Ten things I hate about you (Soundtrack)

Esta semana vamos de bandas sonoras. No he visto la película Ten things I hate about you, pero tengo una canción de la banda sonora que se llama… uuuuh… no me acuerdo. Bueno, el caso es que el título viene al pego porque quería hablar de esos pequeños detalles que impiden mi total integración en la sociedad.

Sí, aunque no lo parezca, el mundo y yo estamos peleados. Soy casi un miembro productivo de la sociedad, pero hay algunos detalles que me impiden integrarme completamente. A saber:


Olvido los nombres


My name is Michael Caine (Madness)

Soy incapaz de recordar los nombres de las personas. No importa lo que haga, no puedo. Cuando me presentan a alguien, esto es lo que suena en el interior de mi cabeza:

Hola, me llamo [Sonido del viento agitando la hierba en una pradera verde de matojos altos y suaves, con una señorita corriendo desnuda al fondo]”.

Encantado” -respondo yo con soltura.

Un minuto después, para construir una frase en la que intento llamar la atención de la persona que me han presentado, me doy cuenta de que no recuerdo el nombre. No es que no lo recuerde, es que nunca he llegado a saberlo. Creo que, de pequeño, asistí a un espectáculo de hipnotismo y el mago dijo: “Cuando oigas las palabras Hola, me llamo te quedarás empanado. Hace años que llevo reflexionando sobre tema y es la explicación más coherente que se me ha ocurrido.

Me gustaría ser como el portero de la finca en la que trabajo, pero sin gafas. Aquello es un montón de oficinas, y el tío además hace de portero del resto del edificio, con lo cual debe de tener en la cabeza unos 400 nombres. Al segundo día de haberme presentado, pude comprobar que él sabía mi nombre y yo no recordaba el suyo. Sí, él es portero, pero tiene que aprenderse 400 nombres y yo uno sólo, y soy incapaz. ¿Lamentable o lastimoso?

Por cierto, que el tío es tartamudo y he tardado 6 meses en darme cuenta. Aquí tengo excusa, porque el tío se defiende a base de pequeñas frases hechas de uso diario: “Buenos días”, “Hasta mañana”, “Sí, ya va haciendo calor”, “A ver si palma el Madrí”, “Las almorranas me están matando”. El tío me ha tenido en babia casi medio año. ¿Cómo puedo ser tan descuidado?

Olvido las caras


I’ve just seen a face (The Beatles)

Si no recuerdo los nombres, lo de las caras ya es un festival. Puedes haber yacido conmigo una noche, que como al día siguiente te encuentre en la cocina te voy a preguntar qué haces allí y por dónde has entrado. Todos mis amigos recuerdan a la gente que venía al colegio, aunque fueran mayores o más pequeños, o simplemente fueran hermanos de alguien. Yo no recuerdo a nadie a menos que me pateara el hígado o me pusiera en ridículo de manera más o menos habitual.

Mi frase favorita es “Nunca olvido una cara, pero con usted haré una excepción”.

La sinceridad como bandera


Apatrullando la ciudad (El Fary)

Ya sé que la canción no viene a cuento, pero a ver quién sale con algo que venga al pego.

Como ya he comentado por aquí, soy un niño grande, y los niños no sabemos mentir. Cuando un niño se hace mayor y ya no puede decir lo que piensa, se escuda en la ironía. Tengo una notable tendencia a decir lo que pienso, y a juzgar por los resultados empíricos de la experiencia, uno no puede ir por la vida diciendo lo que le pasa por la cabeza.

Tal y como yo lo veo, el problema no es mío. El problema es que la gente pide respuestas que no quiere oír. Pregunta: “¿Te gusta mi pelo?”, Respuesta: “Deberías pagar lo que debes al peluquero”. Si se trata de un amigo, todo se arregla con unas risas. Si se trata de alguien respetable, se puede salir del apuro. Si se trata de una mujer, estás muerto. La gente siempre anda buscando cosas que no quiere encontrar. Si uno no quiere que le digan que está gordo, ¿para qué cojones tienta la suerte?

Poco a poco voy arreglando este desfase entre la sociedad y yo, y a veces consigo que el sarcasmo suene tan bien como una respuesta convincente.

La pereza a estatus de arte


Because I got high (Afroman)

Cualquier excusa es buena para hacer lo que uno quiere, sólo se necesita un poder de persuasión moderado y una voluntad endeble. Ahora mismo me apetece irme a dormir de una puñetera vez, ¿y qué hago? Digo que el Equipo A monta en 2 Caballos y soluciono la papeleta para esta semana. ¿Remordimientos? Veamos:

Remordimientos:


La palabra consultada no se encuentra en el DRAG (Diccionario de la Real Academia de Gonzo).



Todos a practicar, que es facilísimo. Y muy sano.

P.D. Evidentemente tengo otros muchos defectos de fábrica, uno de ellos es una memoria volátil que impide que me acuerde ahora mismo de más.

Categorias:

Comentarios

A mi me pasa exactamente lo mismo con los nombres, se me cuelan por un oido y en cosa de tres milisegundos salen por el otro sin dejar en mi celebro ni el mas minimo rastro. El problema es que con las caras me pasa justo al reves, que no se me olvidan, se me graban en la memoria como si fueran un bajorelieve tallado en marmol. Entonces viene cuando veo a alguien por la calle y pienso “a esa/a tio/a lo/a conozco, fijo. No se de que, pero lo/a conozco de algo”. Como mi estado habitual es el de “mode cabezoneria on”, me puedo pasar horas intentando recordar de que c**o conozco a esa persona, aunque se positivamente que es en vano porque no lo voy a conseguir. En fin, un drama.

A mí también me pasa lo mismo con los nombres, ni siquiera llego a escucharlos. Creo que nunca en mi vida he llegado a oír el nombre de alguien en las 4 primeras veces q me lo ha dicho, e incluso alguna vez, después de estar en el mismo grupo durante varios días, he sido incapaz de recordar como se llama.
También me pasa con los tíos con los que tengo algún rollete, al día siguiente siempre tengo q llamar a mis amigas para preguntar cómo se llama el individuo (y no es a causa del alcohol)

A mi me pasa igual pero con las chicas, tengo que llamar a los amigos antes para preguntar el nombre, eso si, el numero de telefono no se me olvida hasta que no hago esfuerzos por olvidarlo

Yo tenía un amigo gordo cabrón, que en paz descanse el pobre ahora, que salía con cinco chicas a la vez. Cinco torpedos, sí, pero cinco. El chaval era un prodigio de organización y logística.

A una le decía que no podía salir por las noches porque tenía que madrugar, a otra que no podía por las mañanas porque estudiaba, a otra que no por las tardes porque trabajaba, a otra que sólo los fines de semana y a la última, teniendo en cuenta lo que habían tragado las cuatro anteriores, le debía de contar ya cualquier cosa.

A todas las llamaba cariño, porque se confundía de nombres, y cuando llegaba San Valentín compraba 5 cosas iguales, así sabía lo que había regalado a todas y además le hacían descuento (el tío tiraba de joyería).

Todo un fenómeno. Me hubiera gustado ver hasta dónde hubiera llegado en la vida.

Cómo es posible salir con cinco chicas a la vez y que ninguna lo supiera???

O la malloría lo sabía o realmente eran tan cardos que no querían saberlo.

Tu amigo debía ser millonario, porque así por eliminación, ¿a que hora trabajaba?

D.A.

——-
Somos el resultado del esfuerzo de aquellos que nos precedieron, y parte del intento por los que vendrán.

Evidentemente, el tío no trabajaba, estudiaba. Y además bastante poco. Todo lo poco que podía.

Y de pasta no se podía quejar, claro. Todo un crack.

manda webos.

… bueno en parte si, pero en vez de preguntar el nombre, directamente se lo cambiaba, para que me voy a complicar la vida recordando nombres, no?

Yo no llego a esos extremos, el tema es que una vez que me quedo con su cara y su nombre no se me olvidan casi nunca, claro que luego influyen determinadas variables ambientales (alcohol en sangre, apatía..)

El primer defecto es que me olvido de las caras,
hay veces que incluso me
saluda alguien y no sé quien carajo es:
- Hombre melenas, que pasa.
- Que hay tío - ni puta idea de quien es
- ¿Y qué terminaste la carrera? - ¿cómo sabe que
estaba estudiando?.
- ¿sigues corriendo? - este tío sabe que corría, así
que hace al menos 8 años que lo conozco.
Así más o menos voy sacando quien es, algunas
veces lo descubro durante la conversación y ya
tenemos una charla normal, otras a los 2 ó 3 días
(verídico lo juro) y otras veces jamás descubro quien
es. En los dos últimos casos trato de hacer preguntas
poco comprometedoras como en qué trabaja ahora y
como le va la vida.
Otro defecto mío es que tampoco me acuerdo muy
bien de los nombres, incluso una vez no me acordé del
nombre de mi novia (verídico totalmente, lo vuelvo a
jurar)
- Bueno te presento a……(lo que se me ocurrió)
- Que soy (nombre verdadero)
La verdad es que no hacía mucho que la conocía,
ya sabéis esos noviazgos a toda prisa que se tienen a
los 17.
Y mi peor defecto es que siempre la cago de las
más diversas maneras
- Oye y tu novia como está
- Corté con ella - y resulta que fue hace 1 mes y
porque le puso los cuernos con un compañero de
trabajo.
- Ey, vaya juerga que nos corrimos anoche, con
borrachera incluida ¿eh?- delante de la madre o novia
que está a apenas 3 metros.
Tampoco me cosco al momento de cuando una
chica (o chico) está interasado por mí, lo segundo me
da lo mismo, y casi lo prefiero así, pero lo primero tiene
 delito…

Melenas tio … nos pasan exactamente las mismas cosas y encima yo tambien llevo melena xDDDDDDDDD

Cuando uno se pone a hablar con alguien a quien no conoce es acojonante.

-Hombre, Gonzo, cuánto tiempo!
-Eeeer… hola.

Yo no tengo ni idea de quién es él, pero por lo visto me conoce como mi madre. Y tú preguntándole que cómo le va la vida, y si piensa ir de vacaciones este verano, y que hay que ver qué calor hace… Todo cosas intrascendentes que no te involucran en absoluto. Yo lo paso fatal, sobre todo porque temo que llegue el momento en el que se me vea el plumero.

Y sobre los metepatas, yo tengo un amigo que es especialista. Se conoce que debe de tener una disfunción auditiva y no se oye él mismo, porque el tío siempre que tiene que pelar a alguien lo hace a voz en cuello. Además siempre tiene el don de meter la pata, como por ejemplo hacer de coña un comentario racista y tener detrás un negro 2x2 tracción a los cuatro miembros.

Si si, decis que es malo el estar hablando con alguien que os suena pero no sabeis quien es, pero… os aseguro que es peor mantener una conversacion (como conocidos) con alguien que no has visto en tu vida. Dificil? Pues me explico:

Un dia iba en el autobus y me parecio ver al primo de un amigo. Yo todo afanoso y cordial, lo salude (a lo que me contesto) y comenzamos una charla sin mucho fundamento (y/o casi casi de ascensor). Le pregunte por sus estudios, por su primo (mi amigo que hacia un tiempo que no lo veia), cosas asi…

Bien, pues hasta ahi llego la conversacion y el trayecto del bus, pues me tuve que bajar. A los pocos días hable con mi amigo, y cual fue mi sorpresa que al comentarle el encuentro con su primo, me aseguro que no podía ser él, porque se encontraban ese dia y a esa hora los dos juntos en una clase en la otra punta de la ciudad

Me quede ciertamente pasmado (jaja), pero al menos me consolo oir que este chico debe tener algun que otro “clon” por la ciudad, y que cosas parecidas ya habian pasado :P

Lo que sigo sin entender es como el otro me siguio de tal forma la conversacion… quiza esta acostumbrado :P

Un saludo para todos :D

y cuando estas en el trabajo y no reconoces quien coño se esta dirigiendo a ti? esa si q es una jodienda, intentar recordar el nombre de la persona y mantener una conversacion neutra

Ah, esos increibles defectos que nos humanizan y tal…

Todos esos defectos tienen solución. En mi caso, he decidido que en cuanto mi presupuesto lo permita, me voy a comprar una cámara digital para sacarles fotos a las personas en cuanto los conozca. Si, puede que Gonzo no se acuerde del nombre… ¡Pero es que yo no me acuerdo ni del nombre ni de la cara! Claro, hay que retener datos importantes en la memoria, como el poke de vidas infinitas del Manic Miner (puede servirte cualquier dia de estos), hacia donde se giran los grifos para que salga el agua (si, es en el sentido contrario a las agujas del reloj, pero… ¿y cuando no tienes un reloj a mano?) o cual es la mano izquierda o la derecha (me perdí ese capítulo de Barrio Sésamo, y aunque la izquierda es la del reloj, ¿y cuando no tienes un reloj a mano?).

El otro dia estaba en una de esas bodas familiares donde no conoces a nadie, pero todo el mundo te conoce a ti. Es alucinante. Parece ser que el resto del mundo no tiene otra cosa que hacer a lo largo del dia que aprenderse los nombres de la gente que solo ve en ocasiones BBC (Bodas, Bautizos y Comuniones, los funerales no cuentan por ser de mal agüero). “mira” - me decian - “Ese es el tio nosequien que era primo tercero de tu abuela por parte de padre”. En fin… un despropósito desmemoriante.

Esto me lleva a recordaros una cancion de esos grandes, excelentes, soberbios e impresionantes poetas urbanos que son “Los Chanclas”. La cancion, que seguro que triunfaría en Eurovision, se llama “¿Y tu de quien eres?” y es la cancion que sufrimos casi todos nosotros cuando somos pequeños y vamos al pueblo. Caminamos alegremente con la bicicleta, procurando esquivar (o repeler a palo limpio) a los diversos canes que parece que crecen espontáneamente en las calles de los pueblos cuando nos topamos con una vieja que nos pregunta “Oye, tu eres de la XXXXXX, ¿no?”. De repente, te encuentras ante una completa desconocida que sabe mas de tu vida que tu mismo. Luego esta el caso de la vieja que por mucho que le repitas, no se entera de una vez para otra, ni se acuerda. En esos casos, puedes arriesgarte a una horrorosa sucesion de dias, meses o incluso años escuchando la misma cancion “¿Y tu de quien eres? / de marujita… le dije yoooo”.

Otro problema grave es cuando te mudas. Durante 10 años tuve yo que soportar las constantes preguntas sobre si me gustaba mas Sevilla o Barcelona. Y no es que se enterasen de lo que me gustaba mas… ¡Es que se fueron muriendo las inquisidoras! (Gracias oh madre naturaleza…).

Otra cosa que no falta en tu vida es la vecina cotilla fastidiosoporculera. En mi caso, la vecina de arriba (caso mas habitual segun Murphy). Me reservo a este funesto personaje para posteriores posts, para asi poder explotarla en su totalidad.

La banda sonora de tu vida llega al coche, obviamente. Hay canciones que nunca te cansas de oir cuando vas en el coche, y que las repites una y otra vez. En el caso de mi padre eran las sevillanas… ¡Que horror!. “YO TENGO UNOH PALIIIIIYOSCON CINTAS COLORÁAAAAAAAAAS” y otros grandes ejemplares de la cultura torturaban mis tiernos oidos durante laaaaaaaaaargos kilómetros. Lo primero que hice cuando tuve coche propio fue proscribir las Sevillanas. Como dijo D. Fernando Fernán Gómez en su celebre frase “A LA MIEEEEEERDA”. Y si a mis hijos no les gusta la Banda Sonora de Mazinger Z, Xavier Cugat, la gran orquesta de Glenn Miller, los grandes exitos de los años 60 y esas cosas, que se pongan los cascos y vean una peli en el DVD portatil (cosa que yo no pude hacer).

Eso si, cuando sacas el 2cv o similar de paseo, no puedes ir por ahi con heavy metal a todo pasto… ¿o si? Todo depende de tu velocidad de salida de los semáforos, que segun la combinacion motor/caja de cambios montada puede hacer que sorprendas al cani/salchichero/mangui que tienes al lado con una motillo a la que le ha quitado las cachas, le ha metido un chiclé mas gordo al carburador y le ha tocado el tubo de escape para llegar a los 130 por hora… Recuerdo que en cierta ocasion, mientras estabamos arreglando un dyane 6 que teniamos sin capó, frontal o aletas, pasaron unos kanis moteros riendose de mi colega, y de mi…. asi que arrancamos el dyane y salimos a escape libre, les adelantamos y nos reimos de ellos (NOTA: UN 2CV ES INCREIBLEMENTE RUIDOSO A ESCAPE LIBREPARECE QUE TENGAS UN ESCUADRON DE BOMBARDEROS A HELICE ENCIMA).

Canciones apropiadas para oir en un 2cv son las tranquilas, como “Garota de Ipanema” y cosas asi. “Somos Novios” es util para irte poniendo en situacion. Por cierto, que el otro dia se me olvidó citar la ventaja que tienen los asientos de los GS frente a los de BX: Los de GS tienen una palanquita que al tirar de ella puedes echar el asiento hacia atras empujando con tu propio peso. Para que el respaldo no sufra al estar en voladizo, puedes apoyarlo sobre el asiento posterior.

Bueno, Camarada Gonzo, espero que con esto vayas servido por esta semana. Si alguien me ha notado mas “divagador” que de costumbre, que sepa que se debe a que he estado todo este finde en la cama con gripe y similares.

Solo has olvidado un detalle, que seguro que tambien te ha pasado. Cuando en el pueblo una viejecita te pregunta unas doscientas veces que quien eres, tu normalmente estas secandote la cara con cara de asquito porque la buena mujer te ha soltado quince besos restallantes en cada mejilla, dejandote sordo para toda la tarde. A que es cierto?

Otra cosilla, el “Tu de quien eres” no es de los Toreros Muertos ? o me confundo yo ?

Errare humanum est, en tu caso.

Si miras aqui:

http://personales.com/espana/sevilla/chanclas/discogra.htm

Verás que es de Los Chanclas. Salió en el primer disco, el mismo donde sale aquella de “Y ME PUUUSE BOLILLÓN, BOLILLON BOLILLON…”

Cierto. Ha sido un lapsus.Y eso que para la musica si que tengo buena memoria. Deben ser cosas de la edad de mi unica neurona.

Un truco que a todos les funciona excepto a mi, es el de responder cuando te lo presentan con simplemente “hola, <nombre de la persona>”, por ejemplo:

- Desconocido: “Hola, yo llamarme desconocido”
- tú: “hola, desconocido, yo me llamo <pon tu nombre aqui>”

Al decir su nombre justo despues de conocerlo, es más facil de recordar (o eso dicen). Pero claro esto solo funciona si no tienes el problema de no recordar las caras, en este caso la unica solución es pegarse un tiro.

Y es que estaba pensando en acudir al psiquiatra porque es fuerte de narices, que no te acuerdes de los nombres de las personas… ¡incluso cuando acaban de presentarmelos!

Exactamente que tú, si me presentan a alguien la mayoría de las veces estoy las siguientes horas esperando que alguien llame a ese “alguien” por su nombre para poder enterarme. ¡Es muy fuerte!

Pero eso no es lo peor, acabo de darme cuenta de que ni siquiera recuerdo los compañeros de instituto que tenía el año pasado y con los que pasé tan buenos momentos… Por supuesto con los que no me juntaba mucho ni siquiera hablemos… El otro día me encontré con uno de ellos que se había comprado coche y estuve hablando un rato con él. Le comenté que yo tambien me había apuntado para sacarme el carnet y recordé que otro compañero nuestro tambien lo había visto por allí haciendo practicas. Cuando me preguntó a que autoescuela me había apuntado le contesté “A la J.Chus, donde va tambien el… el…. esteee…. si, hombre, el…. bueno da igual, a esa” Por dios que vergüenza… Y si encima os digo que tampoco recuerdo el nombre de mi profesora de autoescuela… lo cual me pone en un compromiso si otra profesora me pregunta ¿Quien te ha dado este examen? ¿Tere? Y yo saliendo del paso: “Eeehhh… si, creo que si” Hala, lanzamiento de piscina.

En fin, las caras al menos me suenan la matoría de las veces, ese es mi consuelo porque suelo acordarme del nombre de alguien si le veo la cara. Antes no.

Ahora, lo alucinante es que no se me olvide que “grep” es comando para filtrar la busqueda de un texto, que 1 Mol es 6.023 * 10^23 moleculas y que el número de transistores de un 486 son 1.185 Millones.

Lo dicho, alucinante.

Bueno a mi me pasa igual, no caras, no nombres, pero ips y passwords… los que quieras.

Me gustaria denunciar tambien la poca originalidad que tienen los padres al poner nombres, mas de la mitad de mis amigas se llaman ana o marta, asi de claro.

Un problema inexplicable: a pesar de mi pacifismo convencido, no hay avion/carro de combate/barco del que no conozca hasta la última característica. Es que es verla una vez escrita y grabárseme a fuego en la mente. Ponedme a prueba, prometo no hacer trampas :)

Ah! y por supuesto, caras y nombres, imposible

A ver que tal este: Ta-152

Salut,
 Sinner

Yo no sé que narices le veo al tema de aviones, tanques y
demás obras de ingeniería militar, pero domino mucho, así como
de batallas y demás historia del ramo…y eso siendo pacifista y
objetor! 0_o
a lo mejor de tanto conocerlo te das cuenta de lo chungo que
 es…

PD .- Por cierto, el TA-152 era una versión mejorada del FW190,
caza alemán de la 2GM :PP

O_o confieso que ahí me habéis podido…

conocía las versiones del FW190 desde a A la la F, y luego las de cazabombardero G y H, pero de eso que me dices nada

:) pero seguimos pudiendo jugar por mail, a veeeer:

T-35, cuántas torretas? :D

Oye, pues quedo un poco desilusionado.

Yo me pensaba que seguro que conocías el Ta-152 :(

Eso si, con el T-35 me quedo igual: ¿avion o carro de combate? ¿El Texan? ¿o un carro ruso raro de esos? ¿o era un carro de combate americano de esos con torreta + cañón de casco, traspasado a los rusos por la ley de préstamo y arriendo?

Me rindo. ¿Qué es un T-35? ¿Cuantas torretas tiene?

Salut,
 Sinner

Wenas.

10 puntos por reconocer el Ta-152, alias “FW-190 con motor lineal más largo que un día sin pan”. Ese es un peazo de avion como pocos, oiga. Lo de “Ta” viene por que el ingeniero al mando del proyecto se llamaba Kurt Tank (un genio del diseño aereonáutico).

Eso si, me has chafao, que quería que el “experten” lo reconociera. Como veo abajo, ni flores, oiga.

Menos manis pacifistas y más horas en la biblioteca, leñe :P

Salut,
Sinner, Top Ace with F-15[*] & MiG-29 [**]

[*] Simulador F-15 de Jane’s.
[**] No me acuerdo de quien lo hacía, pero era uno de MS-DOS en que te salían Harriers haciendo Viffing. Como soy un tio chulo, derribé un Harrier con fuego de cañón. Viffing a mi…

Ah, el amigo Kurt Tank… excelente diseñador y excelente aparato… Dicen que cuando estaba probando el Ta-152, le salieron unos P-51… Y lo unico que tuvo que hacer para librarse de ellos era acelerar ;)

¿Has probado el Secrets Weapons of the Luftwaffe, Sinner?

Ahí me has tocado la fibra sensible. El secret weapons…uff con
esa musiquilla al entrar, y la intro del ataque a los b-17…

eso era un juegazo señores, y no la basurilla que sale ahora!
Yo me lo compré original, y me leí un montón de veces el manual
ese, pedazo de tocho de 300 páginas donde te explicaban toda
la historia de la 8 fuerza aérea, etc.

Pero bueno los tiempos han cambiado y ahora me vicio al
Sturmovik…y vale que es un gran juego, que es de lo mejor que
hay y tiene unos gráficos alucinantes…pero como el
SWOTL…sniff hsata las 300 victorias llegué con el bf109, todo un
verano dándole :-).

Hombre, pos claro.

En su dia, era el “jefe” del BOB (Battle Over Britain). Con mi Me-109 en plan Wilde Wiesel o con el Bf-110 (JaBo) era el terror del sur de Inglaterra. Creo recordar que nombraron a Sinner como “The King’s Royal Flying Pain in the Ass” por la manía que tenía de petar todo lo que se moviera.

Increibles, también, mis misiones de bombardeo: ese Do-17z… que despega 2 horas más tarde, cuando los Hurricanes y Spitfires ya no tenían gasofa y se habían estrellado todos… entonces me dedicaba a bombardear a baja cota y a ametrallar todo lo ametrallable, ya que no había oposición aérea :P

Y con el SWOTL… te diré: conseguí petar bombarderos con el Messersmitch Kommet (mira que tiene poco combustible el jodio). Aunque lo mio era el Me-262 Schwable. Ese ruidito de la turbina que molaba tanto… parecía un “vión” de ciencia-ficción. Y esos cañones que petaban todo lo que les ponías por delante… uff, ya me siento con 10 kilos menos y todo el pelo. Voy a meter el joystick ver si puedo correr el Jane’s con el Wine…

Nota pictórica: Tengo una afoto por ahí de mi mismo, bastante más joven y con la chupa de piloto, delante de un Me-262 de verdad, en un museo de esos americanos que tanto molan.

Salut,
Sinner
I feel the need… the need for speed!

Ya ves lo que me hubiera costado buscarlo en google ;)

La honestidad que me pierde…

Yo las caras las olvido con bastante facilidad, pero no sólo eso; a veces
también las confundo. Por ejemplo, en la serie “Friends” hay/había dos que
sólo distingo por el pelo. A menos, claro, que sea el mismo actor, como en
la película esa de Van Damme :D O me pasa como en el Episodio I, que me
tuvieron que decir después de salir del cine que Padme == Amidala (yo no me
di cuenta, lo que me trajo varios momentos de verdadera confusión, cuando
van a pactar con los gungans, sobre todo).

Aún, al menos, no es una incapacidad total; al ver las caras casi todos los
días, acabo recordándolas; por eso aprecio mucho las fotos ;-)

Los nombres casi siempre los olvido, y eso que a veces hago esfuerzos
conscientes por retenerlos. “Hola, este es Pablo, este es Antonio y este es
José”, me dicen, y allá me pongo yo a pensar: “ese es Pablo, ese de ahí es
Antonio y el otro… ¿Jorge? Veamos, ese era… ¿cómo cojones se llamaba?”.
Incluso hay gente a la que conozco desde hace meses y no estoy seguro de su
nombre (y gente a la que conozco desde hace años, y no sé cómo se llaman, y
seguro que me lo dijeron. Lo peor de todo es que ellos sí que saben el mío).

Lo peor de todo es cuando alguien se te acerca y te saluda por el nombre, y
te da muestras de que deberías conocerlo, y… cagontó.

Durante años he vivido ocultándome a mí mismo mi problema para recordar los nombres, negándome a enfrentarme a él. Amigos, estáis ante un individuo que es absolutamente incapaz de recordar los nombres y que ha decidido analizar el porqué

La clave del problema radica en la relación nombre/persona. Si tenemos unos 4E2 nombres aproximadamente (siguiendo el santoral patrio y algunas añadidurías de dudoso gusto tales como Donovan o “Yónatan”, como quiera que se escriba en castellano este último) y 4E7 individuos en nuestro país (me ceñiré a España para no hacer más sangrante la comparación, los que gusten de las cifras desmesuradas que no duden en incluir aquí a toda la comunidad hispano-parlante), es sencillo obtener la relación:
100.000 personas/nombre
¡Increíble! Podría haber tomados otros valores para hacer la estimación pero los resultados en cualquier caso son estremecedores.
“¿Estremecedores por qué?” se preguntará el lector no muy avispado. NO se puede asociar un mismo nombre a tal cantidad de personas, lo único tolerable es “un nombre un ente”.

Pero NO, resulta que tú, inocentemente, asocias el nombre de Antonio a tu abuelo. Luego resulta que a tu primo le han puesto el mismo nombre, Antonio. Vas al colegio y cuatro de tu clase se llaman Antonio. Y así con los 20 “Antonios” que conoces. Entonces el cerebro, notando el cachondeo que hay con los nombres, pasa de nosotros cuando tratamos de enseñarle más “Antonios”. Al final esta dinámica se aplica a cualquier nombre, ya que no hay ningún rigor.

Yo sólo recuerdo los nombres únicos, en cuanto otra persona se llama igual se inicia el proceso de olvido. Por eso vienen tan bien los nicks o apodos, esos nunca se olvidan. Vienen asociados de forma unívoca a una (y sólo una) persona.

Estas son mis reflexiones, si no le gustan tengo otras

Nota a la notación científica: 4E2 = 400
Nota a lo de “santoral patrio”: Era pura ironía, Ni dios ni patria ;-)

Supongo que sabes cómo se llama la máquina de hacer Antonios, ¿no?

Pues Antonio Machín …

(ejem, chiste de NoP de las 02:00AM).

Bueno tío, para que están los apellidos? y los motes? Pongamos por ejemplo…mi clase
CONFLICTO:
3 Davids
SOLUCIÓN:
Llamarlos por el apellido, Marín, Moreno, Bascones

Otra manera de resolverlo es aplicar diminutivos humillantes a lo Ned Flanders que solo usas tú cómo guía mental o cambiarles directamente el apellido: ejemplo, Marta -> Martona, Javi Bonilla -> El Bonillo, así, si conoces a siete Martas pos cuando te tienes que dirigir a una en concreto desempolvas tu guía mental y buscas, “la rubia” y en tu cerebro se enciende una luz y dice: la Martona, es decir, la Marta, gilipollas! Haces una comprabación para asegurarte de que no la vas a cagar y ya puedes proceder tranquilo, fácil eh?
Por otro lado siempre podremos dar a gracias a Dios por la relación 1 mote = 1 ente

Mi padre hizo hace tiempo un libro con los motes de todo el pueblo y descubrió que esa relacion no se cumple… Hay gente con varios motes.

Uno de los mas graciosos era el de mi tio Paco “El Camuñas”

No sé si es cierto que la memoria de los peces dura un segundo, la mía por desgracia sé que sí. Te veo, aparto la mirada, y cuando vuelvo a mirar no me acuerdo de ti… es grave doctor:)
Lo que sí es grave es ser sincero, sobre todo cuando no quieres herir a nadie o que no te duela a tí. Digas lo que digas o te digan, la verdad siempre es muy puñetera, y al contrario que con los nombres y las caras te acuerdas perfectamente hasta de la última letra, y te machaca los sesos durante una buena temporada… “realmente estoy tan gorda, nooo, eres ancha de caderas, en serio soy tan aburrida, nooo, eres un poco tímida, de verdad no me queda bien este peinado, nooo, cada uno tiene sus gustos y si a tí te gusta… ” Las verdades se pueden decir de muchos modos.

Ay, la timidez, ¿qué podría decir yo de la timidez?
Señoras, caballeros, ese tipo que está ahí sentado en la cafetería solo en la mesa de la esquina, enfrascado en la lectura de su libro, es un tímido. Observen cómo enrojece. Miren cómo empiezan a escapársele miradas alrededor del libro. Miren cómo quiere irse pero no se atreve a llamar (más) la atención sobre si mismo. Observen cómo le da el síncope. Y miren cómo rechaza (tímidamente) la ayuda de los de la ambulancia que acaba de llegar: “no se molesten, no se molesten”, les dice.
Ah, si, la timidez es puñetera. A nosotros los tímidos se nos califica de huraños, cuando rehuimos a otras personas para que no tengan que aguantarnos. Se nos tacha de soberbios, cuando rechazamos un favor porque no queremos ser una molestia. Cuando callamos, se nos exhorta a hablar; cuando hablamos, no sabemos qué decir. No bailamos, ni cantamos, pues tememos el ridículo, y en evitándolo lo hacemos aún mayor.
Los extravertidos nos intimidan; los tímidos nos ignoran. Los amigos, gracias a Dios si podemos conservarlos, pues antes de que consigamos abrirnos a los nuevos éstos ya se han llevado una impresión de nosotros: este tipo es un huraño, este tipo es un soberbio, nunca habla, no baila, no canta… es un aburrido.
Gracias por su atención y… y… y, bueno, eh, … disculpen las molestias.

Los tímidos lo tenemos muy mal. Exactamente así como lo has descrito.

Sin embargo, en determinadas circunstancias, uno puede sacarle partido al no decir nunca ni mú. Veamos:

Nenita 1: “¿Quién es ese?
Nenita 2: “¿Cuál? ¿Antonio el cachas?”
Nenita 1: “No, el otro, el que nunca dice nada”
Nenita 2: “Ah, pues no sé”
Nenita 1: “Me resulta muy <interesante / misterioso / profundo / etc>”

A veces hasta funciona. En serio.

Sí, se lo toman como un reto, y luego pretenden cambiarte.

pues yo de esas no he conocido, donde estan?

Yo, dentro de mi timidez, siempre he esperado que las chicas “sepan” elegir y me vean a mi. Es triste darse cuenta del error…

Me temo que uno nunca es el “tipo con aire misterioso que nunca dice nada”. Uno es “el tío raro que cuando habla con alguien nunca le mira a la cara”.

Eso de la timidez es algo raro. A veces, incluso, queremos hacer algo pero no lo hacemos. O cuando vas por la calle y ves a alguien que conoces y en lugar de ir a saludarle (o seguir por tu camino hasta encontrarte con él), giras en redondo y das una vuelta, mirando al aire, o a un lado o al otro. O simplemente mirándote los pies con aire de despistado… aunque luego te acuerdes exactamente de todo. Incluso a mi me pasó con un compañero de piso. Estaba yo en el restaurante de la universidad, comiendo no me acuerdo qué, y entró uno de mis compañeros de piso y amigo de hacía muchos años. Él no me vió pero yo tampoco me hice ver. Y todo esto, preguntándome or qué me comportaba como lo hacía. Y ya no digamos cuando ese `él´ es un `ella´.

Luego también hay cuando alguien te pregunta… ¿verdad que no sabes…? Y le das al instante la razón. En una ocasión, viajé en tren y el revisor me preguntó si había subido en una parada. Immediatamente le dije que sí, aunque luego hubiera subido en un par de paradas más atrás. En ese caso, como mínimo, me sirvió para ahorrarme cinco duros de los de un tiempo.

En otras ocasiones pero sucede que hablas… pero no sabes cuando tienes que parar. Porque empiezas a hablar por algún motivo pero sigues sintiéndote incómodo, observado por aquellos con los que hablas. Y no sabes donde fijar la vista. Otro problema si ese `él´ es un `ella´.

Y en las discotecas, otra vez. No me gustan. Pero es que además me siento incómodo. No se donde poner las manos. Los pies. Dónde meterme. Y tampoco sé qué hacer. Y cuando vas con un grupo, entonces hay un buen problema: ellos te insisten en que te muevas un poco y, cuando cansado cedes a su voluntad, siempre pensando en el ridículo que haces, te vuelves a sentir observado por mil personas y paras. Nuevo problema: cuando es una chica del grupo que te insiste a que te muevas un poco. Me sucedió en una ocasión que un par del grupo insistieron bastante y no quiero ni acordarme de mi respuesta: una frase seca y corta que terminó con todo y que no quise ni decir ni pensar.

En fin, que el tema también se las trae. A veces pienso qué envidio a aquellos que saben moverse en sociedad. Otras, no. Y siempre, eso sí, mis ídolos serán Calvin & Hobbes. Y con ídolos como éstos, ¿qué se puede esperar de bueno?

El problema con los tímidos no es que no pensemos en qué se espera de nosotros; precisamente el problema es justo el contrario: pensamos tanto, que nos paralizamos.
Ejemplo práctico. Victor es una persona “no-tímida”. No tiene reloj, y necesita saber la hora. Ve a una chica, y entonces…
VICTOR: Perdona, ¿tienes hora?
CHICA: Si, son las tres y media.
VICTOR: Gracias.
Como podemos ver, una transacción horaria de lo más normal. Ahora vemos a Tomás, que es el hermano gemelo tímido de Victor. Tampoco lleva reloj, y necesita saber la hora. Ve a la misma chica, y entonces…
TOMÁS: …
TOMÁS, pensando: Venga, voy a preguntarle, pero ¿qué le digo?
TOMÁS: Ah, puedo decirle “oye”. No, “oye” queda muy familiar. Mejor, “disculpa”. Uy, no, que va a pensar que soy un repipi o algo.
TOMÁS: Le digo “¿tienes hora?”. No, que eso queda muy directo, hay que suavizarlo… “Perdona, por casualidad… ¿no tendrás hora?”
TOMÁS: “Disculpa mi interferencia, pero… ¿representaría para ti una gran molestia si te pregunto qué hora es?”
TOMÁS: Y ella entonces me responderá: “Si, las NN”, y yo le diré “muchas gracias”.
TOMÁS: Ddddidiidiiddisculpa…
TOMÁS: Joer, si se ha ido…
Lo más triste de todo es que esto, que parece una exageración, no lo es. Yo he llegado a ensayar mentalmente la compra de cien gramos de salchichón (“cien gramos de salchichón, por favor”, le dije, y ahí se acababa mi guión, pero el charcutero dijo: “¿de cuál?” y se jodió todo).
La discoteca o cualquier tipo de “bailongo” es una tortura. Uno tiene la impresión de que todo el mundo lo está mirando, etiquetando y catalogando, aunque sepa que no llama más la atención que esos viejos que bailan el pasodoble agarrados: la impresión está ahí y te obliga a adoptar la postura de “yo, como no lo haga perfectamente, me niego a hacerlo”. Así que uno no osa ni mover un pie por temor a que se interprete como un intento de baile. “¡COLEGAS, ESTÁ BAILANDO!” Cielos, qué corte.
Una vez en Sanxenxo estaba con unos colegas en una discoteca, y como unas dos horas después de entrar conseguí desinhibirme lo suficiente como para hacer algo parecido a bailar. Supongo que el alcohol habría sido de gran ayuda, pero uno es abstemio… Quizá, si bebiera, sería más feliz.
Bueno, a lo que iba; en eso estaba, intentando apartar de mi mente la idea de que todo el mundo se estaba riendo de mi, hasta que una señora gorda chocó conmigo y empezó a gritarme: “¡a bailar! ¡a bailar!”. Nunca odié tanto a una desconocida. Me cortó el rollo de tal manera que, desde entonces, nunca he vuelto a entrar por voluntad propia en una discoteca. Y ya hace años…
Supongo que tiene que ser mazo “gracioso” ser tía y “localizar” a un tímido al que le molas. Se distingue fácilmente porque es el tío que te echa miradas furtivas, y que cuando le miras hace que miraba a otro lado. Estoy seguro de que eso, realmente, acojona un huevo, y es de las cosas más tristes de esto de la timidez. Ahora que lo pienso, de hecho, no creo que haya mirado nunca a los ojos a una mujer que no fuera de mi familia. Recordadme que, al terminar este comentario, me suicide repetidas veces. Gracias.
Bueno, y para ir terminando: un listado de las peores cosas que le puedes hacer a un tímido. Lo pongo para que nos faciliten la vida no haciéndolas, no para que nos torturen haciéndolas adrede, ojo.

  • Preguntar: “¿por qué estás tan callado?” ¿Pues por qué vamos a estar tan callados? Porque estamos muy ocupados ensayando lo que vamos a decir y vuestras respuestas. Para un tímido es imposible hablar de temas intrascendentes; tiene que ser algo realmente importante para que valgan la pena todos los ensayos. Ah, consejo para los tímidos: responder “¿y por qué hablas tanto?” no suele ser bien recibido. Si el ambiente es distendido, es mejor hacer una mueca graciosa mientras se encogen los hombros como diciendo “no lo sé”, pero sin decir nada.
  • Intentar la táctica de “como él no actúa, lo hago reaccionar yo”. Es como intentar acorralar a un gato; da el resultado esperado en algunas ocasiones, pero la mayor parte de las veces el efecto es destructivo. Obligar a un tímido a bailar para “curarle la timidez” es como obligar a uno del Opus a ver una película porno para que no sea un meapilas: no consigues nada y el momento puede ser muy incómodo para todos.
  • No seas tan tonto”. Ya, bueno, somos como somos y no podemos evitarlo. Ya sabemos que somos unos tontos; de hecho, nos lo estamos recordando continuamente: “¿cómo puedo ser tan gilipollas de no entrarle? si me dice que no, no pasa nada, ¿no? ¿entonces por qué carajo soy tan idiota como para quedarme aquí?”. Ah, por cierto, por esto es que a veces los tímidos nos vamos, a veces, al extremo opuesto, cuando queremos “ser normales”.

Y con esto termino. Si quieren saber más sobre el tema, me avisan por aquí, que no oso dar a conocer mi identidad. Gracias.

La timidez es una permanente y despaciosa tortura, que además nos infringimos a nosotros mismos. Lo de los 100 grs. de salchichón me ha llegado al alma; yo también ensayo previamente las conversaciones más intranscendentes. Lo peor es cuando la llevas ensayada y sueltas tu brillante frase: “100 grs. de salchichón, por favor” pero, por timidez, claro, lo dices con un hilo de voz. Y el charcutero te pregunta “¿Cómo dice?” Pero te lo pregunta gritando, claro, porque por un extraño designio el charcutero que te toca nunca es tímido. Y lo repites, pero puede que nuevamente no te oiga. Total, que ya todo el mundo en la cola está esperando a ver lo que pretendes decir, como si fuese algo importantísimo… y piensas “Dios mío, todos pendientes de mí, ¡¡y sólo quiero 100 grs. de salchichón!!”. Puede que incluso acabes pidiendo varias latas de beluga por no defraudar sus expectativas… ¡Argh! que alguien me remate y acabe con este sufrimiento.

Juas, buenísimo. Habría que hacer un repaso del tema alguna vez, pero es que ya lo has dicho todo XD

No; se podría decir mucho más, pero no lo hago, que tampoco quiero acaparar el hilo :D

Muy bueno y muy representativo… desgraciadamente. Voy a refugiarme en el anonimato -espero que nadie que conozca me identifique por mis frases- y, para bien de mi salud mental, voy a comentar cuatro situaciones más.

Recuerdo mis ensayos para devolver un libro a la biblioteca o comprar un periódico. Cien metros antes de llegar ya estoy ensayando un diálogo y sus posibles cien variantes. Diré esto y aquello. Todo para que al final, cuando llego a mi objetivo y devuelvo el libro y -como si leyera un guión de cine- digo: “Vengo a devolver un libro”, te responden con un “Vale, déjalo aquí encima” y entonces, que tu no tenías preparada esa respuesta, te quedas con el libro en la mano, sin respuesta ni saber qué hacer. Bueno, lo sabes pero no sabes llevarlo a cabo y te sientes ridículo porque eres perfectamente consciente de la situación, aunque no lo parezca: ¿Y ahora qué? ¿Lo devuelvo tal cuál? ¿Lo devuelvo y digo gracias y adiós? ¿No sonará demasiado forzado? ¿Y si me limito a…? Peor resulta cuando vas a comprar el pan y la panadera -a la que recuerdas siempre allí, en ese establecimiento, desde que eres chico- y sabes seguro que te preguntará cómo va.

Y sí. Lo que comentas de la discoteca es totalmente cierto. El problema es también el que ya mencionas: si eres abstemio, tienes un pequeño gran problema. Y es que, no me gusta el alcohol y me niego a beber solo para deshinibirme. Y no por conflictos morales o de salud, sino más que nada porque pensar en ello ya me averguenza. Además de tener que oír comentarios llenos de sorpresa sobre la situación.

En cambio, yo sí recuerdo haber mirado directamente a los ojos a alguna chica. La primera vez, en el colegio, cuándo subí a recoger un par de libros y en la clase sólo había dos chicas. Recuerdo la situación cómo si fuera ayer y eso que ya han paso muchos años. ¡Horror! Ya al entrar me pusé a tiritar de miedo. Pensaba en qué decir o cómo decirlo pero nada salió excepto un flojo “er… hola” (intenté controlar el tono de voz pero me fue del todo imposible: ¿cómo lo diría? ¿alto o bajo? ¿o un tono medio?). Con todo, pensé que ya había salvado de la situación, sólo tenía que dar cuatro pasos y ya llegaría a mi objetivo. Estaba rebuscando en mi mochila, mi corazón daba fuertes latidos -¿se oirían?-, cuando me comentaron algo y di una rápida y seca respuesta, con los ojos pegados a la mochila. Y es entonces cuando me preguntaron con unan grande sonrisa: ¿Por qué nunca miras a los ojos cuándo hablas? ¿No puedes? ¡Arhhhhhs! ¡Cómo podía ser que aquello me sucediera a mí! Creo recordar que lleno de nerviosismo y tras interminables segundos -a mi mente le parecieron horas- dije…. “¿yo? sí puedo”. ¡Oh, no! Ya la había armado. Había dado la respuesta errónea y de ello me daría cuenta al cabo de unos segundos, cuando una de ellas me miró y me dijo: “a ver, mírame”. ¡Y ya tenía a dos pares de ojos mirándome, esperando una respuesta! Yo, lleno de valentía y esfuerzo, alcé los ojos y las miré. ¿Qué se vería en mis ojos? ¿Pensarían que las estoy observando? (¡cómo podía preguntarme esto!), ¿cuánto tiempo tendría que aguantar la mirada? Pasaron interminables segundos. Sí, segundos que a mi me parecieron horas y días…. no puedo, no puedo, me repetía constantemente. No pude más y mis ojos se apartaron rápidamente. ¿Lo ves? Me dijeron entrerisas y yo, rojo como un tomate -tal y como ellas mismas señalaron- me fuí caminando -corriendo, casi- de la clase.

Arghs! Las anécdotas del colegio. Esas preguntas comprometidas que nunca deben hacerse a los tímidos. Esas interminables presentaciones, guías y comentarios en medio de la clase de lengua sobre libros leídos o sobre trabajos de música! Con respuestas épicas como un repetitivo “no puedo, no puedo” o un “bsseafabe … hola … esto es …” sin que nadie llegara a entender nada, de lo flojo que lo dije (cuando yo pensaba que lo había logrado y me estaba saliendo una presentación de un trabajo de biología muy buena!!!). Y ni digamos cuando dos chicas de la clase, entre risas, preguntaron llenas de maldad: ¿Quién te gusta más? ¿Qué voy a decir yo? ¿Las dos? ¿Una, otra? Suerte que un amigo estaba detrás y me señalaba una, así que sólo tuve que contestar un “Tú” e irme corriendo para que me dejaran en paz. O ese momento en que, en el comedor del colegio, una chica se levanta y con toda la mala leche te da un beso en la mejilla para ver tu reacción y tener unas risas gratis a tu costa. O esos comentarios entre amigos (y no compañeros, con los que aun uno tiene la excusa “es que casi no los conozco) sobre chicas y sobre la que está mejor, y tu permaneciendo callado y pinta de ausente -será maricón el tío, dice alguno- aunque en la mente improvisas todo un diálogo que, sabes con certeza, nunca tendrá lugar.

En otra ocasión, también en clase, esta vez en el instituto, estaba yo en el patio y había una chica que, incluso ahora, en el anonimato en el que me hallo, no sea cosa que alguien reconozca mi modo de escribir, me hace verguenza confesar que me gustaba! La miré atentamente, pensando en qué podría uno comentarle, cuando ella alzó los ojos y se topó con los míos. No fue más que un segundo pues tuve la precaución de retirarlos instantáneamente, pero a mi me parecieron horas. Aun ahora recuerdo esa sensación.

Y en otra ocasión, encontrándome con ella en una habitación, primero acompañado con un amigo y luego… ohh, noooo, mi amigo me abandonaba!!! Y además, me abandonaba con un comentario “no le hagas nada” dirigido a la chica!!! (¿se habría dado cuenta todo el mundo???? ¿Y ella? Aun ahora no estoy seguro aunque, unos meses después, fui obligado a ir a una discoteca y me encontré con un compañero de clase -con el que casi nunca hablaba- que me largó un “…y quizás te encuentres con tal” … riendo y dejándome con el corazón a cien por hora)). El caso es que en ese momento, que por casualidad me hallaba ante un ordenador, puse el solitario y me puse a jugar, con los ojos pegados al monitor. ¿Y qué hizo ella? Se sentó al lado y empezó a decirme qué movimientos debía hacer (¡a mí, que con mi torpeza no acertaba ni la carta!). Luego afortunadamente vino otro amigo y, entonces, ¡qué suerte!, pude refugiarme en una conversación con él. Y con todo eso, ella comentó que ya había terminado las clases y estaba allí sin hacer nada!!! Ahhh, bendito y desgraciado comentario, pues no se me ocurrió otra cosa que comentar un “¿Y por qué no te marchas a casa?” A lo que respondió, “no lo sé”. Y pude decir, “yo no me lo pensaría dos veces y me iría” y ella, con un “sí, creo que sí” se marchó. ¿Cómo se puede ser tan estúpido? ¿Cómo puedo estar diciendo en estos mismos momentos estas frases? ¿Serás inútil? ¿Pero qué tengo que decirle? No le voy a decir nada más. ¿Además, que podría hacer? ¿Regalarle una rosa? ¿En todas las películas pasa algo así? ¡Pero es ridículo? ¿Invitarla al cine? ¿Al teatro? ¡Escucha, estúpido, nadie va al teatro! ¡Y al cine, a quién se le ocurre! Si nunca habéis intercambiado dos palabras. Ese era el último día de clase y en el curso siguiente nos separamos de clase y ya sólo la vi por los pasillos.

Estos son los problemas que suceden a veces. Maldita gracia. Y más si cuando, tras haber ensayado mil diálogos y situaciones -incluso localizar su taquilla y dejarle una rosa y un poema!!!! ¿cómo se puede ser tan estúpido y considerar esta situación?!!!-, oyes algunos comentarios sobre ella acerca de “¿has visto lo buena que está?” Y lo comentaban así, tal cual, como si nada. Y rezas para que sea sólo opinión de una persona mientras piensas, ¿buena??? ¡¡¡Pues ni me había fijado, pero ahora que lo dices…!! Si yo sólo me había atrevido a mirarla cuando estaba sentada, en la silla de clase, yo en un extremo, dispuesto con el fin de mirar al profesor pero, cuando se movía y seguía su movimiento, cosa muy habitual, poderle echar algún vistazo. ¿Se notaría? Estoy convencido -deseo, más bieno- que lo hice suficientemente bien para que no fuera así.

Pero sí, eso nos sucede día a día a nosotros, los tímidos. Qué suerte tiene aquél que no lo es!!!

Suerte que has parado ahi de relacionar la vida real con las canciones, podias haber estado escribiendo hasta el lunes que viene y aun te sobraba tema. Por ejemplo a la lista de canciones se puede incluir

Yo no me llamo javier - Los toreros muertos
El titulo habla por si solo.

Say what you want - Texas
Drunk sincerity - Bad religion
Big bottom - Spinal tap
La sinceridad por delante de todo.

Sleep - Lagwagon
Siesta - Frank Sinatra
La pereza es una forma de vida, pero por algo hay que empezar.

Mas añadidos pueden ser:

Why don’t you get a job - The offspring
Cancion empieza a sonar en el momento que te armas de valor y te dirijes a tus padres y les dices “porque no me comprais X??” donde x es cualquier cosa de un precio superior a 5000 pelas de las de antes siempre y cuando seas mayor de 16 años y no estes trabajando, en cuualquier otro caso la respuesta es no!.

Sr inspector - Baron rojo
Descubres que hacienda somos todos (y si no somos todos a ti te han incluido sin pregutnar)

Follow the blind - Blind guardian
Quien no conoce la frase “seguidme, yo se donde esta”.

Dancing with myself - Blink 182
Quien no lo ha hecho alguna vez??

Fear of the dark - Iron maiden
Bueno, esta es personal, servidor es muy impresionable y despues de ver ciertas peliculas llegar y encontrar,e las escaleras de casa oscuras no me hace demasiada ilusion.

I finalmente Bright side of life - Monthy python (el sentido de la vida no se si tiene canciones, esta es de la vida de brian) ideal para cuando te cruzifican (literal y figuradamente).

Bueno,lo dejo yo tambien, seguro que se pueden hacer mas larga la banda sonora (si hasta para cuando se te muere el canario hay cancion) pero yo lo dejo aqui.

Saludos

Páginas