El estado de agradecimiento
En PNL, un estado es una combinación de diferentes factores que contribuyen a que te sientas de una manera determinada en un momento determinado. Vienen dados por aspectos como tu ritmo de respiración, los pensamientos que sostienes en tu mente, tu postura, tu frecuencia cardiaca, tu presión arterial, etc, así como por otros detalles más difíciles de observar como la presencia y concentración en sangre de una variedad de hormonas, neurotransmisores y demás entresijos propios de los seres vivos. También lo relaciono con el nivel de consciencia.
Algunos estados que a priori podemos considerar como “negativos” o poco útiles pueden tener utilidad en ciertos contextos. Lo que en algunos escenarios puede ser un problema, en otros puede ser una solución, lo que hace interesante que aprendes a controlar tus estados y a utilizarlos de una manera útil y beneficiosa para ti ahora. Otros estados son especialmente buenos en general, pues te hacen sentir muy bien y adquirir y mantener una actitud positiva ante la vida.
Esto es así para el estado de agradecimiento.
Sentirse agradecido es una manera muy agradable de sentir. Si te sientes agradecido, podrás compartir sensaciones positivas y placenteras con otros, y eso hará que tus relaciones mejoran como por arte de magia.
Un modo de sentirse agradecido es pararte un momento para agradecer por todo lo bueno que ya hay en tu vida y que tal vez has pasado por alto. Podemos hacerlo ahora
Si estás leyendo este artículo, significa que puedes sentirte agradecido hacia mí por escribirlo y compartirlo contigo. Y esto es sólo el principio. Puedes sentirte agradecido hacia aquellos que inventaron los ordenadores, puedes agradecer su trabajo a los inventores de Internet y a todos lo que cada día hacen posible que la gran red de redes continúe funcionando. Puedes dar gracias a los creadores de WordPress, el software con el que funciona esta página. Puedes también darte las gracias a ti por poner estas líneas a tu propio alcance, por la manera en que cuidas de ti haciéndote la vida cada día más fácil, agradable y divertida. Tal vez quieras agradecer a aquellos que trabajan para que puedas disfrutar de energía eléctrica en tu casa, y ya de paso a aquellos que emprenden acciones para que puedas abrir un grifo y disfrutar de agua corriente. Quizá quieras hacer esto extensivo a todas aquellas comodidades de las que disfrutas en tu hogar.
Después, cuando comas, puedas dar las gracias a todos aquellos que emplearon algo de su energía para que esa comida llegara hasta ti. Los agricultores que la recolectaron, los que les proporcionaron el combustible necesario para que lo pudieran hacer. Quizá te sientes agradecido hacia aquellos que prepararon, procesaron y empaquetaron esa comida, a los que la transportaron hasta el lugar en el que la encontraste, a todos los que hacen posible que el supermercado de tu barrio funcione y esté abastecido, y todo esto con una creciente y placentera sensación de agradecimiento que continúa expandiéndose en tu interior. Y también puedes darte gracias a ti por haberla adquirido, por la energía empleada en prepararla y cocinarla, por la manera en que te la has servido y por el tiempo que te has tomado para alimentarte y cuidar de ti, recordando que cada vez que bebes un vaso de agua, puedes sentirte agradecido hacia todos los humanos que han hecho posible que puedas disponer de ese agua de una manera fácil y cómoda.
Quizá, cada mañana, quieras sentirte agradecido por todo lo que compone toda tu vida. Dar gracias porque tus seres queridos continúen en este mundo contigo para que tú puedas disfrutar de su presencia. Dar gracias por todos aquellos que te ayudan cada día en tus quehaceres cotidianos. Gracias por todo lo que te enseñas y aprendes y gracias por lo que eres. Y también gracias a tu mente inconsciente, esa poderosa parte de ti que mantiene tu corazón latiendo, que regula tu tensión arterial y hace posible que te puedas atar los cordones de los zapatos, conducir un vehículo, hablar o dilatar tus pupilas para ajustarlas a la luz exterior. Y es posible que puedas pensar ahora en cientos de otras cosas, pequeñas y grandes, que agradecer. Después de todo, sigues latiendo y respirando y disfrutando de la vida en este amistoso Universo que te acoge en su seno y hace la vida posible para ti.
Y me pregunto qué más puedes agradecer mientras permites que esas agradables sensaciones de agradecimiento continúan expandiéndose en ti ahora…
Seguro que puedes continuar durante horas.
Gracias :-)