Fallecimientos famosos

Cientos de visitas atestiguan el éxito creciente de El Sentido de la Vida, el weblog porno más marchoso del panorama, y en el que, según Google, se puede encontrar desde la cura para las hemorroides hasta la manera de provocarlas. Sin embargo, un lugar de opinión no alcanza entidad y credibilidad hasta que tiene un troll propio. Y creo que a ESDLV ya le ha llegado el suyo. Lo esperaba envuelto en un navideño lazo rojo, pero se ha adelantado a Papa Noel y a los Reyes.

En los últimos días he tenido que borrar una serie de comentarios en los que nuestro entrañable personaje contribuía con perlas del tamaño de “gilipollas”. Ah, cómo echo de menos los tiempos de trolls como Reginaldo Martínez, cuando montar bulla en un foro era elevado a la categoría de arte. En fin, a quien lo da todo no se le puede exigir más. Si lo veis por aquí no entréis al trapo, que ya iré yo recogiendo sus cagadas.

La señora de la estafeta de correos está como loca por saber qué demonios es eso que mando en sobres tamaño cuartilla cada dos o tres días. Son los libros de Bilo y Nano, que vuelven a casa por navidad, pero ella daría el brazo derecho por saberlo. Hace unos días le pedí sobres, y me dio unos de papel de fumar seguro que con la intención de ver el preciado contenido de los paquetes que mando. Ahora, cuando le llevo un sobre con un libro dentro, a poco que se fije puede ver en letras grandes “SE LO MONTAN”. Acojonada debe de estar. Seguro que primero pensó en drogas; ahora porno. Un día llego a la estafeta y me espera la Guardia Civil. Pero bueno, vayamos con el tema de la semana.

Parece que últimamente la gente se muere. Será que el día acorta y que hace frío, pero parece como que casca más gente. Aunque esto no deja de ser más que un detalle curioso, no deja de tener su gracia.

Curiosa es también la manera en que hablamos de la muerte. En vez de decir que fulanito la ha palmado, la espichó, ha estirado la pata, se ha ido al otro barrio o ha dejado de fumar, decimos que ha fallecido. Al menos eso se dice en los círculos del fiambre. Una muestra más de lo hipócrita del lenguaje social. Con lo bien que queda decir que “se ha muerto” o, sobre todo en accidentes de tráfico que tanto se llevan ahora, “se ha matado”. Después de todo, en estos últimos casos, a menudo hace falta la intervención directa y decidida del fallecido. “Se ha matado; se dio una hostia que no veas” se dice fuera de los círculos más íntimos. “Hay que ver”, contesta el otro.

En fin, tampoco eso tiene mayor importancia. Decía algún escritor de esos cuya obra intentaban infructuosamente inculcarme en colegio, que las vidas son ríos que desembocan en el mar. Así dicho de mi pluma como que tiene menos gracia, probablemente por el hecho de que no recuerdo si se trataba de uno de la generación del 98 o de la otra, o de si era uno de esos románticos que terminó volándose la tapa de los sesos porque los tiempos siempre han sido complicados para los románticos y otras gentes con expectativas de la vida. Si empleara la memoria en recordar aquellos vericuetos de la historia de la prosa española que me enseñaron, quizá podría rememorar la cita, pero por lo visto tengo otras cosas en que ocupar la cabeza. En todo caso decía algo así que las vidas son ríos que terminan en el mar, y que el mar es el mismo para todos. Vamos, que la muerte a todos iguala, a los ricos y a los pobres, a los grandes y a los pequeños.

Como frase ingeniosa para añadir a un fichero de fortunes no estaría mal, pero el mundo nos recuerda que los pobres son miserables incluso en su muerte. No ya por el hecho de que el rico descansará en El Parque de la Paz con vistas al valle, y tendrá cámara en el interior del ataúd por si le da por levantarse a mear mientras que el pobre se pudrirá debajo de un puente, sino por la repercusión social que uno y otro tendrán. Los ricos y poderosos podrán tener grandes esquelas y amplios ataúdes con pista de tenis, pero no tendrán mi compasión. No rogaré por su santa alma ni me impresionará que haya recibido hasta el último de los sacramentos. Para mí será un fiambre más, como todos.

Y es que algunos la palman a lo grande. Abres el periódico por la página de las esquelas y puedes saber de cuánta pasta gozaba el fulano que ha pasado al otro barrio. Una esquela pequeñita: normal, clase media. Varias esquelas y una a toda página: pasta por un tubo y varias empresas detrás. “La plantilla de trabajadores de Perry S.A. acompaña a la familia en este trance tan desagradable”. Sí, y una mierda. Los habrá que sí y los habrá que no. Más de uno estará bailando de contento, extremo que tampoco aplaudo pero que ilustra que de todo hay en las viñetas del señor.

También se puede ver algo parecido en la tele cuando la palma algún grande. Quizá un escritor, un cantante, un jefe de estado… Oh, qué gran pérdida, cómo tenemos que llorar todos hoy porque fulanito, con quien jamás he cruzado una palabra en mi vida, ha dejado de fumar. ¿Lloraría él mi muerte si inversos fueran los papeles? Lo dudo. Y será una gran pérdida para la humanidad, pero oiga, yo me tengo que seguir levantando mañana a primera hora; y le aseguro que conozco a más de diez personas que también serán en su día una gran pérdida para la humanidad, así que voy a ir ahorrando llantos.

Un gran ejemplo de lo que quiero decir se puede ver en la película de Amèlie. Amèlie está buena y además dice lo que piensa, así que tiene todos los papeles para caerme bien. El caso es que en una de las escenas se acerca a comprar el periódico y resulta que en las portadas de todas las revistas viene la muerte de Lady Di a todo color. La quiosquera dice: “Qué lástima, con lo joven y guapa que era” (o algo así). Amèlie le contesta: “¿Qué quiere decir, que si hubiera sido vieja y fea hubiera sido menos grave?”. Vamos, que la gente tiene una forma extraña de ponderar las pérdidas.

¡Ha muerto Camarón!”, “¡Ha fallecido Freddy Mercury!”, “¡Antonio Flores!”. Pues muy bien, y de postre natillas.

Lo mejor de todo es que siempre los fallecidos eran “bellísimas personas”, muy amigos de sus amigos, auténticos dechados de virtudes. Y más virtuoso es el fallecido cuanto más caliente está el cadáver. Nunca la palman cabrones para el regocijo de la sociedad. Hasta en eso somos desgraciados los que nos quedamos.

De ahí la famosa expresión:

He oído hablar tan bien de ti que creía que estabas muerto.

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Comentarios

¿Soy el primero? Si es que no hay nada como trabajar de noche.

Pues a lo que estabamos, cosas de muertos. De esos me se yo un monton de historias. Por algo mi madre, medico, se dedicaba a firmar certificados de defuncion para un par de empresas funerarias. Sobre todo cuando la familia tenia prisa por deshacerse del fiambre y el medico de guardia decia que, como la cosa no se podia poner peor, ya iria dentro de unas horas. Si os interesa el tema, lo decis y le pido a ella que las escriba. Asi no se pierden detalles por culpa del mensajero.

Otra cosa interesante es lo de los actores muertos y la television. Es morirse uno, y todas las cadenas a poner sus peliculas. Bueno, o eso o hacerse gobernador de un estado americano, porque lo del Chochenaguer tambien trajo tela no hace mucho. Yo creia que se habia muerto.

Bueno, ya de paso, feliz Navidad, prospero año nuevo y todas esas cosas que se dicen por estas fechas. Cuidado con los polvorones… del tipo que sean.


Los acentos han sido eliminados deliberadamente. Si hay alguno es porque se me ha escapado y seguramente este mal puesto. Lo siento… o no.

Decía algún escritor de esos cuya obra intentaban
infructuosamente inculcarme en colegio, que las vidas son
ríos que desembocan en el mar.
Pues sí, Jorge Manrique, en las coplas a la muerte de su
padre. Y presicamen era lo que comentas lo que quería
decir, que tanto pobres como ricos morían igual.
Nuestras vidas son los rios,
que van a dar al mar,
que es el morir.
Allí los ríos caudales,
los otros medianos,
y mas chicos,
allegados son iguales
los que viven por sus manos
y los ricos.

Ya se que no viene mucho a cuento, pero creo que merecía
la pena darle la mención que se merece, porque parece
mentira que después de tantos años, todavía haya gente que
no se de cuenta de que no hay que distinguir a las
personas entre sí, pues al final todos seremos
iguales.
Cita que viene bien: La muerte está tan segura de su
victoria que te da toda una vida de ventaja.

Se me han olvidado los puntos suspensivos por la segunda
estrofa: Allí van los señoríos, derechos a se acabar,
y consumir.

También decía eso de
assí, que no hay cosa fuerte,
que a papas y emperadores
e perlados,
assí los trata la muerte
como a los pobres pastores
de ganados.

Al final todos seremos iguales
No es por joder pero para aquel que no crea en vida despues de la muerte, no tenga fe religiosa etcétera, algo común en hombres de ciencia, tanto la frase como el argumento no tiene mucho sentido.
Al final no se es, se deja de ser, luego no hay esa igualdad tan deseada por todos -incluido yo-

Para los ateos: Cuando mueres, tu mente se desvanece, desaparece. Y el cuerpo que queda no es más que carroña, que la naturaleza se encarga de reciclar. “Al final todos somos iguales”. Ahora bien, la gente mete los cadáveres en cementerios, para dificultar este reciclado; los que no reciben entierro son reinsertados en la naturaleza más rápida y efectivamente. “Al final no todos somos iguales.”

Para los creyentes: Unos van al cielo, a disfrutar por siempre, y otros al infierno, para padecer eternamente. “Al final no todos somos iguales.”

Para unos y para otros: La historia recuerda a unos pocos, e ignora a muchos. “Al final no todos somos iguales.”

Particularmente, esta discusión sobre si somos iguales o no después de muertos me parece vacía; nos olvidamos lo más importante: no somos iguales mientras vivimos (ni tampoco en la forma de morir). Opino que decir “al final todos somos iguales” es un consuelo para tontos, de esos que dicen los ricos para tener a los pobres bajo control.

Para los ateos: Cuando mueres, tu mente se desvanece, desaparece. Y el cuerpo que queda no es más que carroña, que la naturaleza se encarga de reciclar.

Hombre, en mi caso siempre he dicho que se recicle lo que se pueda de mí, y lo que sobre que se queme, para aumentar la entropía del universo…

Hola a todos!

La verdad es que es increíble el bombo y platillo que se le da a la muerte (y a cualquier cosa de su vida) de la gente famosa.

Nunca comprenderé como puede llegar hasta tal punto el aburrimiento o la falta de neuronas de la gente como para ver los programas del corazón.

¿No pensarán nunca vivir su vida en lugar de vivir la de los famosos? “¡Se va a casar el príncipe que bien!…” y mi colega Jose también se casa ¿y que?.

Rios de tinta gastados en variopintas revistas del corazón, horas y horas de televisión tratando sobre lo mismo… ¿pero esta gente no se aburre?

Dejando a un lado a los famosos, señalar que un rico siempre será rico y un pobre pues eso, pobre. ¿Hasta en la muerte? pues claro, un rico tiene muchas más posibilidades de sobrevivir a una enfermedad que un pobre, cuenta con más medios.

Aún si tiene que morir, el rico no morirá con dolor, le suministrarán fármacos varios para que no sufra, en cambio si eres pobre…

Resumiendo, la vida es injusta si, la vida de los ricos es mejor en la mayoría de los aspectos, pues también, así que…. a ver si me toca hoy la lotería ;)

Un abrazo y ¡Feliz Navidad!


Lo menos frecuente en este mundo es vivir. La mayoría de la gente solamente existe. Oscar Wilde.

Yo gracias a dios que soy ateo, aun asi rezo por que el papa no se muera nunca. ¿por que? por que cuando lo haga, saldra mas en la tele que beckham en su día. y en los periodicos. “¿oye, has oido que se ha muerto el papa? No, los cojones no lo voy a oir”

Cita que me mola, aunque no se si era así
C makes you easy to shoot yourself. C++ makes it harder, but when you make it, it bÊRN? the whole head.


The fear for the blood tends to create fear for the flesh.

Hola a todos y por supuesto buenos días desde mi butaca conruedasquesesubequesebajaqueseinclinaytodo en la oficina.

Cómo se nota que llegan las vacaciones: la mitad de los compañeros se han ido a disfrutar de unos días libres y la otra mitad (tontos, becarios y externalizados) nos hemos quedado asegurando el porvenir de la empresa que renegará de nosotros en cuanto expiren nuestros contratos.

Gonzo a mí también me borraste un post xD pero más que por decir “gilipollas” fue por poner un tag “pre-gilipollas” xD.

En cuanto a la muerte… Igual de triste es la de un personaje famoso (dentro de este saco van desde Premios Nobeles a Casposos de la costa Marbellí) que la de un yonki de las Barranquillas

Pero premios Nobeles que mueran al año no hay tantos… uno o dos a lo sumo… o incluso tres si es buena cosecha… Y puestos a ver al fiambre de turno por la tele, mejor ver a la madre Teresa de Calcuta, que a la madre de “Teresa la Puta”.

Que sí, que el que se muera un rico y famoso, ya sea guapo u horroroso, ruín o bondadoso, auténtico o casposo… no nos hará llorar de pena. A lo sumo alguna abuela engalanada con perlas y escapularios esbozará alguna lágrima de cocodrilo tras la defunción de nuestro querídísimo Presidente del Gobierno. Yo personalmente me pasaré a saludarlo por su nuevo e impecable Panteón en el Valle de los Caídos, simpáticamente acompañado por el otro coleguilla cachondo… Francisco Franco Bahamonte, caudillo de España por la Puta Gracia de Dios…

No sé, estar informado de los estiramientos de pata de los famosos va bien para el Trivial, por ejemplo…

Otra cosa sería que ahora les diera por canonizarlos como al hermano Escribà de Balaguer… Imaginaos: Santa Duquesa de Alba, San Miguel Bosé, San Dinio… Aunque a este no creo que lo canonizaran; ya está cañonizado xD

Ná, me iba a poner con que en Inglaterra no hacen Santos… pero sí hacen Sires….

Pero me están patinando las neuronas (tengo pocas ganas de programar) y al final mi entrada va a ser más grande que la de GolfoTBO, así que lo dejo :D Saludos cordiales de la Reina…—Horas de Humo

Lo gracioso es cuando a una celebridad la ponen por las nubes con el rigor mortis pero ya no siendo un hijo de mala madre en vida, sino mereciendo el homenaje un poco antes. Las medallitas a título póstumo quedarán genial en la vitrina de la viuda (o viudo, pero menos, por aquello de que palmamos antes), pero no ayudan mucho cuando tu mayor pasatiempo es dar de comer a los gusanos.

Ya me diréis la cantidad de actores, escritores, o incluso científicos que cuando dicen “ahí os quedáis” en su pisillo de 40m², pasan a ser imprescindibles; van autoridades y demás amigos de boquilla a gastarse en accesorios florales y pluma lo que, de contar con ello en vida, tal vez, les habría permitido vivir un poco mejor y dejar las plañideras para el año que viene. Luego, claro, la familia sacando tajada del asunto, reediciones de lo que haga falta; y si hay que inventarse la biografía de un fulano que no llegaste a conocer en persona en tu vida, pues oye, se inventa.

Vamos, que en estos casos uno hace más caja bajo tierra que sobre ella.


Nine out of every ten daemons prefer FreeBSD. Why should you run them in anything else?

No hace mucho tuvimos una temporada en la que todos los famosos que recibían la medalla de oro al mérito en el trabajo morían al poco tiempo. No recuerdo que famoso, que la rechazó, la llamó “la puntilla” ¿Puede que fuera Fernando Fernán Gómez?

Lo mismo pasaba con el homenajeado en el Festival de San Sebastián. Quizás por eso es tan dificil encontrar homenajeados que quieran serlo en ese festival…

Ala!! Un tema alegre y divertido para estas fiestas!! Os veo con espíritu Navideño, eh Gonzo?
“Luego en plan señorial el panteón familiar de los Duques Medina, que aunque el juicio final nos trate por igual, aquí hay gente de regio abolengo”… (Mecano)

Hace 2 años me encontré con un antiguo compañero de clase, al que no veía desde hacía 10 años. Cuando me vió puso una cara rara, se me acercó y me dijo: “¿Pero tu no te habias muerto?” X’DDDDD Resulta que se corrió el rumor entre la gente del colegio de que yo la había palmao, no sé quien sería el gracioso que lo soltó X’DD

Mi favorito fue el de Lady Di. Pobrecita, en su mercedes de lujo, con su chofer de haber salido de un sitio de ricos. Pobrecita, siesque estaba solita en su palacio la pobre… Ah, de vez en cuando hacia publicidad con niños estropajosos, pero por lo demás vivia como una puta reina.
Hay que joderse.


The fear for the blood tends to create fear for the flesh.

Juer… ¿que es lo que te molesta entonces?… ¿que fuera rica o que palmase? :)

En general, estoy de acuerdo con los comentarios que he leído… de modo que voy a estrenarme llevando la contraria (un poco).

Empecemos por el principio: ¿qué c*ñ* es un famoso? No es que pretenda dar o que nos pongamos mínimamente de acuerdo sobre la definición de famoso. A mí lo de “famoso” como substantivo me parece algo bastante falso. A mi subjetivo modo de ver, uno es famoso por ser un científico que ha hecho grandes descubrimientos, un ingeniero que ha hecho grandes invenciones, por ser un gran escritor, director de cine, cantante, por ser un delantero que mete muchos goles… Es famoso por algo.

La realidad es bien distinta. Hoy en día la televisión y en la prensa “rosa” pululan con gran éxito un montón de personajillos sin oficio que con mucho beneficio (económico) son famosos… así, a secas. ¿Qué c*ñ* han hecho para que merezcan el respeto o admiración de nadie? Pues nada de nada… salvo que consideremos “algo” de provecho el meterse en la casa de Gran Hermano o similar.

Y es aquí donde quiero hacer una distinción. Si, por ejemplo, ahora muriese Janis Joplin (lo hizo hace unos 30 años de una sobredosis de heroína) yo me sentiría algo apenado. Para quien no lo sepa, Janis Joplin era una cantante de la época hippy (finales de la década de los 60) de los Estados Unidos que cantaba como los ángeles. No es que tampoco fuese a perder el apetito un sólo día, pero vamos, pensaría que qué putada. Y posiblemente lo haría por una razón puramente egoista: la única música que en adelante podría comprar de Janis Joplin sería la de mala calidad e inacabada que su discográfica en vida jamás pensó publicar (y que con previsión fue atesorando… algún día nos querrán vender los pedos de Janis Joplin, de los Rolling Stones o de ponga-aquí-su-grupo-o-cantante-favorito… que guauuuuu llegarán al tres dos o uno porque tú y yo lo sabíamos).

Me parece bien distinto el caso de personajillos como los que podemos ver en programas de televisión del tipo “Crónicas Marcianas”, que no han hecho nada útil o de provecho en la vida. ¿Qué han aportado? ¿Cómo han hecho de esta vida un sitio algo mejor? Creo que si la palman, yo les sobrevivo y mi salud me lo permiten, haría lo que decía el título de una canción de Siniestro Total: “Bailaré sobre tu tumba”.

cony, ¿eres una fuente inagotable de links? xD


Horas de Humo

Más bien Google es una fuente inagotable de enlaces.—epitafio en la tumba de un portugués: “Tenía la preferencia.”

Y como dice en la parte de atrás de el disco…

Bailaré sobre tu tumba,
donde guardas conservado
el cariño que me has dado
y ahora tildas de locura.

Bailaré en el más macabro
retroceso del recuerdo
por los delirios del tiempo
que a tu amor he consagrado.

Bailaré siempre en tu mente,
en otros brazos:
¡perjura! ¡mariposa incoherente!

y más allá de la duda,
retornados dulcemente…
bailaremos en tu tumba.

San Juan”

Sobre el tema de los muertos… siempre podemos acudir a la dimensión cósmica del tiempo para decir que todo es nada, que de nada sirve nuestro delirio de hormigas presurosas, que no llegamos a ser una fracción ínfima de un instante congelado de latir del universo.

Pero y si muero, qué? no es que no me importe lo que me rodea, es que no me importa nada si la palmo en el proceso. Así que lo que me preocupa es el hoy y el ahora, y, para ser más exactos, el hoy y el ahora que no pueden modificarse con mover un dedo (pongamos diez dedos…).

Si hoy muero y me ignoran, ya me dará igual. Pero resultará igualmente sangrante ver cómo los intereses creados tienen que funcionar más allá del muerto: The show must go on, decía Queen. Aún así… “Allá mueran ciegos reyes por un palmo más de tierra, que yo aquí tengo por mío cuanto abarca el mar bravío y a quien nadie impuso leyes” (Espronceda). Mi batalla es otra, soy yo; que hagan con sus muertos lo que les de la gana.

Esto va dirigido a Gonzo:
¿Qué opinas del dicho “ojos que no ven, corazón que no siente”? Especialmente si se aplica al tema que has tratado
en esta ocasión.

Si es que la vida no hay que tormarsela muy en serio, hagamos lo que
hagamos acabaremos muertos.

TIENES RAZON,PERO HAY QUE DISFRUTARLA,SE QUE SUENA MUYPICO PERO ES ASI,YO SOY DE LOS QUE PIENSA QUE EL TIEMPO OXIDA LA VIDA.CREES TENER TODO EL TIEMPO DEL MUNDO PERO ACABAS DANDO TE CUENTA QUE ES EL TIEMPO EL QUE TE TIENE A TI.LA MUERTE VIENE Y NO IMPORTA LO QUE HAYAS VIVIDO,SOLO NOS QUEDA PENSAR EN LA RECARNACION,Y OTRA VEZ A EMPEZAR ES COMO UN SIN FIN ETERNO. NO TARDES MUERTE QUE MUERO