El sintoísmo

Hace un mes, cuando andaba recuperándome de mis revelaciones personales, un lector me escribía sus propias reflexiones:



“El mundo es una mierda, lo es. Es una mierda y punto. Yo reciclo, uso bombillas de bajo consumo y cierro el grifo mientras me cepillo los dientes. Nada de eso salvará el mundo.”




En su momento me pareció brillante. No porque fuera algo que no se me hubiera ocurrido ya a mí, sino porque lo escribió con ese toque ácido del Club de la Lucha que me llegó al corazón. Sólo le faltó decir que quería poner una bala en la cabeza de cada panda que no follara para salvar la especie.

Me pareció brillante, y me pregunté qué coño nos pasa a algunos en nuestra generación que parece que tenemos una obsesión por salvar el puto mundo, una obsesión que nos impide dormir por las noches, que no nos deja sonreír plácidamente. Qué urgencia más extraña la nuestra. Como si el mundo hubiera hecho algo por nosotros.

A veces envidio a toda esa gente que, teniendo acceso a la misma información que yo sobre el estado del mundo, consigue vivir cándidamente en un estado de ensueño. Me pregunto cómo hace uno para mirar hacia otro lado todo el tiempo e ignorar el olor.

Los cargueros limpian sus depósitos en alta mar. Los coches siguen funcionando con petróleo usando una tecnología que tiene más de cien años, llenando la atmósfera de humo y consiguiendo que nos ahoguemos lentamente en nuestra propia mierda. Cada día quedan menos árboles en el planeta. Cada año se fabrica y se pone en las tiendas más y más basura inútil que nadie necesita pero que compra para justificar sus 40 horas semanales de explotación laboral. Poca gente cree que el trabajo que realiza tenga un impacto positivo en el mundo, sino todo lo contrario. Muchos siguen sin reciclar la basura, y los que la reciclamos rezamos para que no la vuelvan a juntar después y a enterrarla en el monte, lugar del que indefectiblemente un día volverá. Yo tiro las pilas de botón a los contenedores dispuestos al efecto, pero cada vez que lo hago pienso en todas aquellas personas que las echan a la basura común. Supongo que a ellos nunca les explicaron cómo funcionan los vertederos ni cómo se forman los lixiviados. Quizá mi problema es que sé demasiado. En cualquier caso no hace falta pensar mucho para saber que la mierda que se mete bajo la alfombra vuelve a salir después. Imagino que en el fondo les importa un carajo, que son conscientes de que la vida es corta y que no serán ellos los que sufran las consecuencias. O si las sufren, no será hoy. A ver qué ponen en la tele. Industrias farmacéuticas perpetuando los mismos problemas que dicen resolver, vendiendo a precio de oro el elixir de la falsa felicidad, y gilipollas como yo haciéndoles la rosca. Se siguen promoviendo guerras, se siguen fabricando armas, se siguen silenciando opiniones.

El país está hecho unos zorros. Creo que me largué por no verlo. No podía más. Políticos mangando. Políticos azuzando el fuego del nacionalismo tratando de sacar un rédito electoral, revolviendo el mar para ser luego ellos mismos los únicos que obtienen ganancia. Políticos trincando comisiones, permitiendo que se alicate hasta el último metro cuadrado de una costa de un país privilegiado. Políticos creando problemas para perpetuarse en el sillón, como si la existencia en sociedad generara ya de por sí pocos quebraderos de cabeza. Y los demás mirando hacia otro lado, comprando viviendas para especular y metiendo un BMW en la hipoteca a interés variable, no sólo consintiendo la corrupción política sino echando carbón a su caldera, admirando a aquellos que mangan lo que ellos no tienen la oportunidad de robar. Y ahora, después de diez años de alimentar el espejismo en el que todos atábamos los perros con longanizas y los llevábamos a pasear en coches caros y a comer langosta, viene la parte en la que el castillo de naipes se viene abajo, la parte en la que toca tragar heces, la parte en la que la mierda sale de debajo de la alfombra y hay que bregar con ella.

Yo estoy en Alemania, con el riñón cubierto y sin deudas, y no por ello me siento especialmente bien. Me pregunto cómo hace la gente para mirar hacia otro lado y, no ya ser feliz sino parecerlo. Cuando miro hacia España siento vergüenza, y si intento mirar hacia otro lado sigo oliendo el tufo que destila. Y, sinceramente, se me hace un nudo en el estómago y me entran arcadas. Lo único que puedo hacer es mirar a mi alrededor y aguantar las ganas de echar la pota, y esperar que la gente aprenda la puta lección, que aprenda que ellos no son sus trabajos, que no son sus cuentas corrientes, que no son los coches que tienen, que no son el contenido de sus carteras ni los putos pantalones que llevan puestos. Son la mierda cantante y danzante del mundo. Quizá, después de la debacle, haya quien vuelva a ver El Club de la Lucha y realmente lo comprenda esta vez, entienda que no es un hermoso y único copo de nieve, sino que es la misma materia orgánica en descomposición que todo lo demás. Todos somos parte del mismo montón de mierda.

La mayoría de personas de mi generación nacieron en una sociedad libre y organizada. Siempre han tenido más de lo que han necesitado. No han conocido el hambre. Han tenido una educación decente. Lo hemos tenido todo hecho desde el principio, y en vez de aprovechar ese impulso para llegar más lejos, hemos dado un paso atrás.

Nos han hecho creer que la felicidad se esconde en el siguiente modelo de iPod, en un coche caro, en unas zapatillas, en unas tetas de silicona, en la final de un campeonato de fútbol. Algunos de nosotros hace tiempo que nos dimos cuenta de que la felicidad que esas cosas nos proporcionaban no duraba ni una semana, y nos empezamos a preguntar qué era lo que daba la felicidad realmente. Nadie tenía una respuesta satisfactoria para nosotros.

Como decía Tyler:

Veo mucho potencial, pero está desperdiciado. Toda una generación trabajando en gasolineras, sirviendo mesas o siendo esclavos oficinistas. La publicidad nos hace desear coches y ropas. Tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos, no hemos sufrido una gran guerra ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seríamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock. Pero no lo seremos, y poco a poco lo entendemos, lo que hace que estemos muy cabreados

¿Qué podemos hacer? De entrada no mucho. El mismo lector del principio de la columna me contaba su camino personal hacia el final de su email:

Hace tiempo leí un libro de ciencia ficción de Neal Stephenson, “La Era del Diamante”. En uno de los pasajes hacía referencia al sintoísmo: el conocimiento debe ir de dentro a fuera. Primero debemos conocernos, entendernos, aceptarnos y después proyectarnos hacia fuera; conocer, entender y aceptar a los demás y al mundo para que así el mundo pueda conocernos, entendernos y aceptarnos. Esa es la vía que sigo desde entonces: conocerme a mí mismo, conocer al resto y hacer que me conozcan.

Creo que eso ayudará al mundo, en algún plano. Lo único que le falta a este puto mundo es pararse a escuchar.

Yo también creo que esto ayudará al mundo en algún plano. Pienso que el mundo se parará a escuchar cuando tengamos algo interesante que decir.

De momento, a los que ya sabemos que no somos un hermoso y único copo de nieve, nos queda la responsabilidad de empezar a considerar nuestro papel en el mundo. Eso y seguir reciclando, usando bombillas de bajo consumo y cerrando el grifo mientras nos cepillamos los dientes.

Lo estamos haciendo muy bien.

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Comentarios

Gracias. Es mi primer comentario pero hace años que voy leyéndote. Siempre logras arrancarme una sonrisa cuando no hacerme pensar. Un abrazo

Sigo viendo complicadísimo lo de salvar el mundo. Vale tener un poco de conciencia social y económica, pero seguimos siendo minoría y el lado oscuro es cada vez más poderoso y numeroso.

Aunque en las películas siempre acaban ganando los buenos en el último momento y cuando ya nadie daría un duro (o 5 céntimos) si no fuera porque es una película y en Hollywood siempre ganan los buenos.

vayasemanita.com

Interesante. Yo también he leido “La era del diamante” y es un libro que recomiendo mucho, no sólo porque es una novela de ciencia ficción entretenida, sino por el tipo de organización social post-cyberpunk que describe y el análisis de cómo y por qué se llega a ella. Creo que viene al caso con todo lo que se ha hablado últimamente de los defectos de nuestra (¿des?)organización social presente. Por cierto, la filosofía social que más se cita en el libro es Confucianista (y no shinto)

Cada vez que me levanto por la mañana para ir a trabajar me doy cuenta de lo podrido que está el mundo. Lo que hace años me parecía un trabajo maravilloso ahora me produce harcadas.

Soportar durante cinco días a jefes inútiles con una sonrisa de oreja a oreja, analistas con un ego revientabraguetas, analistas-programadores subidos en su asqueroso pedestal y mucha otra fauna digna de una película de serie z se me hace imposible. Lo único que me hace salir de esa espiral de mierda que a tantos se ha tragado ya, es poder disfrutar de la playa, de los amigos, de un buen café en una bonita terraza. En fin, de todo el resto de cosas que están ocultas debajo de la roña de la vida.

Sí, a veces sale el sol después de todo…y me encanta poder verlo todavía.

No estás sólo…

Un saludo.

Yo en mi blog escribo frecuente e intensamente sobre cómo sentirse feliz, yo no lo he logrado. Alguien sabe?

Yo ya no sé que hacer, si voy a sentir este hueco en el estómago oda la vida… mejor me acostumbrando.

Disquisitiones

que has venido a este mundo simplemente a reproducirte?

Todo lo demás no tiene sentido o es simplemente un entretenimiento, lo verdaderamente importante es meterla en caliente, inseminar y criar a nuevos seres potencialmente reproductores… somos seres completamente programados

Toda convicción es una carcel - Friedrich Nietzsche (1844-1900)

Absolutamente de acuerdo, ese es el quid del asunto: nuestra existencia no es teleológica, no estamos aquí para esto o aquello, simplemente somos el vehículo para que los genes se perpetúen, ellos son el tema central. Lo que pasa es que para ser un vehículo pensamos demasiado, me cago en la puñetera corteza prefrontal…
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Todo el mundo debería creer en algo. Yo creo que me tomaré otra copa.

El fin no puede ser el medio. Es decir,el fin de una especie no puede ser su reproducción,ya que la reproducción no es más que un camino hacia otra cosa: vivir. Así pues,si nuestro fin es reproducirnos,nuestro fin ha de ser,forzosamente,vivir.
Y ahora es cuando uno se pregunta,¿porque tenemos que vivir? ¿para que seguir reproduciéndonos?.

Por lo tanto,concluyo,no estamos aquí para reproducirnos,ya que nos reproducimos para estar aquí.

El fin de la especie es perpetuarse (vivir), el fin del individuo es reproducirse para perpetuar la especie. Nuestra existencia temporal es un efímero lapso de tiempo en la evolución de una especie.

Por otro lado, ¿nadie se ha parado a pensar como un cúmulo de materia inerte, básicamente carbono, llega a convertirse en lo que somos hoy, y que clase de impulso, ley o razón le lleva a ello?

Puede que el misterio del sentido de nuestra vida se encuentre en la misma materia de la que estamos hechos.

Un pequeño apunte.

Creo que el fin de una especie no es vivir, sino sobrevivir. Si convertimos el planeta en un lugar estéril e insalubre, la vida de la especie se pone en entredicho. La especie humana ha vivido mucho tiempo, pero por primera vez se enfrenta al reto de su propia supervivencia. Creo que es por eso que está cambiando la actitud de mucha gente. De alguna manera la consciencia global está despertando.

A veces uno se desalienta porque parece que está luchando sólo contra molinos de viento, y se pregunta si no será que se ha vuelto loco y sean los demás los que llevan razón.

Así que cualquier muestra de aliento es un vaso de agua fría en el desierto.

¡Sus y a por ellos!

(Por cierto, lo que me ha costado recuperar la contraseña xD)

Hombre, mira que me has tocado la fibra sensible con esto de los lixiviados… la verdad es que aun recuerdo mi visita con el colegio, y con el instituto a ver el vertedero y como nos contaban el gran problema de los lixiviados, y de esas cosas….

Problemas, hay más, y más de los que te imaginas, es dificil irse para la cama, sin pensar en lo que se nos viene encima, y en todo lo que hay que hacer, y lo que se debería hacer.

Querido Gonzo, se que ya tienes más que de sobra para pensar, pero bueno, te recomiendo encarecidamente que te pases por aquí, que tenemos un problema que va a dejar un poco pequeños a todos los demás: El fin del petroleo, será que de tanto luchar ya estoy apático, yo os dejo el link:

www.crisisenergetica.org

Pues solo me he registrado para plasmar mi teoria sobre el problema ecologico.

No se si sabeis lo que es el concepto de “huella ecológica” de cada persona. Esa huella es el impacto medioambiental que tiene una persona en el sentido más amplio y es el resultado de sumar todos y cada uno de los efectos ecológicos que provoca esa persona a lo largo del dia. Por ejemplo, el hecho de moverse en coche al trabajo le supone al planeta co2 y otros gases, la parte proporcional de contaminacion correspondiente a ese dia del coche cuando se “tire” y tantos y tantos otros). Si te pones a pensar es increíble la de cosas que haces cada día que afectan negativamente al entorno y que sin embargo son necesarias.

Otro ejemplo claro es el de la comida que nos permite sobrevivir y por lo tanto es inevitable, tiene sin embargo un gran efecto sobre el planeta. Consume agua, terreno boscoso deforestado para plantaciones, su tratamiento con herbicidas, insecticidas y una larguisima lista de efectos directos e indirectos.

En definitiva está claro que esto de la “huella ecológica” es como el rozamiento, siempre existe y por descontado con efecto negativo hacia el planeta.

Todo esto lo cuento para llegar a la conclusión de que siendo realistas la única solución posible de salvar el planeta es reducir la población mundial y llegar a un equilibrio entre nuestra “huella ecológica” total y la que el planeta pueda soportar…o porqué no… que sea menor y entonces nuestro efecto será neutralizado totalmente.

Tambien se puede reducir el efecto total negativo aumentando los efectos positivos pero lo veo complicadísimo por miles de razones.

Algun dia llegará un ecologista-loco con ganas de salvar al planeta eliminandonos a todos con un preparado bacteriano y no podremos hacer nada.

Nuestra civilización es asi, y cuando llegue su final, ya saldrá adelante el que pueda.
Asi que disfrutemos de lo que queda, quememos el petroleo que quede para nuestra generación y talemos los bosques que queden y el resto que se busque la vida como pueda. Creo que los que sobrevivan seran mas felices en el “nuevo mundo” que quede.
El nuestro da para nuestras efimeras satisfacciones y vanalidades, tratar de cambiar el mundo no estaria nada bien, aparte de que es imposible, seria como empezar la agonia antes de que empieze la agonia, es mejor aprovechar hasta el final. Cuando se acabe la musica y enciendan la luz nos vamos a otro garito.

Asi que vamos a dejar de arruinarnos la vida tratando de cambiarla a algo imaginario y absurdo y que todo el mundo disfrute ahora mismo de lo que hay, de lo que su capitalismo particular le permita.

Seria el mejor final, todos felices antes de que esto reviente.

No estoy nada de acuerdo contigo.

Nuestra civilización es asi.

No estoy de acuerdo. Yo no soy asi, y creo que somos muchos los que pensamos diferente. Lo que pasa es que estamos la mayor parte del tiempo callados.

Cuando se acabe la musica y enciendan la luz nos vamos a otro garito.

Si, eso es muy comodo decirlo cuando no crees que vivas para ver como se acaba la musica y encienden la luz. Esa es la reflexion de los inconscientes copitos de nieve.

Seria el mejor final, todos felices antes de que esto reviente.

Si, podria ser un final cojonudo. Pero el problema es que ni siquiera vamos a ser felices antes de que todo reviente.

Nuestra civilización se basa en el consumo masivo de materias y productos.
Todos consumimos y disfrutamos de nuestra civilización.

Todos sabemos que no es sostenible a largo plazo y que habria que cambiar.
Cerrando el grifo cuando te lavas los dientes ya no es suficiente. Habria que no lavarselos, pero nos gusta nuestra civilización, asi que nada va a cambiar hasta que todo reviente. El que no lo vea vive engañado.

Pero sin prisas, que todavia queda para que nuestra generación se atiborre. Porque no? Porque tengo que seguir procreando?
He venido al mundo para vivirlo en paz, disfrutando del presente sin necesidad de futuro, soy la ultima generación y somos muchos.

Nada es una mierda, la vida es cojonuda desde el lado egoista.

Todo esto lo cuento para llegar a la conclusión de que siendo realistas la única solución posible de salvar el planeta es reducir la población mundial…

Das miedo.
No sé si tu conclusión va por la vía de la eutanasia activa o por la de la “homosexualización progresista”. Pero ambas me estremecen.
¡Mare de deu! La maquinaria de los cuatro telediarios está haciendo estragos.

Gato tiene toda la razón del mundo. La única solución viable es una drástica reducción de la población humana. Quienes somos conscientes y coherentes ya nos hemos hecho esterilizar.
Hablar de diferentes culturas con hábitos de reproducción irresponsables (suicidas a la larga), es cambiar el tema de debate. No importa si religión musulmana o católica, si oriente u occidente cuando lo grave es la cantidad de seres humanos a secas que puede soportar este planeta.
Por cierto, la vida continuará existiendo cuando nosotros reventemos, llevándonos por delante a tantos inocentes, pero creo que el asunto que plantea Gonzo no es ese, sino el modo de conciliar especie humana y naturaleza, que pasa por quitarnos del centro y aceptar de una vez que plantas y animales tienen el mismo valor que personas (en realidad más). E instaurar una cultura de verdadero respeto

Yo no creo que lo estemos haciendo tan bien. Es cierto que el mundo es una mierda. Todo se esta cayendo literalmente en la mierda, mientras las luces brillantes de nuestro televisores nos nublan la vista.

Estoy bastante de acuerdo contigo, con Tyler y con muchas otras personas que dejan comentarios. Somos la generación pringada. Somos esas miles de personas timadas y engañadas. Somos todas esas personas que hemos renunciado nada menos que ser nosotros mismos. Reciclo, separo la basura mientras rezó para que los basureros no la vuelvan a juntar de nuevo. Utilizó bombillas de bajo consumo. Todo mientras aguantamos a nuestros jefes pardillos, sabiendo que en realidad somos algo mejor.En cierto modo, como tú dices, lo estamos haciendo bien. Nos los repetimos un par de veces, y ya conseguimos dormir mejor. Ya nos sentimos mejor.

Pero la verdad es que no me siento nada mejor. El mundo se hunde, y mientras yo me hundo con él, intento salvar todo lo que puedo. Pero creo que no sirve de nada el echar agua fuera mientras el resto del barco se hunde sin remedio. No vale con hacerlo o intentar hacerlo bien nosotros, mientras esperamos que el resto despierte y se de cuenta de la verdad.

No vale ir a terapia como hacia el señor Norton en el club de la lucha. Si el mundo te parece una mierda, dale una patada y apartálo. Si el mundo es una mierda, librate de el. Únicamente cuando se pierde todo somos libres de actuar. Me gustaría expresar como deseo esta idea pero, sinceramente, no soy capaz. Tyler dice:

“¿De qué color quieres pintar la pared?

¿Lees esto porque crees que eres un inconformista? Sé sincero: te crees un rebelde, un antisistema que odia este mundo. Mañana llegarás a tu trabajo, tu instituto o el sitio dónde sea que estas atado, y pensarás con superioridad que tu jefe, tu compañero de mesa, o tus padres no son más que esclavos que viven ahogados en el asqueroso barro de la banalidad.

¿qué color has escogido para tus bonitas paredes? No importa. Realmente… no tienes paredes.

Un chimpancé coge un plátano, ignorando una sandia abierta.

No existes para vivir. Sólo existes para cumplir esa función, esa responsabilidad que nadie te ha asignado y, que sin embargo, tienes ya encima de tus hombros. No no quieras esa responsabilidad. Piensa. No evolucionas por llevar ropa. No dejas de oler mal por conducir un coche caro. No dejas de ser una mierda por tener un cuerpo perfecto. Acepta que eres el residuo más tóxico de la ambición del hombre y piensa. Piensa. Piensa. Como destruir para crear. Como infectar al mundo con la marginalidad que él mismo crea. No reivindiques tu sitio en esta sociedad y destrúyela, a ella y a ti mismo.

El chimpancé está en una jaula. Bonita libertad.

Piensa. Escoge. Lucha. Quema. Explota. Odia. Sangra. Siente. Destruye. Vive.”

Supongo que nos hemos conocido en un momento extraño de mi vida :P

Jack in Wonderland

Hace poco una amiga me preguntó si la consideraba superficial. Ignorando mis ganas de follármela en aras de la sinceridad le dije que sí, que la considero una de las personas más superficiales que conozco. Replicó preguntándome que como me atrevo a decir eso, argumentando que no la conozco en lo más mínimo, ya que ella es ovolactovegetariana y separa su basura y le lee cuentos a los niños del ala oncológica del hospital.

Eso último me lo inventé.

El punto es que ella argüía que era un ser consciente de los problemas del mundo y yo un desconsiderado por prejuzgarla de esa manera. Esta mujer compra ropa “fashion” con valor de más de US$500 al menos dos veces por mes, el único tema que trata con sus “amigas” son los chicos guapos y cree que Nietzsche significa salud en alemán.

Eso último también me lo inventé; o tal vez no.

Entonces le pregunté qué creía ella que respondería una chica de RBD (el grupo pop de niñas anoréxicas de moda en mi país) si se le preguntara sobre ecología. Era obvio que respondería algo como “hay que cuidar el planeta porque los animalitos son bien lindos” o algo por el estilo. En fin… estoy divagando.

El punto al que quería llegar es que, como tú dices, hay una gran cantidad de gente que parece estar consciente de la mierda en la que se ha vuelto el planeta. Millones que voltean a otro lado y fingen no sentir el olor.

Mi opinión al respecto es que no, Gonzo, no lo ignoran. Simplemente no lo sienten. Parecen sentirlo porque es lo que está de moda. Es “fashion” usar libretas ecológicas, separar tu basura o donar $5 para la conservación de los putos pandas que siguen negándose a follar.

Realmente no están conscientes de nada. No piensan en que las libretas ecológicas las fabrica la misma empresa que hace las otras libretas, las “no ecológicas” ni biodegradables, ni en que al comprar esas libretas no ayudan a nadie, digo, a nadie más que a la puta empresa antes mencionada. Es algo parecido a cuando estaba de moda el ámbar gris y nadie se ponía a pensar que era aceite descompuesto de ballena.

Pero en fin, así es esto de las modas. ¿Qué esperamos para unirnos? Hay que darnos prisa si no queremos estar fuera de onda, wey.

si, la vida es una mierda. y yo creo que lo olemos todos, a no ser que se haya propagado una plaga que quite el olfato a la gente.
puede ser que seamos una generación jodida desde que nos engendraron. hemos tenido de todo, efectivamente. por eso no somos felices. y hemos heredado una tierra hecha añicos. nos la dieron así, pero ahora somos nosotros los que tenemos que separar basura. cae sobre nosostros el peso de los siglos de revolución industrial y hemos aceptado que tiene que ir a más. por eso consumimos y llamamos progreso a la destrucción. por eso tomamos drogas “legales” y nos liamos a ostias como en el club de la lucha. por eso nos va como nos va. anda y que nos jodan.

¿Un maravilloso y único copo de nieve o materia organica degenerando? Depende.Todos nos construimos el mundo en nuestra cabecita, según nuestras experiencias y necesidades. Y al final ese mundo es mentira; eso de que la mierda huela mal es algo muy subjetivo, el olor es algo que se forma en nuestro cerebro y fuera de él no tiene sentido. Ni el bien, ni el mal.Tomamos por ciertos unos axiomas (indemostrables por naturaleza) y a partir de ellos desplegamos nuestra concepción del mundo. Y como axioma podemos tomar que todos somos maravillosos y únicos copitos de nieve… o mierda danzante. La cuestión no es qué es más verdad… porque ambas cosas son mentira… o están más allá de la verdad y la mentira… La cuestión es qué nos es más útil. ¿Qué vida habrá sido más gratificante? ¿La del que vive engañado ensimismado con la compleja estructura del cristal que es el copo de nieve que le constituye, y la de sus amigos, la de sus hijos, su pareja, etc? ¿O el que mire a donde mire no ve más que mierda y empieza a vomitar el día que nace y termina el de su muerte?

Si a fin de cuentas todo es mentira… ¿por qué no escoger la mentira más chula?

Para mí la más chula es la de la mierda danzante. Al fin y al cabo de las dos es la única que obliga a no tomarse a uno mismo demasiado en serio, que siempre es importante.
Además cuando eres un irrepetible copo de nieve te permites, desde tu posición de objeto único e inigualable, tomar al mundo por el pito del sereno. Total qué importa cualquier cosa en comparación con una maravillosa estrella de hielo. Y tomar todo como algo menos valioso que uno es lo que hace que estemos como estamos.

No pretendo vender el libro porque ni lo he leído, ni pertenezco al mundillo editorial y ayer fue la primera vez que tuve conocimiento de él. Sólo me hago eco del texto de la entrevista ya que leí algo similar a lo que comentas.
Revisando el magazine del periódico El Mundo me encontré una entrevista a José Luis Sampedro y Valentín Fuster con motivo de un libro que han escrito para que seamos felices (La ciencia y la vida).
La entrevista es interesante y desgrana que, tras observar el comportamiento de la gente joven actual occidental y el pensamiento en el mundo oriental han llegado a esta conclusión:
“Después de mucho bucear en el alma y el corazón de los hombres, han llegado a una especie de tabla donde se establecen numéricamente tres premisas para la felicidad, aunque Sampedro prefiere hablar de bienestar o satisfacción. En donde lo primero es conocerse a sí mismo e invertir en el propio talento: saber elegir dónde aplicar la capacidad y habilidad personales de modo que generen placer; lo segundo es recuperar la ética del deber y el sentido de la responsabilidad –y dicen recuperar porque son conscientes de que hablan de dos principios trasnochados en el sistema educativo y sobre todo en la familia– y lo tercero aportar algo a la sociedad o hacer algo por los demás”.

Y recuerda, no eres el único que piensas y actúas así. Somos muchísimos más de los que imaginas. Aunque a mí saber que otros están como yo no me da ningún consuelo y mucho menos me reconforta, espero que a ti sí.

Retórica sin sentido, no hay datos que contrasten quien o quienes son los que están tan enfadados, ni hasta qué punto es beneficioso el modelo actual de reciclado. Nada de si hay nuevos datos a cerca del porcentaje de reutilización… Tampoco nada de la cantidad de gente que se siente feliz sobre la que no… Es decir, muy bien escrito como siempre, pero a lo mejor el problema no es que sepas más que los demás, sino que simplemente estás equivocado.

No digo que sea así o no. Simplemente digo que… no dices nada ;)

Una gran frase que me enseñaron hace muchísimos años, quizá sea una forma más de encaminarnos hacia lo que la sociedad quiere, pero yo creo que no…

Cambia tu mundo para cambiar el mundo”

No le veo el sentido a intentar salvar el mundo, ya no existen grandes héroes ni grandes revoluciones.
Lo mejor es cambiar nuestro mundo, amigos, pareja, familia y hacer todo lo posible por ser felices y hacerlos felices a ellos.

Yo la olvidé durante muchos años, pero me lo recordaron con otra gran frase:
“Lo que realmente importa son las pequeñas cosas”
De El principito, en mi opinión, un libro lleno de sabiduría sobre la vida.

Un saludo
 IngTeleco

Si te planteas la vida como una hormiga, las cosas parecen más fáciles.
Cada uno hace su parte, pero pensando en el bien común. (por eso lo de reciclar y ahorrar energía, y muchas otras cosas en favor del planeta).

A ciertas personas tener un coche caro les supone un disfrute, tanto por estatus social, como por las sensaciones que les proporciona al conducirlo. El problema viene con la avaricia, la envidia y las motivaciones erróneas para tener ese coche.

Mira, siendo pequeño (8 o 9 años), estaban charlando sobre la felicidad y la famosa fórmula de Salud, Dinero y Amor. Un señor, al que llamabamos Don Enrique, añadió … “y un poquito de conformidad porque, si uno no se conforma con lo que tiene no será feliz nunca, por mucho que tenga”.
El caso es que, desde entonces, mi planteamiento vital es simple: “Intenta ser feliz”.

Procuro hacer cosas con las que disfruto. Así de simple. A veces has de reconocer que, por más listo que seas/te creas no eres el tipo más listo de la galaxia. Entonces empienzas a intentar a aprender de quien sabe más que tú … de los abuelos. Me ha servido para ver la belleza del UNIX y del C, para apreciar a quien planta un árbol del que no verá los frutos, a ver que mi trabajo, aunque no produzca nada “real”, es importante en el conjunto global de las cosas.

A veces necesito irme al pueblo para que mis pies toquen la tierra, de verdad. Allí es donde me doy cuenta de como vivían mis abuelos … comiendo de lo que plantaban, de los animales que criaban, siendo austeros y tan autosuficientes como podían.

En fin, a lo mejor solo necesitas pasar un tiempo comiendo lo que plantas y trabajando en cosas físicas, de las que veas el fruto, para darte cuenta de tu conexión con la realidad. Nuestra vida aliena demasiado. A lo mejor no, y solo soy un gilipollas positivista que se sonríe cuando ve la salida del sol mientras va a trabajar.

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“Quien tropieza y no cae, adelanta terreno” I.P.

Comparto muchas de las cosas que dices. Antaño, cuando había que trabajar con las manos para sobrevivir, y habia que lidiar con el hambre, las enfermedades y las guerras, los hombres obtenian cierta paz interior valiendose por si mismos, procurandose alimentos, resguardo,protección con sus propias manos y sin grandes dudas metafisica. Era una vida dura pero simple.

Ahora es dificil realizarse, ya que el mundo que nos ha tocado vivir es confuso y extraño. La televisión, la aglomeración de la ciudad, el trabajo, el consumo, son cosas que realmente no nos llenan. Nos inventamos aficiones que llenen ese vacio(tener un acuario,viajar o abrir un blog), pero es inutil. Sigue estando ese agujero que nos hace infelices.

Cuando leo literatura epica, o veo peliculas del oeste, todo esta muy claro. Hay buenos y malos, y valientes y cobardes, y mezcla de ambos. Pero al menos, esta claro que disparar por la espalda es de cobardes. Pero en esta epoca que nos ha tocado vivir no hay nada claro. Ya no se si es cobarde o valiente hacerse preguntas. No sé si es cobarde o es valiente el hombre que se hipoteca, tiene hijos, trabaja en un curro que no le llena y ve Operación Triunfo el martes a la noche. Yo creo que en cierto sentido, ese hombre es mas valiente que otros que andan mareando la perdiz, preguntandose cosas, dandose cuenta de ciertas verdades ocultas. A veces es mas valiente taparse los ojos y vivir la vida que te ha tocado. La capacida de analisis y de preguntarse cosas puede ser una maldición

El miedo hiere mas que las espadas (Syrio Forell-Canción de hielo y fuego)

Salva a la cheerleader…

Ahora si quieres un mundo mejor empieza por aceptar que somos la mierda cantante y danzante del mundo ahora que ya lo sabes, saberlo y no aceptarlo es como morir de anorexia a los 12 años.

La vida es una mierda y estamos llenos de vida.

Por cierto, no puedo estar mas de acuerdo con eso de: ‘somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos’. Hemos crecido teniendolo todo, con grandes expectativas sobre la vida, y en la mayoria de los casos prolongando nuestra adolescencia mas alla de los deseable (En muchos casos hasta los 24-25 años). Luego, la gente al enfrentarse al mundo real se desmorona. Para currar 8 o 10 horas al dia en algo que posiblemente no te entusiasme, hacen falta valores, decisión, y objetivos en la vida. Y muchos de nosotros no tenemos objetivos claros, y solo tenemos una visión idealizada de como queremos que sea nuestra vida, pero es una visión inalcanzable, que genera mucha frustación y miedo de dar un paso el camino equivocado.

El miedo es una enfermedad, se mete en el alma de cualquiera que intenta lidiar con el. Ya a contaminado tu paz. No te crié para verte vivir con miedo, deshazte de el, no lo metas en nuestra aldea. (Apocalipto)

El miedo hiere mas que las espadas (Syrio Forell-Canción de hielo y fuego)

No puedo evitar comentar uno de los últimos párrafos, en los que se habla de “conocerse a uno mismo”, el cambiar la manera de ver las cosas de forma que antes de mirar y juzgar a los demás, nos paremos un segundo a mirar en nuestro interior, pues ahí es donde reside la auténtica sabiduría.

Yo recuerdo que de bien pequeño me marcó la frase siguiente: “El erudito es el que conoce muchas cosas, el sabio es el que se conoce a si mismo”. Durante años fui puliendo ese pensamiento y me di cuenta de la verdad que contenía. No obstante no pude evitar tener la angustiosa sensación de ser el único que había oido esa frase, o al menos el único que realmente le había dado importancia.
En todos los sitios donde he estudiado, los trabajos y los ámbitos me he movido no he dejado de encontrarme con decenas de personas que sólo se preocupan de si mismas, de aparentar lo que no son y de juzgarte en el mínimo tiempo posible pensando, además, que no te estás dando cuenta. No importa el nivel económico, cultural ni la edad, siempre me he encontrado con eso, excepto en contadísimas ocasiones.
He aceptado que siempre será así, que apenas hay personas que acepten que no son perfectas, que el mundo ha adormecido, por no decir aniquilado, nuestros principios desde el más básico. Nos cuesta tanto reciclar, ahorrar energía, apenarnos por los paises pobres como pedir perdón a quién tenemos al lado, pues si no beneficia de manera directa a nuestro ego, significa que no vale la pena. Nada cambiará hasta que entendamos que vivimos en conjunto y no en pequeñas céldas de vida donde cada uno es dueño de la suya y lo de alrededor un puro complemento.

No os preocupéis tanto por el planeta, a no ser que sea egoístamente. Gaia sobrevivirá a nuestra especie y se olvidará de nosotros.

El umbral en el que los humanos nos extinguiremos y dejaremos de dar por culo está lejísimos del punto de jodedura real de la tierra. Cuando hayamos hecho de esto un ambiente absolutamene hostil para las personitas, desapareceremos cual mamuts y lo que quede continuará.

Sobre lo de conocerse a uno mismo, bastante de acuerdo. Lo dejé claro en la anterior entrada.

Y sobre la felicidad… está sobrevalorada y es tan ridiculo obtenerla estrenando el último iPhone, salvando focas en el ártico o con drogas.

Yonkis de las endorfinas, somos. Si fuésemos capaces de quitarnos…

Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo.” Alexei Tolstoi

Saludos.

Nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos, como del estremecedor silencio de los bondadosos.”
Martin Luther King

Eso de sentarse y no hacer nada porque total todo es una mierda no me parece..

“No sé si tu conclusión va por la vía de la eutanasia activa o por la de la “homosexualización progresista”. Pero ambas me estremecen.”

Pues ni una ni otra, yo mas bien apostaria por incentivar económicamente al que tenga un único hijo y primar más si no tienes ninguno. Debería ser un cambio del concepto estatal de “lo que interesa”. Actualmente se fomenta una vida en familia, con su parejita de chavales. La vida que se fomentaría sería una centrada en los amigos y la novia. No se obligaría a nadie sino que se premiaría “ayudar al planeta”.

“¡Mare de deu! La maquinaria de los cuatro telediarios está haciendo estragos.”

Estos comentarios medio graciosos medio despectivos no me gustan un pelo porque son los tipicos de alguien que no se molesta en conocer a la gente y empieza a prejuzgar…¿que sabes tú si veo o no veo telediarios o si me afectan el coco o no?…lo que sí me afecta es comprobar desde 50Km de Madrid la cantidad de mierda que tiene su atmósfera y que pueda comprobar que es tan fuerte su efecto “isla de calor” que detenga muchas veces las nubes a sus puertas y que los almendros ya no sepan si echar sus flores en invierno o en primavera y las cigueñas ya no se van y la nieve ya no viene para quedarse en invierno sino que nos visita alguna semana si llega, los atascos de por la mañana, la gente estresada, cabreada e infeliz.

Eso sí que me afecta.

Pues ni una ni otra, yo mas bien apostaria por incentivar económicamente al que tenga un único hijo y primar más si no tienes ninguno. Debería ser un cambio del concepto estatal de “lo que interesa”.

Ja, ja. Como si esa situación no fuera lo que actualmente rige en nuestra sociedad. Lo de tener el menor número de hijos posible, digo. Échale un vistazo a este par (1 y 2) de enlaces y luego me dices si de verdad sabes y eres consciente de “lo que interesa” y a quien le interesa. España es de facto el país de la Unión Europea con menor tasa de fecundidad, más cerca del 1 que del 2. Y esa cifra tiene mérito y trampa. Mérito, teniendo en cuenta que se da en un país que viene de ser de los primeros de Europa en tasa de natalidad allá por 1975 (sólo superado por la católica Irlanda). Y trampa, puesto que la inversión de la tendencia, allá por 1998, viene de la mano de una recepción de inmigrantes brutal por encima de la capacidad de absorción de los mismos.

Las soluciones que aportas tienen lógica. Pero mientras en la Tierra haya sociedades que no sigan los dictados de Occidente (los musulmanes y su querida poligamia p.e.) el mayor peligro para la supervivencia de nuestra forma de vida (occidental, americana, llámala como quieras) no va a ser «el clima del cambio climático» (como decía aquel), sino lo que le pasó a los romanos con sus vecinos germanos (inferiores en cuanto a civilización pero superiores en número).

Y hoy por hoy ninguno de nosotros está dispuesto a renunciar a las bondades del sistema. Por muy bicha que sea o digamos que sea. Y que nos haga infelices, y que los pajaritos no canten, y que las nubes no se levanten.

Betae, lo primero decir que agradezco el nuevo tono de las contestaciones pero sigo sin estar de acuerdo en casi todo.

En cuanto a la tasa de nacimientos es una reaccion a varias causas como el cambio de mentalidad de la mujer en cuanto a la familia ya que actualmente hay muchas mujeres que sólo quieren tener un hijo o niguno. Su propia vida ha cambiado con su mayor incorporación al mercado laboral, el cambio de postura de la sociedad frente a los iconceptivos, etc.

Por otra parte hay muchas parejas que sí quieren tener varios hijos pero que no pueden. El binomio piso+chavales nunca ha sido tan caro respecto a los sueldos….

Y para que seguir…

La conclusión que saco es que no tiene nada que ver la reducción del índice de natalidad con respecto a lo que el gobierno fomente o no…de hecho me reafirmo en que sí que fomentan la familia y si no mira lo del famoso cheque-bebé y si te das una vuelta por la red encuentras de todo pero siempre en favor de la familia.

http://www.noticias.com/noticia/diversas-entidades-reclaman-mas-politicas-familiares-incentivar-natalidad-38c.html

En este tema tengo la opinión que los niños realmente se fomentan para tenerlos el día de mañana explotados y que no puedan exigir mejoras laborales porque habrá muchos jóvenes en paro esperando que las contraten para ese mismo trabajo basura. Así en mi opinión cuanta más población, peores condiciones laborales.

Comparar india, china, islandia o noruega. Y no me digais que EEUU porque ese pais es el paraíso de los explotadores.

Aunque suene fuerte y se me echen todos encima…pensad en los camareros y los inmigrantes.

Por otro lado está claro que nadie quiere cambiar su “status quo” y por eso propongo lo de la natalidad como solución realista. Como ya dije, la otra solución es que todos nos volvamos super ecologistas y nuestra huella ecológica sea cero pero todos sabemos que eso no va a pasar porque aunque nos vamos concienciando, el aumento de la población va mas rápido y la “huella ecológica” total seguirá aumentando.

Del enlace de marras que has aportado:
«A pesar de que todo el mundo coincide en que es una propuesta bienvenida, diversas entidades alertan de que España está a la cola de Europa en cuanto a políticas familiares
«Se calcula que […] pueden llegar a reducir su nivel de vida […] por los gastos de los hijos […] hasta el 80%. […] esto está pasando porque en nuestro país no se está apoyando a la familia, sino que tan sólo se están dando algunas ayudas que no son suficientes para atajar el problema.»

El gobierno (y más el actual) no apoya la familia. Hace fuegos de artificio, que no alcanzan ni para pañales. Y respecto a lo de la mujer y su incorporación al mercado laboral, eso es algo que da para muchas líneas. Pero te diré que el progresismo ha hecho mucho daño estigmatizando las tareas del hogar y la procreación y educación de los hijos como una función menor y de poco valor. Y cada vez más mujeres, pasados los 30, están replanteándose estos aspectos familiares para volver a la antigua concepción.

Por eso me hacen gracia comentarios como el de “ro”: «Quienes somos conscientes y coherentes ya nos hemos hecho esterilizar».
Pues si lo dices en serio y eres de la generación de Gonzo y no tienes hijos, has cometido la mayor estupidez de tu vida. A no ser que a partir de ahora te dediques a ir de flor en flor. Como las abejas. Claro que, según tú, una abeja tiene más valor que una persona.

Sobre el tema del ecoalarmismo, os dejo un enlace. Aunque a lo mejor no pasa el filtro por pertenecer a un medio políticamente incorrecto (o de extrema neoliberal, como prefiera el lector).

Betae, me alegro de que tengas tanto sentido del humor.
Si las personas dejaran de considerarse el ombligo del universo se darían cuenta del papel importantísimo que tienen criaturas como las abejas en el equilibrio de los ecosistemas. Que, por cierto, también nos beneficia a nosotros (si es que quieres seguir mirándolo todo desde una perspectiva egoísta).
Tener hijos no es la prioridad de todas las mujeres, ¿sabes?, ni te hacen falta para sentirte completa, realizada o pon ahí la palabra que más te guste. Lo que empuja a procrear no es más que un instinto

1.-
España está a la cola de Europa en cuanto a políticas familiares

Luego entonces se apoya la familia, aunque sea poco.

2.-
en nuestro país no se está apoyando a la familia, sino que tan sólo se están dando algunas ayudas

Lo que yo decia…

3.-
se están dando algunas ayudas que no son suficientes para atajar el problema

El tema de no apoyar a la fanilia lo suficiente se ve como un problema. ¿Tu por qué crees que es?…yo ya lo explique con el tema de que es necesario siempre un margen de parados para que los empresarios puedan explotar a su gusto.

4.- ecoalarmismo

Bueno, esto lo habrás sacado del slogan de muchos políticos que se empeñan en que “aqui no pasa nada”…simpre echando la culpa a los pantanos, al vapor de agua, al viento solar…la diferencia es que los cambios climáticos producidos por esos procesos NATURALES tardan en producirse algunos miles de años. El cambio climático actual se está gestando en unos cientos de años…eso tiene poco de NATURAL.

Para darle vueltas a porqué nos hemos salvado de matarnos por la comida:
 http://es.wikipedia.org/wiki/Cat%C3%A1strofe_maltusiana

Bajo mi punto de vista el próximo paso necesario para la evolución de la humanidad sería aprender a controlar la población y llegar a una relación sana y equilibrada con la naturaleza.

Tienes toda la razón, pero me niego a meterme en el agujero negro y mucho menos, desesperar por lo que los demás no hacen.

¿Tú sabes que decía Thelonius Monk cuando nevaba en su ciudad natal?

Sucede sin embargo que es verano”.

La mayoría de personas de mi generación nacieron en una sociedad libre y organizada. Siempre han tenido más de lo que han necesitado. No han conocido el hambre. Han tenido una educación decente. Lo hemos tenido todo hecho desde el principio, y en vez de aprovechar ese impulso para llegar más lejos, hemos dado un paso atrás.”

Hay películas que superan las expectativas, tocadas por la suerte, y que casi se hacen solas. Todos los que hemos salido alguna vez a grabar, aunque sean pequeños cortometrajes, sabemos que sucede algunas veces, a pequeña escala.

Durante el rodaje en Viena de El tercer hombre sucedieron muchas cosas, como descubrir por casualidad a un músico que tocaba la cítara e incorporarlo como banda sonora. La canción vendió 500 mil copias en 1949.

Hay un momento de la película en que el protagonista encuentra a su malvado amigo, que ha estado vendiendo penicilina adulterada para niños. Cuando se lo recrimina, ambos subidos en una vieja noria, Orson Welles decidió responder de su propia cosecha, una frase que no estaba en el guión.

- “En Italia, en 30 años de dominación de los Borgia hubo guerras, terror, sangre y muerte, pero surgieron Miguel Angel, Leonardo da Vinci y el Renacimiento. En Suiza hubo amor y fraternidad, 500 años de democracia y paz y ¿que tenemos? El reloj de cuco”..

santosrios

El mundo no necesita ser salvado, ha existido millones de años antes de que apareciera el hombre y puede sobrevivir perfectamente sin nosotros, lo que queremos los hombres es salvar nuestro culo, pues estamos viendo que el mundo se está haciendo muy hostil para que podamos sobrevivir.
Por más que ahorremos energía y reciclemos, las materias primas y todos los combustibles fósiles acabarán por desaparecer. Puede que no desaparezca la especie humana, aunque bueno, también se extinguió el hombre de Neandertal, pero lo que se puede extinguir es nuestra comóda civilización, el estado de bienestar, se acabará la fiesta y habrá que inventarse otra cosa.
Claro que tenemos miedo a lo desconocido. El hombre no es feliz si no puede controlar su vida y su destino.
Espero que para entonces por lo menos podamos obtener energía de la fusión nuclear. Tampoco podemos poner límites a la ciencia, no podemos imaginar lo que inventaremos dentro de unos siglos.
En cuanto al sentido de la vida, por más vueltas que le doy, pienso que tanto la codicia humana, como los mas nobles sentimientos del amor, el instinto maternal, la solidaridad dentro del grupo tiene como único fin la transcendencia, transmitir los genes.