Atracción y seducción

La seducción es la palabra clave en este mundillo de los artistas de la seducción. Esta palabra aparece en muchos de los títulos sobre este tema que uno pueden encontrar en las librerías. Hablemos por tanto de seducción.

Veamos su definición:

Seducción: Acción y efecto de seducir.

Seducir:

1. Engañar con arte y maña; persuadir suavemente para algo malo.

2. Atraer físicamente a alguien con el propósito de obtener una relación sexual.

Personalmente entiendo que en la seducción hay un cierto grado de manipulación. Implica utilizar trucos, ser deshonesto y ocultar tus motivos. En mi opinión, la seducción implica un modelo mental de escasez. Es decir, careces de la seguridad de que las mujeres se sentirán atraídas por lo que eres y te ves obligado, por tanto, a recurrir a maniobras ocultas.

En el otro lado ubico la atracción, que consiste en trabajar en uno mismo, mejorándose continuamente, hasta el punto en que las mujeres se sienten magnéticamente atraídas hacia ti.

Muchas de las técnicas que se aprenden en el campo de la seducción surten el efecto contrario: alejan a las mujeres. Las mujeres perciben el lenguaje corporal unas diez veces más finamente que los hombres, y cuando un hombre se acerca a una mujer con una agenda oculta, con la idea de que debe obtener algo de ella, a la mujer le resulta muy fácil detectar que algo esconde. Tienen cierta facilidad para detectar cualquier tipo de incongruencias en el comportamiento.

A menudo uno aprende determinadas técnicas y luego se encuentra con que no funcionan. Esto sucede porque uno se aproxima a la mujer desde una posición mental inferior y debe recurrir a trucos y manipulaciones para llamar y mantener su atención. La mujer detecta rápidamente que algo es incongruente y se siente repelida.

Creo que todos los hombres nacemos con una parte de nosotros que sabe exactamente cómo despertar la atracción en una mujer. La cultura, la religión, las normas sociales y otros virus mentales nos reprogramaron y terminamos perdiendo el contacto con esa parte profunda de nosotros. Observa los animales en los documentales de la dos. ¿Piensas que aprendieron a comportarse en algún sitio?, ¿que lo aprendieron en la escuela o que sus padres los sentaron en sus rodillas para contarles el cuento? No, nacen con todo lo que necesitan. Podemos sacar a estos animales de su entorno, criarlos en cautividad y luego juntarlos, y cuando se encuentran cada uno sabe exactamente lo que tiene que hacer. Todos nosotros nacimos con todo lo necesario para el cortejo y la reproducción, y gran parte del trabajo es desenterrar esa parte animal de nosotros que se encuentra sepultada bajo toneladas de basura mental aprendida durante toda una vida.

Muchas mujeres preferirían que no tuvieras acceso a esta habilidad innata. Va contra sus propios intereses el que tú te conviertas en un maestro en este área de tu vida. Ellas prefieren tener capacidad de elección sobre los hombres, y si cada vez más hombres recuperan el contacto con esa parte de ellos mismos, ellas contarán con cada vez menos posibilidades de selección. Para ellas, si sólo puedes elegir entre un par de mujeres, será más fácil llegar hasta ti que si tienes muchas más opciones. Es interesante considerar esa perspectiva.

Resumiendo este artículo. Si te aproximas a las mujeres desde una posición en la que ella posee mucho más valor que tú, pensando que debes recurrir a trucos y a artimañas para obtener algo de ellas, te será mucho más difícil lograr tus objetivos. Es mucho mejor aumentar tu propio valor y asegurarte de que siempre será valioso pasar tiempo contigo.