Tipos de cambio de creencias

El ser humano necesita una cierta estabilidad para llevar una vida. Nos gusta pensar que, cuando nos levantamos por la mañana, somos la misma persona que el día anterior. Nos gusta pensar que las cosas serán aproximadamente como fueron en la jornada precedente. La estabilidad nos proporciona una sensación de seguridad que nos resulta muy conveniente.

Lo cierto es que las cosas cambian. Todo cambia continuamente, y conviene aprender a sentirse estable y seguro dentro del cambio.

¿Cómo cambiamos de creencias? Cuando nuestra mente recibe información nueva y que entra en conflicto con las experiencias previas, asimila esa información y ordena cambios en sí misma y en el resto del sistema como respuesta a las nuevas experiencias. La PNL presenta cuatro modelos diferentes para ese cambio:

  • Cambio por excepción: Es el modelo más fácil y también más limitado. El antiguo sistema de creencias permanece intacto y asimilamos la información contradictoria como una anomalía, archivando el suceso bajo la creencia de que “la excepción confirma la regla”, en vez de considerarlo como una excepción que cuestiona y probablemente desautoriza la norma. El cambio por excepción afirma “Yo tengo razón, excepto…”.
  • Cambio paulatino: Es aquel que tiene lugar de manera lenta y segura, muy poco a poco, sin que la persona siquiera se dé cuenta del mismo. El cambio paulatino afirma “Yo casi tenía razón, pero ahora la tengo de verdad”.
  • Cambio pendular: Este modelo consiste en abandonar un sistema cerrado, que ha sido considerado como cierto durante un cierto tiempo, para sustituirlo por otro sistema al que uno se aferra con la misma fuerza. La paloma se convierte en halcón, el religioso se convierte en ateo, etc. Se trata de un modelo de exclusión muy poco conveniente debido a que olvida lo bueno del sistema viejo y además ignora el verdadero valor del sistema nuevo. Este tipo de cambio es extremista, y rechaza la propia experiencia anterior para pasar de un “medio saber” a otro. El cambio pendular afirma “Antes estaba equivocado, ahora tengo razón”. Ni una cosa ni la otra son ciertas.

Esta tres formas de cambio de creencias (por excepción, paulatina y pendular) se detienen en las puertas de la verdadera transformación, que es la que proporciona el cambio de paradigma:

  • Cambio de paradigma: Esta transformación es el movimiento poderoso que la mente necesita para armonizar las ideas conflictivas. En este modelo, diferentes ideas, en ocasiones opuestas entre sí, conviven en el sistema hasta que se van uniendo con otras y conformando grupos de creencias cada vez más coherentes a nivel del sistema. Lo más importante de este modelo es que es capaz de tolerar diferentes interpretaciones desde diferentes perspectivas y en diferentes ocasiones. Es un ejemplo de flexibilidad mental. El cambio de paradigma afirma “Antes tenía parte de razón, y ahora tengo más parte de razón”. En este modelo, en esta forma de pensar, se están afirmando las siguientes lecturas:


    • Mis anteriores concepciones sólo eran partes de un cuadro.
    • Lo que sé ahora sólo es una parte de lo que sabré mañana.
    • El cambio ha dejado de ser amenazador para mí.
    • Lo desconocido es un un territorio amistoso e interesante.
    • Cada toma de conciencia ensancha el camino facilitando la siguiente etapa del viaje.



“La incapacidad para tolerar la ambigüedad es la raíz de todas las neurosis”

—Sigmund Freud