Retiro de diez días

Después de contemplar pros y contras durante algunos días, al final he decidido seguir adelante. Los diez próximos días los pasaré de retiro.

Durante este tiempo, hasta que termine el jueves 28 de octubre, permaneceré en casa. Apagaré el móvil y desconectaré el teléfono fijo. Apagaré los ordenadores. Meteré todos los libros que estoy leyendo en sus estanterías. Me abstendré de tocar la guitarra y de escuchar música.

¿Qué voy a hacer durante esos diez días? Básicamente comer, dormir y meditar.


¿Qué pretendo con esto?

Desde que tengo móvil, nunca he pasado diez días sin usarlo. Desde que uso Internet, nunca he pasado diez días sin conectarme. Desde que leo… En fin, uno ya se puede hacer una idea. El principal objetivo es vivir una experiencia que no he vivido nunca. Para mí estar diez días sin hacer nada, sin siquiera leer, escribir o escuchar música, es algo nuevo. Y esa es la experiencia en la que me quiero sumergir. ¿Para qué? Para vivir la experiencia misma. Si algo he aprendido de la PNL es que una cosa es imaginárselo. Otra es vivirlo.

De entrada se me antoja una experiencia aterradora. Diez días sin hacer nada más que atenderme a mí mismo me parecen un largo y aburrido túnel, una idea inquietante. No me parece fácil soportarme diez días ininterrumpidos. Llevo mal el aburrimiento, tengo poca paciencia y me siento inquieto al no hacer nada. Estas son algunas de las cosas que quiero trabajar durante ese tiempo.

Pasar tiempo conmigo mismo sin distracciones de ningún tipo. Escuchar todo lo que me tenga que decir. Analizar y aclarar mis perspectivas de futuro. Reflexionar sobre dónde quiero estar en el plazo de diez años.

Por otra parte quiero ser más consciente de mis sentimientos, ahora que acabo de redescubrirlos. Quiero reconectar con mi cuerpo y sentir cada una de mis piezas. Quiero sentirme respirar. Quiero sentir cómo me repiquetea el corazón.

Curiosamente, no me siento solo ni cuando estoy solo. Uno de los propósitos de esta experiencia es sumergirme en la soledad y explorarla. Y aunque no voy a estar en mitad del monte en un monasterio, pienso que esto puede ser similar. Al menos lo más similar que me puedo proporcionar ahora mismo. Quiero sentir que estoy profundamente solo y desconectado del mundo.

Quiero tomarte estos diez días para escucharme, para atenderme. Para conocerme mejor y aclarar mis ideas y mis pensamientos. Llevo varias semanas meditando varias horas al día y cada vez soy más consciente de los innumerables beneficios positivos de la práctica, así que quiero profundizar un poco más en ella. Y este es un buen momento.

Por todo esto, en los próximos diez días estaré lejos de este lugar. Ni entraré aquí, ni leeré comentarios, ni leeré emails ni, por supuesto, los responderé. A mi vuelta revisaré el buzón.

Un saludo. Nos vemos en diez días.