El arte de mear
Puede parecer que el acto de la micción es sencillo: uno entra en el baño, hace lo que ha venido a hacer y sale. Entre el principio y el desenlace de este tan sencillo proceso, especialmente si eres hombre, suceden una serie de episodios que hacen que conseguir una buena meada sea como una obra de arte.
Habrá quien diga que mear en la taza es algo trivial, pero nada más lejos de la realidad; es un acto que requiere de una gran destreza de ejecución. Si crees que eres un hacha y que todo va al sumidero, pregunta a tu madre o a la “queli” (a la que limpia). Te dirán que eres un guarro y que tienes la mira más torcida que el submarino de los Village People. Pasa el dedo por el borde, compruébalo y ríndete a la evidencia: no das una.
No sé por dónde empezar ante semejante tema. Con el rollo que tengo podría escribir páginas y páginas sobre el arte de mear, pero habrá que condensar un poco. Empecemos un buen día de buena mañana, y supongamos por un momento que somos todos tíos o que al menos disponemos de un apéndice que sirve, pongámonos en el peor de los casos, como mínimo para miccionar.
Por las mañanas uno se puede levantar en dos estados: normal y emancipado. Si uno se levanta normal, lo que sucede es que se acerca a la taza, saca el cacahuete arrugado y tira a ciegas. Digo tira a ciegas primero porque las legañas le nublan la vista, si es que ha conseguido despegar los párpados, y segundo porque hasta que no se derrama un chupito de pis mañanero sobre el suelo no se sabe en qué caprichosa dirección ha decidido salir el chorro. En mi dilatada experiencia como meador matutino he llegado a ver trayectorias con una desviación de hasta 60 grados. Quien sea capaz de predecir el punto de impacto del chorro sólo mirándose el cacahuete, que se apunte a la marina.
En cualquier caso, lo normal es que uno se levante emancipado. Todavía no se conocen bien los mecanismos por los cuales hay jura de bandera a primera hora de la mañana, pero ni siquiera los suplementos de bromuro que mi madre añade a la sopa consiguen calmar el ardor guerrero matinal. Si hay algún lector que jamás se haya levantado en estado de pletórica emancipación, por muy tierna que sea su edad, le recomiendo una urgente visita al urólogo.
Total, que si era difícil miccionar con un cacahuete, las frutas no lo ponen mucho más fácil. El estado frutal no permite proceder, por si alguien no lo sabía o si existe alguna lectora interesada por aquí y desconocedora de la mecánica animal. Es por ello que uno debe esperar a que rebaje la hinchazón, lo cual puede resultar realmente molesto. Una vez en estado normal, volvemos al momento cacahuete con los mismos desastrosos resultados, así que da igual como te levantes que la vas a cagar igual. Ya puestos, mejor levantarse soñando con las angelitas que de mala gana. ¡Levantémonos con el pie de enmedio!
Durante el día, uno puede acompañar la miccionada con una buena deposición (supongo que el lector agradecerá que evite palabras como “cagada” o “giñada”). De hecho, todo acto de defecación que se precie suele venir acompañado por una buena meada. Espero que me disculpen las madres lectoras, pero es obvio que el público demandaba algo intelectual desde hace tiempo. Además, todo el mundo caga, hasta los del Equipo A. Imaginad los truños del M.A. Con la Turmix y un remo de madera los tienen que hacer bajar por el canalón.
Cuando uno está sentado en la taza es difícil errar el blanco. Es por esto que las mujeres se burlan de la falta de tino masculina, porque ellas tiran a quemarropa. Ellas no saben lo que es ser alto y apuntar desde un metro de altura. Pura precisión suiza. Pero bueno, cuando uno está sentado en la taza no tiene problemas, siempre y cuando se asegure de que el pinganillo no ha quedado reposando gracilmente sobre el borde de la tapa al sentarnos. Si uno procede sin cercionarse de este pequeño detalle, las consecuencias son dramáticas.
Pero no todo se limita a si la bola entró o no entró, como recordaran haber oído decir a McEnroe todos aquellos de mi generación y la anterior; hay mucho más detrás del proceso de micción. Por ejemplo, hay gente que necesita paz y tranquilidad para hacerlo, y personas que podrían mear en un autobús mirando al tendido. Desgraciadamente, me encuentro entre los primeros. Durante mucho tiempo pensé que era la única persona del mundo que no podía miccionar con alguien al lado en una taza colgante en un cuarto de baño anónimo. Afortunadamente, el tiempo me ha demostrado que somos muchos los que sufrimos en silencio.
Y es una gran putada. La semana pasada sufrí un dramático episodio que me dejó con mi cara de gilipollas (tm) de los Domingos. Acababa de llegar al aeropuerto de Orly en París, y esperando la maleta me di cuenta de que la urgencia me apremiaba. Tan pronto como llegaron mis pertenencias, las recogí y me dirigí raudo a los Toilettes que había localizado en la lontananza. A la entrada descubrí a una señora sentada en una mesa con un platito de monedas. Dejé la maleta a su vera, como me indicó, y entré en el baño.
El baño parecía el camarote de los Hermanos Marx en hora punta: la gente se disputaba las 3 tazas colgantes y hacía largas colas para poder mear en la intimidad o plantar un pino en una de las tazas compartimentadas. Como quiera que una de las tazas colgantes no tardó en quedar huérfana, allí me aupé. Pasaron varios personajes a mi alrededor, pero no conseguí desconectar y concentrarme lo suficiente como para culminar, así que hice como que recogía velas y salí del cuarto de baño con más urgencia y resignación si cabe que con la que entré.
A la salida me esperaba la señora con mi maleta, el platito y una sonrisa. Rasqué mis bolsillos y descubrí una moneda de 50 céntimos que deposité en la bandejita mientras recogía mis pertenencias con cara de limón amargo. “Adiós” me dijo la señora en español. Salí caminando del aeropuerto con la vejiga como un tambor, con 50 céntimos menos y sin saber cuántas horas iban a transcurrir hasta que tuviera una nueva oportunidad para descargar. “Menudo fenómeno estás hecho”, pensé.
No es la primera vez que me sucede algo semejante. Aquellos que sufran de esta silenciosa dolencia sabrán qué situaciones son propicias para pasarlo mal en estas condiciones. Sin embargo, este tipo de molestia le permite a uno descubrir límites insospechados en su fisionomía. Por ejemplo, cuando uno cree que tiene que orinar YA porque si no va a reventar, no sabe que su cuerpo es capaz de aguantar al menos tres horas más antes de mojarle los pantalones. La capacidad del cuerpo humano es insondable y apasionante a la vez.
Si fuera mujer, añadiría el capítulo de por qué van en bandadas al cuarto de baño provocando embotellamientos monumentales. Como no lo soy (estos son mis planes a medio plazo), tendremos que quedarnos aquí. ¿Alguna colaboración para completar el informe?
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Comentarios
Speccy
Sáb, 01/03/2003 - 17:48
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Aún Hay Mas
Si, tu riete… Pero es peor cuando te tomas unas de estas pastillitas diuréticas que te ponen en plan prostático. Vamos, pareces un perrillo marcando el territorio. Te pasas la vida de aseo en aseo, soltando un líquido semiamarillento, y en cuanto ha pasado un rato… haleeeeeee… ¿donde hay un WC?
Suele pasar tambien al salir del Cine. Cuando te has trasegado tu combinación gigante de palomitas + refresco (el refresco, sin hielo, que así me cabe mas, oh yeah) y te has acomodado a ver la peli tranquilamente. Llevas unos 100/110 minutos sentado cómodamente (o semicómodamente, segun las dimensiones de los de alrededor) y de repente se termina. Salen los títulos de crédito, y te levantas (como toda la gente). Entonces encuentras que la puerta de la sala por donde entraste esta cerrada a cal y canto, con un acomodador y una señora de la pseudolimpieza que no te dejan pasar al meódromo que está justo al lado de la sala, y que te obligan a salir por un j####o paseo exterior que rodea todo el P##o edificio. Entoces, cuanto has recorrido unos 200 metros escuchando cañerias por las que pasa el agua, caes en la cuenta que los servicios mas cercanos están, precisamente, DENTRO del cine. Y no puedes entrar sin entrada, porque el portero (Armario Ropero Size) no te deja, claro. Ahora ponte a recorrer el centro comercial entero, hasta que encuentras un tigre.
¿y que decir tiene del problema que surge cuando vas andando por la calle (o aun peor, conduciendo) y de repente notas como una parte de tu masa se desplaza de sopetón unos 5 centimetros hacia abajo dentro del abdomen? Ese es el momento de URGENCIA ABSOLUTA. Buscas desesperadamente un puesto para chatear con el Sr. Roca o en el peor de los casos un matojo lo suficientemente tupido como para llevar a cabo un monólogo (no está el Sr. Roca) con intimidad.
Nota: En zonas de Botellonas, cuidado al andar por las cercanias de los matorrales. Uno nunca sabe si se va a encontrarse con coprolitos en estado precoprolítico.
Anónimo
Sáb, 01/03/2003 - 19:49
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Acrobatic Ways
Bufff, y lo más jodido son los días en que llevas una cantidad de cubatas que no sabes ni como han entrado en el estomago. Haces todo un ejercicio de habilidad y navegación para llegar hasta los meódromos (suponiendo que aún sepas por donde están). Después si sufres del mal de no poder sacar ni gota con más gente al lado soltando agua, te metes en el primer hueco que salga
Dado el lamentable estado en el que te encuentras, y pareciendo que estás metido en un barco, en medio de una tormenta, pues te sostentas con una mano en una pared, con otra a la otra… y joder ¿ahora como te sacas el ‘cacahuete’?. Cuando por fin terminas y vuelves con el grupo de colegas, te pides otro cubata: para celebrar el éxito :-)
Lo que realmente constituye un hito es el método “Tour de France”, yo nunca lo he intentado porque no me gustaría besar el asfalto. La cuestión es que apurando al máximo la elasticidad del culotte sacan la herramienta y se ponen a tirar lastre sin necesidad de echar pie a tierra :-O
Anónimo
Sáb, 01/03/2003 - 20:01
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Digitopuntura
Digitopuntura… ó acupuntura con los dedos.
Así a primera vista puede parecer una memez, pero he podido constatar que en determinadas ocasines funciona, y muy bien.
Una de esas ocasiones sale referenciada en la historia del saber mear, en concreto, cuando uno está frente al urinario de turno, ya con el cacahuete en la mano y con cierta sensación de que parece estar derritiendose, y sin poder evacuar la carga residual que diapara nuestros sensores de la vejiga.
En concreto, el remedio (ancestral y efectivo, como ya digo) consiste en la estimulación digital de la piel que tenemos encima del hueso del coxis, es decir, esa especie de nuez que tenemos por encima del culo.
Pongamonos en situación: frente al urinario vertical, con el cacahuete en la mano y sin poder abrir el grifo… pues nada, con la otra mano, haces como que te rascas el susodicho coxis y como por arte de magia la vejiga comienza su descarga como si de la cisterna del water se tratase.
El exito es casi asegurado, pero sí he notado que a la gente a la que se lo he transmitido ha tardado un cierto lapso en encontrar el punto concreto donde aplicar la digitopunción; no obstante, una vez hallado el remedio no se olvida nunca….
Y sino… haced la prueba y ya me contareis.
Un Saludo
Radikal
GonzoTBA
Sáb, 01/03/2003 - 21:33
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Enciclopedia Encarta
Joder, las cosas que estoy aprendiendo con esto del weblog no tienen precio. Esto se está convirtiendo en una fuente de conocimiento sin par.
Esta misma noche me pongo a entrenar la digitoterapia esa. Como funcione te pido la beatificación.
Anónimo
Lun, 03/03/2003 - 00:28
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Enciclopedia Encarta
Ya nos contarás el estudio científico de la digitopunción esa, que ya se queda uno con la intriga de si apretar la nuez mentada sirve para algo.
Si arregla el problema de picha tímida, habrá que desarrollar un protocolo de cómo realizar la punción sin que la gente piense que te estás metiendo el dedo en el culo XD
Anónimo
Sáb, 01/03/2003 - 19:51
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Yo tampoco puedo.
Lo admito, yo soy uno de esos a los que le es imposible miccionar en los urinarios públicos, a menos que estén separados unos 7 metros unos de otros.
Hace años que trato de poner remedio a tal problema, pero lejos de arreglarse la cosa ha ido a mucho peor tras un trágico suceso en los urinarios de la estación de tren de Valencia.
Este hecho me avergüenza, y la razón de compartirlo con vosotros es por tratar de superarlo.
El caso es que voy a la estación a recoger a mi novia, aún faltaban unos minutillos así que me dirijí a los aseos con la intención de aligerar líquidos. Hay dos aseos, uno en cada ala de la estación, como siempre uno va primero al que están limpiando y del que cuelga un cartelillo diciendo “Usen el aseo del otro andén”. No pasa nada, vamos al otro. Llego y como siempre saturado de gente, hay que hacer cola. Entonces me digo, “qué coño, vamos a mear en un urinario saturado, tienes que superar tu problema”. Con toda la buena intención guardo turno y cuando me toca procedo a la difícil maniobra. Pienso, “venga… a relajarse… trata de pensar en otra cosa… agua cayendo… joder como está la azafata de antes, NO, no pienses eso… más agua cayendo…”, todo en vano, tras un rato de vana meditación observo que el individuo de al lado se fija en mí, “Maldición, seguro que se ha fijado que no puedo orinar, vamos a disimular y hacer como que orino”. Los nervios se me disparan, por el rabillo del ojo veo que no para de hacer miradas hacia dónde yo estoy. Confío en que se largue, que acabe su micción y se marche, ya que para mí ya es del todo imposible expulsar una sola gota. Pero en vano, el colega sigue allí impasible. Tras unos absurdos minutos de disimulo por mi parte abandono la esperanza de que se largue el tío y asumo el ridículo de mi imposibilidad de orinar y me retiro.
Pues nada más salir por la puerta del baño me viene el indivíduo por detrás y me dice:
- Bueno, te vienes a mi coche
- ¿Cómo?
Sonriendo repite lo mismo, empiezo a suponer lo que está ocurriendo, acabo de contactar con un homosexual tratando de alquilar servicios sexuales.
- Que si te vienes conmigo al coche.
- NO, me temo que está usted equivocado conmigo.
A lo que me responde malhumorado:
- ¿Entonces qué coño hacías en el aseo?
Maldita sea, en tremendo dilema me encontraba, admitir mi ridícula imposibilidad de orinar con gente al lado o asumir una orientación sexual que no comparto. Evidentemente, tras años de entrenamiento en la infancia manejando excusas repliqué con un sencillo pero efectivo:
- No hacía nada.
Creyendo que ya había pasado tan desagradable trance, el sujeto tuvo el valor de insistir, se ve que mi gran atractivo físico le atrajo (ejem) ;-)
- ¿Seguro que no quieres venir?
- No
Esta es la horrible situación a la que me condujo el problema que, ahora sé, comparto con más gente. Gracias. Lo admito, no puedo evacuar con gente a mi lado. Espero que mi lamentable experiencia os haga reflexionar acerca de lo fácil que es, en nuestra situación, imitar los códigos de contacto entre homosexuales de los urinarios públicos.Si consigo evitar siquiera que uno de vosotros caiga en tan embarazosa situación me daré por satisfecho y habrá valido la pena airear un momento tan oscuro de mi vida.
(Este texto está escrito siguiendo el “Libro de Estilo de Gonzo”, que evita expresiones malsonantes y/o vejatorias como mear, cagadero, maricón, meada, etc.. ;-)
–
NeoZero
amphora
Sáb, 01/03/2003 - 20:58
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soluciones
Cuando tienes el pingacho en modo cacahuete, no hay nada como echarse para atrás el pellejo. He descubierto que es el causante del 99% de los angulos erroneos de salida. Pero esto no evita que por la presión del chorro salpique al golpear sobre el interior de la taza, con lo que evitamos solo uno de los problemas. Si uno es una persona poco limpia, no aconsejo este método por que el requeson que se queda incrustado entre el prepucio y la piel que lo cubre, despues de las fiestas ;-P, puede que quede como una cola de contacto, y eso duele.
La única solución es: mear sentado. Pero como quiera que la dignidad del hombre cada día que pasa se ve más vapuleada, me niego rotundamente a adoptar esta solución. ¡Que se note que gozamos de salud al miccionar con dos kilos de presión! ¿Que tu madre dice que las toallas del baño tienen salpicaduras? ¡Que hubiera tenido una niña!
Anónimo
Dom, 02/03/2003 - 02:12
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Lo mío tiene explicación:
A mi no es que me moleste especialmente “desbeber” con otros individuos en las inmediaciones de mi espacio vital. Lo que pasa, es que si cuando estabas en el colegio había un #%$!ç que cada vez que veía a alguien en las tazas colgadas le pegaba un empujón a traición (con el consiguiente “desparrame”, leche contra la pared incluída), pues como que no te quedan muchas ganas de volver a usarlas.
A mi lo que me parece más grave son los viajes en tren. No se si alguno de vosotros hizo esos viajes de colegio en los que se viajaba un jueves por la noche, se pasaba el viernes en el lugar de destino, y se volvía el viernes por la noche.
Pues en el primero de mis viajes de ese estilo, pagué la novatada: 2 litros de coca-cola entre las 10:00 y la 1:00, y a las 3 eso parecía el camión cisterna de los bomberos. Así que sales como puedes de ese precioso compartimento para 6 sardinas en lata en el que estais 12 compañeros, enfilas el pasillo hacia el baño, te das la vuelta y vas hacia donde realmente está el baño, abres la puerta (si tienes suerte y has sido el primero de los pardillos), y ves un recipiente con forma de cono, muy raro, y dices “Supongo que será aquí…..”
Así que agarras el arma, compruebas que el cargador está lleno, compruebas que tienes localizada la diana, y …. ¡¡¡COÑO!!! Es un blanco en movimiento… En ese momento te das cuenta del traqueteo del tren….Si estás acostumbrado al Metro, inconscientemente piensas “Bueno, en 1 minuto llegamos a la parada y ahí se parará” ¡ERROR! Cuando llevas 30 minutos esperando, y hay una manada de pardillos dando patadas a la puerta para pasar, te decides por fin a vaciar tu cargador en la galería de tiro. El resultado es una mezcla entre el riego por aspersión, y la pintura que se expone en ARCO..
En fin, un caos. Ahora pensad que no sólo eres pardillo, sino que tienes mala suerte / eres gafe / …. y llegas después de que hayan pasado otros 15 pardillos, hay que combinar todo lo anterior con clases de ballet, y gimnasia rítmica…
Maestro Yoda
Lun, 03/03/2003 - 05:39
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Tacticas de La Guerra
Aprovecho el tema para aclarar una inquietud que tengo hace un tiempo.
A principios de febrero te envie un relato de unas vivencias mias, relacionadas al defecar estando de viaje.
Solo queria saber si la habias recibido por que no la vi publicada.
Sea lo que sea hasmelo saber.
Eso es todo un fuerte abrazo desde Argentina.
GonzoTBA
Lun, 03/03/2003 - 10:29
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Cosas del Geeklog?
He recibido algunos envíos, creo que tres concretamente, desde que empecé el weblog. Algunos tienen título (no demasiado explícito), y el problema es que al pinchar para verlos sólo aparece la palabra "here", sin link ni nada. Al principio pensé que sería una broma, pero viendo que se repite y más diciéndome que has mandado cosas, me estoy mosqueando ya.
Alguien sabe si es una "feature" del Geeklog? Algo mal instalado?
En todo caso te aconsejo mandar lo que sea al mail, que ese no falla. Aunque más que historias, casi prefiero anécdotas o sucesos que puedan dar pie a un artículo.
Anónimo
Jue, 06/03/2003 - 03:56
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RE:Cosas del Geeklog?
Bueno, antes que nada, me gustaria aclararte, yaque no lo hice antes, que no pense mal de ti, no crei que no quisieras publicarlo ni nada , siempre sospeche de que algo raro pasara; si es el geeklog , ni idea…asi que ni remedio.
Y bueno, ya mandare lo que habia escrito por mail.
C-you later
Anónimo
Lun, 03/03/2003 - 09:19
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lo mejor, practicar
para perfeccionar la técnica y la puntería (o si eres chica, para que te hagas una idea de lo difícil que resulta, sobre todo con un par de cervezas en la vejiga)
Anónimo
Mar, 04/03/2003 - 12:59
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Por q las chicas van en grupo al servicio
Situemonos: Viernes/sabado por la noche, 5 d la mañana, bareto inmundo lleno de gente hasta la bola, 7 cubatas en el botellon, mas los q han caido entre unos garitos y otros de los q es imposible llevar la cuenta, d pronto sientes q es imposible aguantar un solo momento mas, a pesar de q lo has estado intentando duramente durante toda la noche (todos sabemos q una vez q vas al baño, ya no puedes parar en toda la noche) y no hay ninguna amiga q t acompañe al servicio, asi q no tienes mas remedio q ir tu sola
Despues de media hora de cola, en la q se t ha pasado mil veces por la cabeza la idea de salir a la calle y dejar un regalito detras de algun coche a pesar de q fuera no pasa de los 0 grados (no es un plato de gusto bajarse los pantalones y dejar el trasero el aire) consigues llegar a la puerta del baño, y ves q todo esta inundado, q alguien ha dejao un regalito dentro del vater, q la cisterna no funciona, q no hay papel y q es lo mas antihigienico q has visto nunca.. pero tu tienes q orinar si no kieres exponerte el paligro de explotar. T remangas los pantalones, a la altura de la rodilla, t bajas los mismo, acompañados de las bragas, de inclinas para mear, siempre evitando acercarte demasiado a la taza del vater (mear sentadas.. q os lo creeis vosotros) sujetas la puerta con el pie (porq esta claro q la puesta esta rota y no cierra) Con una mano t sujetas los pantalones por abajo, y con la otra por arriba, porq estan casi tan de pie q es imposible q no t mees en ellos si es q no los sujetas, hay dos tias llamando a la puesta por tardas demasiado, la puesta esta demasiado lejos del vater como para q sujetarla con el pie sea facil, lo intantas con la cabeza, pero no es mucho mejor el remedio, ya no sabes si mear, o cagarte en el dueño del bar.. tienes q buscar el pañuelo dentro del bolso, pero ya no tienes manos.. dudas entre cual de las dos soltar y ademas los cubatas q llevas encima t impiden mantenerte derecha y no hay mas remedio q dejar la puesta suelta.. Las de fuera la abren, y t pillan a ti en posicion extraña, la cabeza hacia adelante, una mano en el bolso, la otro sujetando los pantalones por arriba y por abajo a la vez, el codo en la pared para mantener el ekilibrio, las lagrimas q se t saltan porq llevas 10 min meando y akello no parece q vaya a parar y encima tienes q sonreir y decir q ya acabas…
Asi q es mejor siempre llevar a alguien q t acompañe en la cola, t sujete la puerta y ademas q vigile q vuelves al punto del q saliste (no sere yo la unica q se ha perdido en un bar despue sde ir al servicio no?)
Anónimo
Mar, 04/03/2003 - 14:08
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Por q las chicas van en grupo al servicio
Bravo, compañera, espero que ahora lo pillen de una vez y dejen de hacer la dichosa preguntita de por qué vamos varias al baño. Si es que no se tenía ni que explicar, era de cajón.
Genial tu exposición, espero que con esto quede cerrado el tema para siempre, jeje
Saludos
Andre
RapidFire
Mié, 05/03/2003 - 14:49
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Visto asi ...
Pues hasta parece lógico y todo. Claro que…
Así que bueno, la explicación puede saciar solo en parte :-). Aunque de todas formas tampoco seguiremos preguntando ya que en principio tampoco nos debería de importar (aunque el espiritu científico en ese sentido destruye la afirmación), y porque en el caso de que nos importase bastante tenemos con entendernos a nosotros mismos, como para también intentar comprender a todas las representantes del sexo contrario
Lo de perderse al ir/regresar del lavabo, aún no conozco a nadie que le haya sucedido, en ese sentido nada como la precaución: emborráchate solo en un territorio que te resulte minimamente conocido, en determinados momentos resulta realmente increíble lo que el subconsciente puede llegar a manejar por nosotros; se podría anexar a eso intentar que alguien del grupo resista a la tentación de darle a la botella, para que quede alguien con la suficiente habilidad para guiar al ganado en la vuelta a casa.
Anónimo
Mié, 05/03/2003 - 19:53
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Nashional Yiografis presenta...
Curiosamente, en mi pueblo se están imponiendo esos hábitos borreguiles entre los usuarios varones o con apéndice pendular, aunque con ciertas condiciones suficientes y necesarias. Explico,
Sea X perteneciente al conjunto MonosMaomenoPelaos-, será lícito el comportamiento antes mencionado si y solo si:
1) X pertenece al subconjunto "Ya Voy Por el Nº Pelotaso/Birra", para N>=4 en pelotaso y N>5 en birritas.
Corolario: acabas de perder cualquier inhibición social que puedieras tener.
2) La derivada de la función Pulisia(X) tiende a pico de euros y 30 céntimos, es decir, Pulisia'(X)->90+.
Cumpliendose esto, el endeviduo X llega a la conclusión, tras largos siglos de evolución, que es conveniente valerse de cierto endeviduo Y que cuide el cortijo mientras se adentran en la espesa selva de palmeras o similares, emitiendo un aullido característico cuando los depredadores azurri andan cerca de la manada, dando tiempo para salir al galope mientras bautizan todo signo de vida cercano al grito de "puta cremallera de los coj…". De esta forma, los individuos X e Y consiguen protección mutua, y si son cazados, se reparten el bochorno de ser multados por miccionar en la vía pública.
Protocolariamente, este escenario tiene como evento disparador la conocida frase "pisha ehpañola…" (dicho por X) "…nunca mea jola" (replicado por Y).
Anónimo
Mar, 04/03/2003 - 23:12
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Visita al Urólogo...
aghhh Gonzo m'has matao. Yo he tenido que ir una vez, por arenilla en el riñón y no puedo por más que dejar caer esta magnífica descripción de los haceres de un Urólogo:
"UROLOGO: Es el medico que te mira la polla con desprecio, te la toca con asco y te cobra como si te la hubiera chupado."
(la cita creo que es original de sonotone.net)
Sobre las meadillas … bueno, distrayendo el asunto, hay algunas canciones muy buenas, como 'La cabina' de Pabellón Psiquiátrico, y 'Mi agüita amarilla' de Los Toreros Muertos. Recomiendo a las generaciones que no conozcan estos temas, vayan rápidamente al Kazaa/WinMX/loquesea y se las bajen YA!
Saludos,
Txip.
Anónimo
Jue, 06/03/2003 - 20:35
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Canciones
Me permito añadir el clásico himno de los Porretas 'Si lo sé me meo'.
GonzoTBA
Mié, 05/03/2003 - 13:38
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El té verde
Se me había olvidado mencionar el té verde, diurético donde los haya. Hubo una temporada que me aficioné al té verde y aquello era un sinvivir, todo el día de aquí para allá con el chorro a punto. Estuve unas dos semanas así hasta que alguién me comentó que era diurético.
Si alguien quiere deshacerse de los líquidos corporales, el té verde es mano de santo. Produce la misma deshidratación que una buena resaca, pero sin efectos colaterales.
Por cierto, he observado que muchas mujeres consideran que mear mucho es bueno. Hay que beber mucho y mear mucho, para no retener líquidos. Y digo yo, ¿no sería mejor simplemente _no beber_? Retención de líquidos mínima (ni siquiera entran en el organismo). A ver si la semana que viene preparo algo sobre hábitos femeninos, viendo que tenemos lectoras que nos pueden iluminar.
Anónimo
Mié, 05/03/2003 - 13:44
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Queremos saber
Me parece una buenísima idea, hombre. Siempre es interesante saber cómo interpretáis vosotros nuestros hábitos y costumbres. Viendo la versión que hacéis del tema "ir al baño en grupo", miedo me da, pero la curiosidad, como buena mujer que soy, me puede. Espero impaciente la próxima entrega del weblog (anda que vaya palabros…).
¡Saludos!
Andre
Anónimo
Mié, 05/03/2003 - 14:15
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El té verde
El café también es un diurético de cojones… Que a nadie se le ocurra desayunar eso antes de un examen de 6 horas ;)
Y en cuanto a lo de no beber, no lo recomiendo… Así es más fácil tener una infección de orina, por ejemplo. Beber/evacuar mucho es bueno para mantener limpias las entrañas, chavalotes ;)
Auf wiedersehen!
Anónimo
Mié, 05/03/2003 - 17:10
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El té verde
¿diurético es lo que hace mear? entonces no se si el café es diurético, pero si nada más levantar te fumas un bisonte y acto seguido te enchufas una taza (pero de las de los desayunos de las pelis americanas, digo) de café solo, nunca tendrás que hablar con el José Coronado de lo ricos que están los yogures con fibra ;)
Anónimo
Mié, 05/03/2003 - 17:31
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El té verde
Jejeje… Lo de las pelis americanas (léase Starbucks) más que tazas son orinales… Y saben como el café de los aviones, no sé cómo les puede gustar eso…
GonzoTBA
Mié, 05/03/2003 - 20:53
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Diurético
Sí, diurético es lo que hace mear. Como bien dices, un café mañanero y un cigarrito te hacen mear, pero por el agujero equivocado. Nada que ver.
Respecto al café americano, decir que es agua de fregar colada en un calcetín sudado, y que nadie en su sano juicio puede beber café en vasos de medio litro. Una guarrada, vamos.
sinner
Jue, 06/03/2003 - 04:26
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Café de América
Buenas,
No nos confundamos. El "café americano" es un café expreso con doble de agua.
El "café de america" es un aguachirri más o menos opaca, acidulenta y con menos cafeina que un chiclé de fresa. Por eso se toman esas tazas brutales, para poder despertarse un poquito.
Como toy "por allí", en los EE.UU., lo confirmo de primera mano. El otro día, cenando fuera, se me ocurre pedir un capuchino. Y van y me traen un vaso en plan pinta de Guiness, con un líquido caliente del color del agua embarrada. Evidentemente, había más de medio litro. Pero la calidad, infame. Y no les protestes ¡que te dicen que es buenísimo!
La solución, es pillarse café "de casa". Yo, por ejemplo, me tengo buscados unos "camellos" que me envías esos sobres de capuchino nescafé, para poder tomarme algo parecido a un café como $DEITY manda. Si alguien quiere apuntarse de camello, que me avise, que tengo el B&N (http://www.bn.com) aquí al lado y hacemos trapicheos.
Porque, reconozcámoslo, sin café, no sirvo ni para encender la rádio.
Salut,
Sinner
Anónimo
Jue, 06/03/2003 - 17:53
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Café de América
Cuando yo fuí, hace ya 10 años, había unas tiendas en los “malls” en las que te hacías la mezcla de café que querías.
Tenían de todos los tipos, colores y sabores.
Supongo que sabiendo de café, hacer uno a la medida no puede saber malo.
Otra cosa es lo que te den en la cafetería
Anónimo
Dom, 09/03/2003 - 01:13
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El té verde
¿no sería mejor simplemente _no beber_? Retención de líquidos mínima (ni siquiera entran en el organismo)
No es recomendable, si no usas el riñon, tiende a estropearse (te lo dice uno que ha tenido ya dos cólicos). Asi que cuanto más caudal, mejor funciona el riñon.
Respecto al café, hay algunas máquinas que dispensan de un tipo que más que diúretico es laxante. No falla, tomas uno y al instante debes correr a los servicios.
Saludos
Sioux
Mar, 15/04/2003 - 14:34
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Pues a veces es al reves, y es peor
No se si le pasara a alguien mas, pero desde hace muchisimos años, el simple hecho de entrar en una cabina telefonica (de las cerradas, de las que por suerte ya casi no quedan), me producia unas ganas horribles de mear (perdon). Nunca he tenido claustrofobia, ni nada parecido. Tampoco me pasa en los ascensores, por ejemplo, solo en las dichosas cabinas. Pero la verdad es que en mas de una ocasion me ha dado el tiempo justo para contar las monedas para la llamada, y ni siquiera he podido llamar, he tenido que salir corriendo de la cabina, buscar un lugar apropiado para desahogar la vegiga (los servicios del bar mas proximo, por ejemplo) y volver a la cabina (a la segunda ya no me pasa). En todo caso, una conversacion tipica de aquellos tiempos podria ser … riiiing! riiiing! diga ? - hola, Marta ? como estas guapa ? - bien, muy bien, y tu ? - yo … uyuyuy!! ayay!! oye, ahora te llamo !! - pero como que ahora me llamas ? no me estas llamando ya ? oye ? oye ?
Anónimo
Mar, 30/09/2003 - 19:10
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El arte de mear
A mí también me pasa lo de no poder mear si hay gente alrededor. Cuando hice la mili pasé por una fase en que me libré de la maldición, y estaba muy contento por ello. Pienso que la mili era un ambiente tan distinto del habitual que yo mismo me consideraba otra persona, y esto me posibilitaba la micción.
Después de la mili he vuelto a mi ser y sólo meo en la intimidad.
Consuela saber que no soy el único con este grave problema.