Tengo nueve puntos de sutura en el pene
Me encanta la frase. Me imagino a John Wayne, en la barra del saloon, ajustándose el sombrero. Después pide otro whisky doble y se pone a hablar de la fórmula uno.
El viernes fui a la consulta del médico, un amigo de mis padres.
—Se me hace un poco extraño estar aquí enseñándote la polla —le dije mientras me aflojaba el cinturón.
—Tranquilo, ni te la voy a tocar.
Procedí a enseñarle el pastel. Le estoy cogiendo vicio al asunto. A este paso un día se la enseño a la cajera del supermercado. En un segundo me dijo lo que dicen todos lo médicos, que se trata de un procedimiento nimio, que es cosa de un momento. Deberían grabarlo en una cinta para ahorrar saliva. Coser y cantar. Supongo que él cose y yo canto. La melodía que me vino a la cabeza no me gustó nada.
Me dice que el proceso indicado es una frenuloplastia y ya puestos, para que la cosa quede fetén, me aconseja una circuncisión. Y elevalunas eléctrico y llantas de aleación. Yo quiero que me corte el frenillo y él sugiere desfigurarme. Se inicia una discusión. Toma una hoja de papel y me dibuja dos pollas. El proceso me evoca recuerdos de mi infancia. En el colegío yo tenía compañeros que hacían lo mismo en los márgenes de los libros. Eran los más malos de la clase. Me pregunto si se hicieron urólogos. A ellos también les gustaba desfigurar a la gente.
Le digo que no tengo ningún problema con el prepucio, que de hecho le tengo cariño. Lo primero que me enseñó mi padre fue que la vida del ingeniero industrial era maravillosa. Luego me dijo que, si me la descapullaba siempre después de mear, llegaría lejos. No todos los consejos de mi padre me han resultado útiles pero, desde luego, si de algo estoy seguro en esta vida, es de que mi prepucio es completamente funcional. Es una de esas certezas fundamentales que invariablemente sentencian una conversación.
—La ventaja secundaria es que, sin piel que lo recubra, el glande se insensibiliza, lo que retarda la eyaculación —me dijo con una sonrisilla pícara que en la República Dominicana vendría acompañada de un guiño y un “Ya tú sabes mi amol”.
—Créeme que ése no es el problema. Limítate al frenillo.
—Vaya, control mental, ¿eh? —dice levantando una ceja.
Alguno dirá que es lo único que mi mente ha hecho bien en los últimos años.
El sábado por la mañana, antes de conducir 120 kilómetros, me estaba poniendo la ropa de quirófano.
—¿Mañana me dolerá la polla? —pregunté turbado al médico.
—Sí, estos pequeños son para los zapatos.
Cuando nadie te entiende es que las cosas no van bien.
Luego entré en la sala. Me esperaban el doctor y dos enfermeras. Me tumaron sobre la camilla y pronunciaron la primera frase que indefectiblemente me dicen los médicos, me duelan la espalda o las muelas:
“Bájate los pantalones”
Los galenos no prestan dinero y los bancos no operan gente. No entiendo por qué ambos tienen que exigir lo mismo.
Una enfermera me sujetaba la minga y la otra me extendía un líquido ocre alrededor de los genitales.
—Píntamelo bien —decía el médico. Parecían estar pasándoselo en glande.
Con dos enormes focos me iluminaron la entrepierna. En aquel momento mi polla estaba recibiendo más luz que la jeta de Mick Jagger al subir a un escenario. Eran focos de esos que emplea la policia para iluminar edificios cuando dentro se mueven delincuentes. Tuve la impresión de que mi pene acababa de robar un banco. Estuve a punto de pedir un avión lleno de combustible.
Yo seguía el procedimiento mentalmente con la mirada en el techo. Ahora tocaba la parte de la cremita anestésica. Lo que vi fue una mano con una jeringuilla.
—Oye, ¿no era cremita? —pregunté alarmado.
—La inyección mucho mejor. Sólo es un centímetro. —Cuando las unidades no tienen ningún sentido es que algo va mal.
—¿Dónde cae la inyección? —Recé para que de sus labios salieran las palabras “ingle” o “huevo derecho”.
—En todo el frenillo —dijo antes de bajar una ceja como los toreros.
Aunque uno piense que sea uno de los peores sitios en los que le puedan pinchar, la verdad es que no es para tanto. La próxima vez que vaya al dentista le diré que me pinche en la polla.
Miré a las enfermeras y les dije:
—Me lo he hecho jugando al ajedrez. No juguéis nunca; es muy peligroso.
—Sí, desde luego es peligroso jugar al ajedrez con la polla —dijo el médico con sorna—. Espero que por lo menos matases a la reina.
Rara vez me giran un chiste, y menos con ese tempo. Esta fue una de esas ocasiones. Me hubiera quitado el sombrero si no hubiera estado rezando.
—Ahora notarás una ligera quemazón debido a la anestesia —añadió mientras el miembro comenzaba a arderme como si lo hubiera puesto sobre un fogón eléctrico. Cambié las oraciones por maldiciones.
Un bisturí eléctrico es un ingenioso invento de la ciencia moderna. Te ponen una pegatina en cualquier lugar del cuerpo y ese punto actúa como masa. Luego no hay más que acercar el otro polo a la piel y salta un arco eléctrico mientras un olor a pollo frito se eleva en el ambiente. Es el mismo principio que en la soldadura eléctrica, sólo que aquí no se suelda metal sino delicado tejido blando. No sé para qué te ponen anestesia si igualmente te duele como si te estuvieran atravesando el pijo con un hierro candente. Me pregunto si es el mejor procedimiento para operar un órgano vital.
Una eternidad más tarde, el médico cogío aguja e hilo y dijo lo que dicen en Eurovisión cuando todos han terminado de cantar:
—Ahora vienen los puntos.
Las puntadas también duraron una eternidad. Es lo que pasa cuando se tiene un miembro descomunal, que estas cosas llevan su tiempo. Cuando tenía doce años, en el colegio nos hicieron tricotar una bufanda. A mí me costó menos. El hilo se deslizaba con soltura entre mis carnes. A mitad de faena la enfermera tuvo que salir a por otro carrete. La gente se pregunta qué ventajas puede tener el poseer un pene de chino. Como mínimo hay una.
—Ya está —dijo por fin con alborozo como quien termina un sudoku—. Échale un vistazo.
Levanté la cabeza tímidamente preguntándome si de verdad quería ver aquello. La primera película que me vino a la cabeza fue Frankenstein. Luego El increíble hombre menguante. Mi pobre amigo nunca había visto un día peor. Tenía un aspecto terrible. Era como uno de esos cadáveres en la morgue a los que han hecho una autopsia y están cosidos de arriba a abajo. Parecía un personaje de Tim Burton.
—No te preocupes —le susurré con toda la convicción que fui capaz de reunir—: volveremos a brillar.
Cualquier superhéroe que se precie debe experimentar una tragedia antes de adquirir los superpoderes que le convertirán en una leyenda. Lo sabía Aristóteles y lo sabían en la Marvel. Mi gran momento estaba sin duda próximo. Ya era hora. Mi padre se ríe, pero alguien tiene que salvar el mundo.
Me untaron una crema amarillenta y me pusieron la capucha. El médico procedió a desgranarme los detalles de la recuperación:
—En los próximos cuatro días ni te la mires. —Iban a ser los cuatro días más largos de mi vida moderna—. Al quinto, en la ducha, te bajas el prepucio y te das una refriega.
Para las mujeres, diré que cuatro días sin descapullarse el churro son como cuatro días sin limpiarse el culo.
—Conozco a gente muy cafre que lo ha hecho —añadió—, pero te recomiendo que te abstengas de follar hasta que se te caigan los puntos. Si no, igual se te cae otra cosa. De diez a quince días.
Para las mujeres, me encantaría decir que quince días sin follar son como quince días sin limpiarse el culo, pero la verdad es que pasan volando. Eso no quita que me encante limpiarme el culo.
—Hala, a volar —dijo quitándose los guantes.
Me bajé de la camilla con cuidado. Una vez tuve unos pantalones a los que en un mal gesto se les rompió una costura. Me alejé renqueando por los pasillos.
De camino al coche le dije a mi padre:
—Bueno, una cosa menos.
—Literalmente —dijo.
Mi padre es un cachondo. Veremos si se ríe cuando le extirpen la próstata.
El fin de semana lo pasé en Almansa, recuperando una clase de Programación Neurolingüística que me perdí cuando estuve ocho días en la República Dominicana, cuando sólo bebía ron y todavía tenía un frenillo. El grupo era nuevo para mí. Me veía obligado a sumergirme entre un montón de desconocidos.
Lo bueno de venir de una frenuloplastia es que no tienes que hablar del tiempo. No hay silencios incómodos que tengas que rellenar con insustanciales conversaciones sobre el tiempo. En cuanto te descuidas estás en el bar tomando un café con leche y tu pene es el centro de atención. Todo el mundo quiere saber más, todo el mundo ríe y es feliz. Todos te miran con compasión y ternura, todos se quieren sentir próximos, todos quieren saber más. Te diré algo que probablemente nadie te haya dicho antes: a la gente le encanta que hables de tu polla.
No entiendo por qué la gente protege con tanto celo su vida privada. No entiendo esa preocupación por la intimidad. No te tomes tan en serio; nadie más lo hace.
Yo tengo nueve puntos de sutura en el pene.
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Comentarios
Aitor
Lun, 27/04/2009 - 00:06
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Para partirse la polla...
Mira que el chascarrillo es casi tan tonto como facilón. Pero te ha salido una de las mejores columnas de ESDLV.
Por cierto, primer :-D
Nasón
Lun, 27/04/2009 - 00:24
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Joder, ¿pero qué obra te
Joder, ¿pero qué obra te han hecho para tener que darte 9 puntos? ¿Accediste al final a lo de la circuncisión? ¿Te veremos algún día en una porno?
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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.
Lladini
Lun, 27/04/2009 - 00:54
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¿Tan bien te lo pasaste en
¿Tan bien te lo pasaste en República Dominicana que llegaste “roto”?
Y… ¿9 puntos no son muchos puntos para un frenillo??
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www.davidllada.com/blog
Desorden
Lun, 27/04/2009 - 01:55
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Espero que la recuperación sea leve.
Siento mucho que hayas tenido que pasar un trance así para escribir un post que ha hecho que me ría tanto. ¿Tienes ya un violín? ¿Qué otros superpoderes te han salido? ¡Cuéntanos!
FFF
Lun, 27/04/2009 - 02:03
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En otras ocasiones he
En otras ocasiones he envidiado algunas de tus experiencias vitales. Esta vez no, en absoluto.
Me gusta conservar todos mis pellejos.
Saludos
F.
Gohan
Lun, 27/04/2009 - 05:07
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Ánimo en el post-operatorio
Me ha parecido una gran columna y has conseguido que me olvide de la mierda de noche que estoy teniendo en el trabajo. Espero que te recuperes pronto de tan intenso paso por el quirófano.
Kona-Kona
Lun, 27/04/2009 - 09:50
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Eso no es nada
Venga hombre, ¡¡que por cualquier cosilla de nada parece que se os va a venir el mundo encima!! Yo tuve que estar abierta de patas en una mesa de operaciones durante una larga hora, allí (al menos fui precavida y me había hecho las ingles caribeñas xD), y tan pancha. Y con más personal por allí que si estuviera rodando una peli porno.
franchete
Lun, 27/04/2009 - 10:19
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Qué grande!
Tremendo post, me encanta. Esa manera de contar algo tan jodido es genial.
Yo también quiero confesar “públicamente” desde el anonimato que me ofrece internet y con una franja negra en los ojos por si acaso me reconoce alguien que no tengo frenillo. Pero no porque me lo desgarrase, a mi me lo quitaron a tiempo porque lo tenía muy corto para tanta polla.
Saludos y ánimos, Javi
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Vivencias Varias
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elconde
Lun, 27/04/2009 - 11:53
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La gripe porcina llega a Almansa
Pues ándate con cuidado si sigues por Almansa porque mira la siguiente noticia:
2 casos de gripe porcina en Almansa
saludos,
El Blog del Conde De Montecristo
Nasón
Lun, 27/04/2009 - 14:19
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Eso, eso, ten cuidado donde
Eso, eso, ten cuidado donde la metes.
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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.
Nasón
Lun, 27/04/2009 - 17:53
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ya han subido la entrada al
ya han subido la entrada al menéame. Pollas, menéame, … ¡Por fin volvemos a los circuitos porno!
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¿Por qué mandáis que el hijo de Venus se prostituya por dinero? No tiene bolsillo donde guardarse el dinero.
JRaider
Lun, 27/04/2009 - 23:26
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Que grande... acabo de
Que grande… acabo de comprender a Archie, conocido formalmente como Archivald, un autentico Rock ‘n’ Rolla… parabara! chan! chan! chan! parabara! (prentende ser la B.S.O. …)
Saludos!
JRaider
dudo
Mar, 28/04/2009 - 12:19
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bah...
(aviso que va comentario de jubilauta en plan pues-lo-mío-es-peor).
tontás. si es que te quejas por tontás.
en la sala de partos te quería ver yo.
-uf… me iba a poner a dar detalles, pero aún no lo he debido superar del todo… en fin, me lo ahorro. guardo el relato para el festival de cine gore de Almansa-
ánimo, capullo.
(sí, sí, chiste fácil, sí…)
www.manualparatorpes.blogspot.com
niteman
Mar, 28/04/2009 - 16:11
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Vaya, por lo visto tienes
Vaya, por lo visto tienes una polla de sobresaliente, le han tenido que dar nueve puntos…
Creo que es la entrada que has hecho que más facilidades da para los chistes fáciles.
Bueno, pues a recuperarse pronto.
Perceban
Mar, 28/04/2009 - 21:37
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Tienes una gracia que es la...
leche.
Muy bueno si señor
McManaman 2.0
Mar, 28/04/2009 - 21:39
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Urólogo, el hombre.
Urólogo, sust.m.
1. Tipo con bata que te la mira con desprecio, te la toca con asco y te cobra como si te la hubiera chupado.
PD. Sé de lo que hablas.
Unter
Mar, 28/04/2009 - 23:08
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Tienes toda la razón...
…la anestesia no sirve para nada (es uno de los pocos recuerdos de mi niñez).
MaGaO
Mar, 28/04/2009 - 23:23
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Desafortunados vosotros
Yo casi no noté la operación de fimosis. Será cosa de quien sabe poner la anestesia y quien no :)
–
Ta otro post…
Marcos (cualquier parecido con la coincidencia es pura realidad)
kamikaze_pum
Mié, 29/04/2009 - 00:39
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Gonzo, estoy deseando ver
Gonzo, estoy deseando ver que piensa Nano de todo esto. Aunque te advierto que con el teclado has dejado el nivel muy alto.
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En la vida hay tres clases de personas, las que saben contar y las que no.
Esto es algo personal
Baek
Mié, 29/04/2009 - 03:06
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Que pecha de reir me podio
Que pecha de reir me podio dar entre esta entrada y la anterior, la forma de contar esta putada(porque es una gran putada, no es una uña partida…) es buenisima.
Aparte, que te recuperes pronto, que no sabe uno lo que es tener un pene sano hasta que se jode.
Fabian
Mié, 29/04/2009 - 12:01
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Uno de pollas
Habia uno que tenia una polla tan grande tan grande tan grande….. que tenia Prepucio, Pucio y Postpucio. :-))
Puedes presumir de que te han soldado la polla.
Aprovecha el tema y hazte un Tatoo tribal en el canto, para cuando la enseñes por ahí, tu polla se ha hecho famosa, ahora tu polla esta en boca de todo el mundo =:-0
akae
Dom, 10/05/2009 - 16:10
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coincido con algunos
en que exageras el tamaño de la sutura… menos puntos, “caperucita”…
que te recuperes pronto!
Murphy
Sáb, 16/05/2009 - 19:07
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Que bien, ya puedes jugar al
Que bien, ya puedes jugar al Fuck Simulator en nivel avanzado. Tu pene ya se ha hecho un hombre, pronto estará preparado para empresas más exigentes, un maratón o algo así.
flakita
Mié, 15/09/2010 - 13:31
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buenísimo
mare mía, me meo!
qué bueno!