Pensamiento inteligente
Llego hoy a una interesante entrada sobre la inteligencia (Fuente en inglés).
La inteligencia es un tema que me ha interesado desde hace mucho tiempo. En el colegio nos hicieron tests psicológicos que nunca comprendí, probablemente porque iban dirigidos a mis padres y no a mí. El interés de los mismos se centraba en que mis padres supieran si habían tenido un niño inteligente o simplemente un ceporro. Creo que es un atentado contra alguien el, a tan tierna edad, decirle lo que es, especialmente en lo tocante a la inteligencia. Los humanos somos, por definición, inteligentes. Nuestras obras más punteras son complejas e ingeniosas. Las mofetas todavía no han puesto un pie en la luna.
El artículo hace especial distinción entre la inteligencia, sea lo que eso sea, y el pensamiento inteligente, entendido como la capacidad de aplicar el conocimiento apropiado en el momento preciso para resolver un problema dado. Siendo que llevo ya tres años modificando cuidadosamente mi manera de pensar para que sea más útil y beneficiosa, me doy cuenta de que el pensar de una manera inteligente y práctica sí que es una habilidad que uno aprende. Basta con conocer las bases y ponerse manos a la obra o sencillamente pasar tiempo con alguien que lo haga excelentemente y aprender cómo lo hace. Desde este punto de vista, la inteligencia es una herramienta más de tu caja de herramientas mental, y puedes aprender nuevas y creativas maneras de resolver problemas simplemente practicando un poco cada día. Material nunca faltará.
Así pues, la buena noticia es: seas o no seas tonto, puedes ser inteligente.
“Cuando abordes un problema dificultoso, haz de él un esquema interesante. Luego concéntrate en el esquema y pasa por alto la agobiadora tarea que implica”
—Milton Erickson
Si no lo has leído, lee ahora el artículo sobre la inteligencia.