece a mi que la decisión será de los dos, si uno no quiere el otro no puede y viceversa.
admin
Lun, 20/12/2010 - 11:53
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Inconsciente
A lo que me refiero yo es que hay actos de los que somos conscientes, y que hacemos a sabiendas, y hay actos que hacemos sin apenas darnos cuenta. Cuando uno sale de una tienda con un montón de productos, es obvio que los ha pagado, lo que es menos obvio es por qué y para qué los ha pagado. Mucha gente compra compulsivamente y es luego, cuando llega a casa, cuando se da cuenta de lo que ha hecho, muchas veces gastando un dinero que ni siquiera tiene. Una cosa es lo que uno hace, y otra darse cuenta de lo que uno hace. Ser consciente de las motivaciones y de las razones ya es la repera.
En cuanto a las mujeres siempre tienen la decisión final, te aconsejo abandonar ese paradigma de pensamiento. Vengo de ahí y se puede pasar muy mal, aparte de que es una posición de nulo poder. Para follar hacen falta dos.
Jaar
Lun, 20/12/2010 - 12:41
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Sasto!!!
Sasto!!!
CSR
Lun, 20/12/2010 - 12:46
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Cierto
Estoy completamente de acuerdo con lo de las reacciones instintivas. No se puede explicar mejor. Y ese es el motivo por el que he puesto la puntilla de “otra cosa es que se equivoquen”.
En cuanto al paradigma de pensamiento de que ellas tienen la decisión final, no estoy de acuerdo en que eso me sitúe en una posición de nulo poder. Es ser consciente de un hecho absoluto e inevitable que afecta por cascada a todo lo demás. No es para nada una visión derrotista de las cosas. Se trata de tener muy claro que el concepto “follar cuando quieras” no es cierto para ningún hombre heterosexual, aunque sea una estrella del rock.
El dueño de una tienda no puede controlar jamás el acto sagrado de sacar la billetera y pagar, sea compra compulsiva o meditada.
Nasón
Lun, 20/12/2010 - 13:03
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Se trata de tener muy claro
Se trata de tener muy claro que el concepto “follar cuando quieras” no es cierto para ningún hombre heterosexual, aunque sea una estrella del rock
A esto sí que le digo yo amén. Tampoco lo es para una mujer, pero bastante menos (mucho menos, diría yo).
Wade
Lun, 20/12/2010 - 13:22
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Me encanta
Me encanta esa metáfora. Es superpasiva. El hombre es el único que ofrece cosas de valor (por eso merecen o, como mínimo, se plantea que puedan ser compradas, es decir, que se le da valor) y la mujer sencillamente pone el dinero. Que, una vez quitado el filtro de la metáfora, resulta que es… el coño.
Ups.
CSR
Lun, 20/12/2010 - 13:28
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La tienda
La metáfora la uso para ejemplificar únicamente de lo que estoy hablando, que es la decisión final de tener sexo.
Si tú la extiendes más allá ya es cosa tuya, pero no es ahí donde quiero llegar. Eso sí, te recuerdo que para comprar calidad hace falta bastante dinero, y por suerte no todos los dueños de tiendas aceptan sólo coñoeuros :)
Wade
Lun, 20/12/2010 - 13:46
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Tienes razón, me olvidaba de
Tienes razón, me olvidaba de las felaciones y la vía trasera :P
No, en serio. Ten los paradigmas que quieras, pero te animo a que trates de buscar datos en tu entorno que los contradigan. Airea las ideas, entre otras cosas porque los paradigmas, a menos que sean autoconscientes, no dan cuenta de la enorme cantidad de datos, perspectivas y planteamientos que dejan de lado para justificarse.
Que es lo que intentan hacerte ver quienes te dicen que ambos tienen poder de decisión, etc. En realidad, para mí, el mero planteamiento es erróneo, una mistificación para otorgar un mínimo de valor a una postura donde, culturalmente, la mujer queda completamente pasiva. No es casualidad, para mí, que hables de ofrecer y recibir, al fin y al cabo los dos atributos típicos asociados a masculinidad y feminidad, aunque sea para reivindicar la diminuta parcela donde “pones el dinero”, frente a “toda la tienda” del dueño que, por cierto, si no le gustas te echa y santas pascuas, que hay más clientas.
Es que estáis reduciendo la dinámica interpersonal a decir quién es el que tiene la sartén por el mango, si el que mete el pene o la que lubrica la vagina, y no veis que incluso sin salir de la dinámica genital ambos deberían complementarse, no competir, para una puñetera relación satisfactoria.
Pero bueno, es lo que ocurre estos días con el sexo, ¿eh? Se busca contacto físico pero autarquismo emocional. Como el porno: metesaca sin ya ni siquiera fingir un argumento donde las emociones puedan aparecer, es todo aburridas relaciones de poder: mujer arriba, hombre abajo, mujer dominada, hombre dominado.
CSR
Lun, 20/12/2010 - 14:54
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uf
No, no, que no lo entiendes. Estoy de acuerdo contigo, totalmente. Yo únicamente trataba de la decisión final de echar el polvo, no de los mil detalles que puede tener una relación, que son 100000, y en donde ambos cuentan.
Profundizar más ya es entrar en otros debates distintos. Mi comentario inicial lo puse porque el post, tal y como está escrito, me ha parecido entender que dice que las mujeres por represión sexual no van a las claras, y sí es cierto, pero que en el fondo saben (o instintivamete sienten) qué quieren de ese tío.
Igual la he liado parda y no lo he enfocado bien desde el comentario inicial, que yo peco de impulsivo, entre otras cosas….
Nasón
Lun, 20/12/2010 - 15:36
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Creo que ese es el problema,
Creo que ese es el problema, que hablamos de cosas distintas. Yo, como tú, también hablo únicamente de la decisión final de irse al catre. Pero, sobre todo, hablo de a quién corresponde la iniciativa. Y creo que en el 90% de los casos es al hombre. Eso, para los que somos tímidos (les tengo un miedo cerval a las mujeres) es un putadón. No me parece bien ni mal, pero es así. Ya lo decía Ovidio hace 2000 años en el “Arte de amar” (y creo que lo repitieron en el “Cómo ser un sinvergüenza…”): No esperes nunca que ella lleve la iniciativa, esa labor te corresponde a ti (la cita no es literal).
Luego está Krahe con uno de sus mejores versos (el último de la estrofa):
Veamos si tengo o no tengo memoria.
Un amor eterno, otros casi tanto.
De siempre me prenden los cinco en su encanto,
tan sólo por ellas he vertido el llanto.
Peaje de amor, cantidad irrisoria.
Será una cantidad irrisoria, pero a mí me parece una montaña imposible de escalar.
CSR
Lun, 20/12/2010 - 15:58
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No lo es
En mi caso he atacado y me han atacado a mi, que lo haga ella depende en gran medida de lo evolucionado que tenga el carácter.
La mayoría tiene el ego tan bajo que necesitan que te lances tú para que entonces se valoren ellas. Pero más de las que crees han superado ya esa fase.
También las mujeres están más sujetas a los dictados del “qué dirán”
lisa444
Lun, 20/12/2010 - 10:08
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Jaque pastor
Mmmm, no estoy de acuerdo con que nos metas a todas en un mismo saco, pero de todas formas me parece interesante cómo ves a las mujeres desde tu punto de vista. El tema del orgullo versus el deseo es un asunto maldito, y del que cuesta despegarse, pero yo, al menos, lo intento. Sobre el tema de llegar del punto A al B, estoy de acuerdo contigo: yo era una de esas jugadoras de ajedrez, pero al final me hicieron jaque pastor, con lo cual, paso de estrategias. Las cosas claras, y el chocolate, espeso. He tenido muchas conversaciones como la tuya con tu amiga, de cómo hacer que los astros se confabulen para que “ocurra algo”; pero “haciendo que pasen”, una se ahorra tiempo e incertidumbres. Yo se lo intento transmitir a mis mejores amigas, pero aún no nos entendemos. Hace algún tiempo y después de algunos meses en barbecho, yo quería estar con un tío (situación similar a la de mis amigas, y yo no soy ni más guapa ni más nada que ellas), y tras ver que eso de esperar en el balcón hasta que venga alguien no funciona, lo que hice fue buscarlo, atacarlo, y punto. Como la seda, oiga. Me dicen que genial por mí pero que ellas “no se ven capaces”. Les van a salir canas de esperar que lo que desean “les pase”… Yo no sé si lo que espero “me pasará”, pero mira, al menos, mientras, voy mojando.
Wade
Lun, 20/12/2010 - 10:47
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La cultura amorosa-sexual de
La cultura amorosa-sexual de la mujer pasa por un condicionamiento hacia la dispersión/sublimación de lo sexual hacia lo amoroso, lo relacional - por eso necesitan miles de detalles con que embadurnar las relaciones.
La cultura amorosa-sexual del hombre pasa por el condicionamiento hacia la concentración en lo sexual para protegerse de lo sentimental. Por eso resumen a la mujer en los pechos y el culo y en si la han follado o no, y mencionan poco o nada los detalles enternecedores, sensibles, que los han unido a ella.
Estos dos roles son culturales, y como tales, ficticios, por cierto. Palabrita de un hombre multiorgásmico que a través del sexo y la meditación recuperó su feminidad y dejó de buscarla en las mujeres. Es mucho más sano.
lisa444
Lun, 20/12/2010 - 11:42
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Muy de acuerdo con tu
Muy de acuerdo con tu opinión!
admin
Lun, 20/12/2010 - 11:54
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Idem
Amén, hermano. Camino de la multiorgasmicidad voy. Gracias por tu comentario.
Un saludo :-)
Wade
Lun, 20/12/2010 - 13:21
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Deseando leer tus
Deseando leer tus experiencias :)
admin
Lun, 20/12/2010 - 14:11
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Deseando... deseando...
deseando vivirlas!
X)
belenb
Lun, 20/12/2010 - 20:03
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vaya... me acabo de dar
vaya… me acabo de dar cuenta de que yo lo digo, no me habia dado cuenta… y de lo que significa, interesante, que de cosas estoy aprendiendo con el unicornio
.
Mié, 22/12/2010 - 21:40
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Encima de puta, apaleá.
Esta bien, bueno es saberlo. La proxima vez que una de nosotras sea asesinada por su ex-pareja, (por aquello tan manido del “mia o de nadie”) le explicaremos el “tu haces que las cosas pasen”.
Se me revuelven las entrañas cada vez que hablas de mujeres con esa nula capacidad empatica. Del extremo de “la atraccion no es opcion” pasas a esto.
Asco de to.
Hemos atrapado la sexualidad femenina en modelos machistas, y luego, encima, nos sorprendemos del resultado.
¿Cuántos unicornios han eyaculado entre tus brazos?
Nasón
Mié, 22/12/2010 - 22:26
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Jolín, vaya cabreo
Jolín, vaya cabreo
belenb
Jue, 23/12/2010 - 13:38
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Me parece bastante peligroso
Me parece bastante peligroso descontextualizar los conceptos, que se te revuelvan las entrañas con lo que lees no digo nada, cada uno se le revuelven las entrañas con unas cosas y con unas opiniones.
Lo de meter el mal trato y los homicidios en este contexto, la verdad es que me chirria a mi como tia.
Creo que nadie ha atrapado la sexualidad femenina, creo que quizas se ha ampliado a modelos masculinos, pero eso, sigue opción de cada una/o.
Pero eso no considero que derive en además de “puta apaleá”, y mezclarlo con el mal trato y homicidios a mujeres buff… de verdad me duele a la vista.
Yendo más allá creo que dar por hecho que se basa en eso, me parece reduccionista e incluso machista.
A ver, yo hay cosas como tia que he leido que he flipado, otras me he descojonado y con otras he aprendido, pero bueno, cada uno con sus experiencias y opiniones, todas son libres
.
Vie, 24/12/2010 - 04:49
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bueno, igual si algun dia
bueno, igual si algun dia intentas relacionarte como persona y no solo “como tia” !!2 veces en 10 lineas!! igual entonces entiendes de lo que hablo. igual no, claro. puede que toda esta mierda solo este en mi cabeza. me consta que no es agradable compartir la rabia, asi que mejor me la guardo. a ver si me enveneno o algo :)
no tengo ganas de discutir. y tampoco voy a convercerte de na. es algo que por suerte o por desgracia llevo dentro.
a veces se me olvida que solo podemos compartir la paz y el amor…
que mas quisiera yo que el sexo y el asesinato fueran contextos distintos. pero va a ser que en demasiados casos, hagas lo que hagas, estan ligados. ¿no es tu caso, esta fuera de tu contexto? me alegro por ti, enserio. pero por favor, no desdeñes asi al resto.
y no, no todos son asi, era solo un ejemplo de situaciones que como mujer te pasan. al menos en mi contexto. si te violan, tambien haces que las cosas pasen. por ir provocando, claro.
la interaccion queda fuera de tu control. y no todos pueden/saben/quieren controlarse. esa pasividad igual (solo igual, eh?) tiene algo que ver con el miedo y con el uso de la fuerza que hacemos.
si nadie ha atrapado la sexualidad…¿donde fue a parar tu eyaculacion?
¿podrias ilustrarme?¿por favor?
belenb
Vie, 24/12/2010 - 18:08
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Fenomenal, te estaba
Fenomenal, te estaba escribiendo y argumentando mi opinión sobre lo que tu habias escrito, pero se me ha ido al carajo, bueno, como me parece de mala educación no contestar cuando me preguntan, te resumo: es una opinión, la mia sobre lo que tu escribiste.
Ilustrar no soy quien, si que te digo que defender una opinión descalificando al otro, yo diria que no es un buen argumento.
Te había reargumentado mi opinión pero ya no me da tiempo tengo que ir a preparar la cena, ya se sabe, es nochebuena.
dos cosas, vivir con rabia es un no vivir, no sabes lo que cambia la perspectiva.
y dos, feliz navidad!
admin
Vie, 24/12/2010 - 19:17
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Feliz navidad!
:-)
chechu
Sáb, 25/12/2010 - 04:57
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Me encantan los comentaristas
Me encantan los comentaristas que aparecen por aquí a las tantas de la madrugada :-D Hay una etiqueta que los define a la perfección (y los versados en astrología seguramente estarán de acuerdo): “lunáticos”
:-D
Feliz navidad, compañeros de viaje! :-)
.
Sáb, 25/12/2010 - 13:18
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haciendo amigxs
es verdad belenb, se me olvidaba. lo tuyo son opiniones y lo mio descalificaciones. ¿se puede saber donde te he descalificado? tu lo has hecho al decirme que “dar por hecho que se basa en eso, me parece reduccionista e incluso machista” estas diciendo que estoy dexcontextualizando solo porque no corresponde con tu contexto. perfecto.
el planeta se va a la mierda por perpetuar ciertos esquemas, pero…1que importa! !feliz navidad!
no a todo el mundo le apasiona esa puta mierda hipocrita que llamamos navidad.
por cierto chechu, si quieres mi respeto no etiquetes a los comentaristas por las horas a las que aparecen. es tan circunstancial como el color de la piel, o lo que tenemos entre las piernas…¿verdad?