Modalidades y sistemas de representación mental

Existen cinco modalidades sensoriales primarias que utilizamos para percibir el mundo a nuestro alrededor y que están directamente relacionadas con los cinco sentidos. Estas son:

  • Visual (V)
  • Auditiva (A)
  • Cinestésica (K)
  • Gustativa (G)
  • Olfativa (O)

La modalidad cinestésica se divide en externa (sensaciones táctiles) e interna (sensaciones recordadas, emociones y sensaciones corporales de equilibrio y percepción del cuerpo). Estas modalidades se denominan “Sistemas representacionales” o “Sistemas de representación”. Son los modos primarios de representar, codificar, almacenar y dar sentido a nuestras experiencias.

En PNL se trabaja fundamentalmente con las tres primeras por ser las que más información proporcionan. Los sentidos del gusto y del olfato, aunque sentidos primarios, tienen un papel menor y se suelen englobar en la modalidad cinestésica. Sin embargo, si la persona es un cocinero, alguien que trata con fragancias, o es una persona que utiliza y confía en sus sentidos olfativo o gustativo en gran medida, es necesario considerar estas modalidades separadamente. Algunos practicantes de PNL distinguen también entre auditivo tonal (sonido) y auditivo digital (palabras como símbolos verbales o dígitos).

También se hace una distinción entre las modalidades externas e internas para cada uno de los casos. Por ejemplo, si estoy mirando un coche, esto es una modalidad visual externa. Por otra parte, si estoy viendo ese coche como una imagen mental, se clasifica como visual interna.

Podemos acceder más de un sistema de representación simultáneamente, por ejemplo cuando escuchamos música mientras estamos creando una imagen visual mental de un amigo. Como descubriremos cuando veamos las estrategias, nuestro comportamiento se produce a partir de una mezcla de experiencias sensoriales internas y externas.

Generalmente empleamos todos nuestros sentidos y, en un momento dado, dependiendo de las circunstancias, nos podemos enfocar en uno o más de ellos. Por ejemplo, cuando escuchamos una pieza musical, es posible que cerremos los ojos para apreciar y experimentar la música de una manera más intensa.

Cada uno de nosotros tiene sus sistemas de representación favoritos. Por ejemplo, cuando aprendemos algo nuevo, algunos preferimos verlo o imaginarlo hecho, otros necesitan escuchar cómo se hace, otros necesitan una sensación, y otros necesitan darle un sentido. En general, no hay un sistema que sea mejor que otro, y normalmente hay varios sistemas implicados en el proceso. Los pintores tenderán a utilizar el sistema visual, los músicos el auditivo tonal, los atletas el cinestésico, los matemáticos el auditivo digital.

Dependiendo del sistema representacional favorito, cada uno de nosotros tiende a mostrar ciertos comportamientos o características. Antes de explorarlos más en detalle, conviene darse cuenta de que a menudo cambiamos nuestro sistema representacional dependiendo del contexto. Así, cuando tratemos de averiguar el sistema de una persona, debemos ser conscientes de que es posible que se trate de algo transitorio.

Lo que sigue son generalizaciones de las características que exhiben las personas con una preferencia por los sistemas visual, auditivo tonal, auditivo digital y cinestésico. Recuerda: como con todas las generalizaciones, siempre hay excepciones.


Visual

La gente con preferencia por el sistema representacional visual:

(entrecomillo las palabras relacionadas con la modalidad empleada)

  • Es organizada, bien arreglada y limpia. ¿Por qué? Porque cuidan su “apariencia”. ¿Y qué esperan de ti? Lo mismo.
  • Utilizan la “visualización” para la memoria y la toma de decisiones.
  • Son más “imaginativos” y pueden tener problemas poniendo sus ideas en palabras.
  • Hablan más rápido que la mayor parte de la población. ¿Por qué? Porque por su mente pasan un montón de “imágenes” y, si se trata de imágenes en movimiento, hay mucho que contar en muy poco tiempo.
  • Prefieren la interacción en persona para poder “ver” a la otra persona o sus reacciones.
  • Quieren “ver” o que les sean “mostrados” los conceptos, las ideas o el cómo se hace algo.
  • Quieren ver la “imagen” completa.
  • Pueden tener dificultades para recordar lo que otros han dicho, y tienden a confundirse si se les da demasiadas instrucciones verbales. Pero si puedes hacerles un “esquema” o un “dibujo”, podrán “ver” lo que estás diciendo.
  • Recuerdan las caras más fácilmente que los nombres.
  • Se distraen fácilmente con la actividad “visual” y algo menos por el ruido.


Auditivo tonal

La gente con una preferencia auditiva tonal tiende a:

  • Ser más consciente de los cambios sutiles en el “tono” de tu “voz” y a responder mejor a ciertos “tonos de voz” concretos.
  • Percibir y representar secuencias y tienen más facilidad para recordar instrucciones más fácilmente.
  • Aprenden “escuchando” y “preguntando”.
  • Disfrutan de las “conversaciones” y prefieren comunicarse a través del lenguaje “hablado” antes que el escrito.
  • ”Hablan” sus problemas y les gusta que haya alguien que les haga “eco”.
  • Necesitan ser “escuchados”.
  • Se distraen fácilmente por el “ruido”.


Auditivo digital

El auditivo digital se encuentra desconectado del resto de sentidos. Es la modalidad del diálogo interior. Gente con un preferencia por esta modalidad:

  • Necesita dar un “sentido” al mundo, “comprender” conceptos.
  • Hablan consigo mismos y llevan a cabo largas conversaciones en su mente. Pueden incluso decir que recuerdan haber hablado de algo contigo cuando en realidad la conversación nunca tuvo lugar. Sin embargo, para la persona en auditivo digital, una conversación mental contigo es muy real.
  • Aprenden desarrollando los conceptos en sus mentes.
  • No son especialmente espontáneos debido a que deben “pensar” las cosas convenientemente.
  • Poseen “lógica”, “hechos” y “números” en su mente que juegan un papel importante en su toma de “decisiones”.
  • Memorizan por “etapas”, “procedimientos” y “secuencias”.


Cinestésico

Este tipo de personas:

  • Hablan más despacio que la persona media. ¿Por qué? Porque necesitan entrar en “contacto” con cómo se “sienten” sobre el tema.
  • Son más sensibles a sus cuerpos y a sus sensaciones y responden a la gratificación “física” y al “tacto”.
  • Aprenden “haciendo”, “moviéndose” o “tocando”.
  • Se visten y se arreglan favoreciendo la “comodidad” más que la apariencia.
  • Toman decisiones en función de sus “sentimientos”.
  • Se acercan más que las personas con preferencia visual para poder “sentir” la “energía” de la otra persona, mientras que una persona con preferencia visual se quedará más lejos para poder observar mejor el lenguaje corporal.