Señales sutiles en la atracción
Desde un punto de vista meramente biológico, la atracción es la manera en que la naturaleza toma el control sobre nuestros cuerpos el tiempo suficiente como para que copulemos con alguien con buenos genes. Puede parecer, desde la perspectiva de la psicología del comportamiento, que somos una suerte de robots. Hasta cierto punto, así es. Somos máquinas biológicas con un cierto componente caótico en nuestro interior.
Los hombres se sienten atraídos por buenos genes que desarrollan cuerpos sexualmente atractivos, porque así es como ha evolucionado la ornamentación sexual femenina. Por otra parte, las mujeres se sienten mucho más atraídas por determinados rasgos de la personalidad. Por supuesto el físico tiene su importancia, pero esa importancia es mucho menor de lo que comúnmente se piensa.
A nivel genético, las mujeres están preguntando a los hombres “¿Eres capaz de generar prole que será también atractiva para otros y a la vez eres capaz de sobrevivir?”. Si puedes comunicar que producirás hijos e hijas sexualmente atractivos para tu especie, entonces una mujer probablemente se sienta atraída hacia ti cuando se encuentre contigo. En un nivel muy profundo, la pregunta que te está haciendo la mujer es “¿Eres capaz de generar descendencia atractiva?”. La historia se perpetúa de una manera circular, pero es que los seres humanos somos bastante circulares. Si lo piensas, ninguno de nuestros ancestros murió sin haber tenido sexo. Todos encontraron a alguien con quien copular. Incluso si te consideras poco atractivo, te conviene pensar que tus padres se consideraron atractivos el uno al otro el tiempo suficiente como para engendrarte. Eso es algo, ¿no? El atractivo consiste en mucho más que el aspecto físico.
Muchos hombres proyectamos sobre las mujeres nuestras propias frustaciones y nos sentimos inseguros. Utilizando nuestro cerebro masculino, pensamos “Yo no soy lo que considero atractivo en un hombre, así que no entiendo por qué ella debería sentir atracción hacia mí”. Nos saboteamos antes de empezar, y esto es una equivocación.
Poder, dominación, dinero, humor, arrogancia, inteligencia son “indicadores de buena forma” que dicen “Tengo buenos genes y soy capaz de generar una prole atractiva para otros”.
“El poder es el afrodisiaco definitivo”
—Kissinger
El poder. Muchos hombres comienzan una aproximación con la sensación de que no tienen ningún poder sobre la situación, así que, mediante su elección de palabras, su tono de voz y su lenguaje corporal, están enviando un mensaje muy claro a la mujer: “No tengo ningún poder”. En este caso estás entregando tu poder incluso antes de empezar.
El mecanismo de la atracción responde a todo este rango de señales sutiles que operan de manera inconsciente fuera del radar. Si las señales son las adecuadas, tu comunicación circunvalará su factor crítico y activará directamente ese mecanismo. Si las señales no son las adecuadas, no sucederá nada. Cuando aprendas a detectar ese mecanismo podrás incluso verlo en acción. Podrás empezar a hablar con una mujer y detectar que su respuesta corporal es la correspondiente a la atracción. Es algo que se puede aprender.