La atracción no es una opción
“Attraction is not a choice”
—David Deangelo
Esa frase vale su peso en oro. Significa que si empiezas a hablar con una mujer e interaccionas con ella el tiempo suficiente para que se forme una opinión sobre ti, y no siente atracción hacia ti, entonces no hay nada que puedas hacer al respecto. No importa lo que te quejes, lo que trates de convencerla, lo que la llames, las cosas que le compres o lo que hagas por ella. Será imposible convencerla para que se sienta atraída hacia ti. No es algo que ella elija conscientemente.
En el extremo opuesto, si empiezas a hablar con una mujer e interaccionas con ella el tiempo suficiente para que se forme una opinión sobre ti, y se siente atraída hacia ti, entonces no hay nada que ella pueda hacer al respecto. No importa la cantidad de lógica que desee aplicar para resolverlo, no importa lo que hable con sus amigas, no importa la persuasión que otras personas traten de ejercer sobre ella, no importa lo que suceda porque ella está sintiendo atracción, y esa atracción es una respuesta inconsciente e irracional. Cuanto más crece esa atracción, más poderosa se torna, hasta el punto en que controla todo lo demás.
Hay mujeres que cometen auténticas locuras y que sacrifican muchas cosas para estar junto a hombres que no son, ni mucho menos, lo mejor para ellas. De hecho, muchas de estas relaciones se basan en el abuso y el maltrato. Uno puede preguntarse qué está presenciando, y en cierta medida encontrará una explicación lógica para lo que se está presenciando, pero uno se queda con la sensación de que hay algo que no encaja, de que quedan cabos sueltos. Lo cierto es que la atracción no es una opción porque se trata de un conjunto de procesos que tienen lugar a un nivel muy profundo e inconsciente.
Cuando un hombre y una mujer se encuentran, empiezan a comunicarse. Esta comunicación tiene lugar a muchos niveles diferentes. A un nivel superficial se observa a dos personas hablando, intercambiando palabras. Sin embargo, recuerda que las palabras suponen apenas el 7% de la comunicación completa. El resto de la comunicación, el 93%, está compuesto de tono de voz, inflexiones, pausas, miradas, sonrisas, velocidad de respiración, frecuencia de parpadeo, etc. Puedes observar dos conversaciones en las que se dicen las mismas palabras y te darás cuenta de que hay infinidad de detalles sutiles que hacen que la comunicación sea completamente distinta en ambos casos.
Existe una parte más profunda de nosotros que es capaz de comunicarse en esos niveles sutiles, que es capaz de intercambiar información de una manera inconsciente, y esta parte opera por debajo del nivel consciente y fuera del radar para el ojo poco entrenado. En el caso del hombre y la mujer, estas partes profundas se comunican directamente con el otro, hablando directamente entre ellas en un lenguaje propio y desconocido para las personas. Si consigues tomar control consciente de este lenguaje, si consigues decir las cosas correctas en ese sutil lenguaje inconsciente, incrementarás tus posibilidades con las mujeres y mejorarás en general tu calidad de vida en muchas otras áreas sociales.
Recuerda, la atracción no es una opción. Puede que no le gustes, puede que ni siquiera le caigas bien. Quizá no le convengas. Pero cuando el mecanismo se activa, la atracción es imparable.