La paradoja de los monos y los plátanos
Para ilustrar la necesidad de preguntarse el por qué de las cosas, la necesidad de cuestionarse lo establecido, la necesidad de conocer las propias creencias y desafiarlas regularmente, contaré hoy la paradoja de los monos y los plátanos.
En un experimento se metieron cinco monos en una habitación. En el centro de la misma ubicaron una escalera, y en lo alto, unos plátanos. Cuando uno de los monos ascendía por la escalera para acceder a los plátanos, los experimentadores rociaban al resto de monos con un chorro de agua fría. Al cabo de un tiempo, los monos asimilaron la conexión entre el uso de la escalera y el chorro de agua fría, de modo que cuando uno de ellos se aventuraba a ascender un busca de un plátano, el resto de monos se lo impedían con violencia. Al final, e incluso ante la tentación del alimento, ningún mono se atrevía a subir por la escalera.
En ese momento, los experimentadores extrajeron uno de los cinco monos iniciales e introdujeron uno nuevo en la habitación.
El mono nuevo, naturalmente, trepó por la escalera en busca de los plátanos. En cuanto los demás observaron sus intenciones, se abalanzaron sobre él y lo bajaron a golpes antes de que el chorro de agua fría hiciera su aparición. Después de repetirse la experiencia varias veces, al final el nuevo mono comprendió que era mejor para su integridad renunciar a ascender por la escalera.
Los experimentadores sustituyeron otra vez a uno de los monos del grupo inicial. El primer mono sustituido participó con especial interés en las palizas al nuevo mono trepador.
Posteriormente se repitió el proceso con el tercer, cuarto y quinto mono, hasta que llegó un momento en que todos los monos del experimento inicial habían sido sustituidos.
En ese momento, los experimentadores se encontraron con algo sorprendente. Ninguno de los monos que había en la habitación había recibido nunca el chorro de agua fría. Sin embargo, ninguno se atrevía a trepar para hacerse con los plátanos. Si hubieran podido preguntar a los primates por qué no subían para alcanzar el alimento, probablemente la respuesta hubiera sido esta “No lo sé. Esto siempre ha sido así”.
“Triste época la nuestra. Es más fácil desintegrar un átomo que un prejuicio.
—Albert Einstein
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La paradoja de los monos y los plátanos
24 abr 10 at 02:27
Ya conocía esta paradoja.
Y no le veo el misterio, para mí es muy sencillo.
Primero estableces el premio y castigo y luego sustituyes este último.
Los monos aprendían a no subir simplemente por el miedo a los otros.
jonnes
24 abr 10 at 09:30
En esta web:
http://lacomunidad.elpais.com/apuntes-cientificos-desde-el-mit/2009/12/15/-mirar-pechos-femeninos-alarga-tu-vida-y-otros-estudios
dice que es un hoax, que no se ha hecho ese estudio. ¿tienes una referencia a los investigadores que lo realizaron?
Saludos.
Alfonso
24 abr 10 at 09:46
[...] Vía javiermalonda.com [...]
El lugar en el que los bits y la sintaxis se encuentran » Somos un poco monos
24 abr 10 at 10:25
Fijo que los plátanos habían estado en una nevera con imanes, cosa que todos los monos saben que da cáncer, y por eso no los querían. Lo del chorro de agua es para despistar. Rigor a raudales.
Dr. Des Monta
24 abr 10 at 10:33
Las sensaciones son importantes. Lo de mirar pechos femeninos (enlace de Alfonso) no alarga la vida, pero hace que parezca más larga y mejor. Y eso los del MIT no lo tienen en cuenta.
cafe_licor
24 abr 10 at 10:47
[...] » noticia original [...]
La paradoja de los monos y los plátanos | El diario digital
24 abr 10 at 11:01
En cualquier caso, los monos tienen razón.
Es malo subir la escalera.
Así que si la moraleja es “no te fíes de lo establecido” desde luego no se puede buscar un peor ejemplo.
fdh
24 abr 10 at 11:14
[...] » noticia original [...]
La paradoja de los monos y los plátanos | El Noticiero
24 abr 10 at 12:01
La moraleja no es “No te fies de lo establecido” sino que, porque algo haya sido siempre de una manera, no significa que sea lo correcto o lo mejor. El ejemplo de los monos no está mal escogido. No es que fuese “malo” subir la escalera, es que los que se quedaban abajo recibían un castigo por ello, así que ellos mismos decidieron impedir que los demás subiesen, y eso se hizo costumbre. Pero encima de la escalera sólo había plátanos ¿Qué tiene de malo un plátano?
Cheese
24 abr 10 at 12:10
No estoy muy seguro de ello pero parece que el primer mono sustituido no recibe nunca el chorro de agua. Si es así ¿por qué “participó con especial interés en las palizas al nuevo mono trepador.”? ¿Sigue también en esto una pauta simplemente establecida por la costumbre de sus compañeros de experimento? Ésta es para mí la cuestión principal
Despotrikator
24 abr 10 at 14:13
[...] » noticia original [...]
La paradoja de los monos y los plátanos | Canal Noticiero
24 abr 10 at 14:43
Un magnífico blog. No lo conocía pero me he leído casi todas las entradas y me resulta apasionante. Continúa con tu labor por favor.
Martín
24 abr 10 at 15:38
[...] Leer el artículo completo en JavierMalonda.com [...]
La paradoja de los monos y los plátanos
24 abr 10 at 15:46
Este experimento es falso, nunca se realizó. El relato no pasa de eso, de relato. Hay que joderse con los blogs de superación y autoayuda contando trolas más viejas que carracuca sin comprobar nada.
joquese
24 abr 10 at 16:08
Una mujer le enseñaba a cocinar redondo de ternera a su hija.
Antes de meterlo en el horno, la mujer cortó un extremo de la carne. La hija preguntó:
- ¿Por qué haces esto mamà?
A lo que la madre respondió:
- Tu abuela me enseñó a hacerlo así. Así es como se debe hacer.
Un día que la niña visitó a la abuela, le preguntó el porqué de cortar un extremo del redondo de ternera antes de meterlo en el horno y la abuela respondió:
- Es que si no lo hago así no me cabe en la bandeja de mi horno, que es muy pequeño.
mòni
24 abr 10 at 16:41
La paradoja de los monos y los plátanos…
Para ilustrar la necesidad de preguntarse el por qué de las cosas, la necesidad de cuestionarse lo establecido, la necesidad de conocer las propias creencias y desafiarlas regularmente, contaré hoy la paradoja de los monos y los plátanos.En un experime…
joneame.net
24 abr 10 at 17:08
Pues para mí es un simple puteo a unos monos que necesitaron tratamiento psiquiátrico de por vida, cada vez que veían una escalera se liaban a mamporros con los que tenían al lado.
jonnes
24 abr 10 at 17:37
Que importa si el experimento se ha realizado con monos o no? la historia de la humanidad es un continuo repetir de dicho experimento, especialmente con las religiones pues si te las cuestionabas eras quemado en la hoguera, como poco excomulgado y condenado al infierno eterno, desterrado, desheredado o despreciado por los demas, menos mal que la ciencia nos salvó a los que no queremos formar parte del rebaño de borregos.
javier
24 abr 10 at 18:01
Interesante experimento, que plantea algunas preguntas difíciles de responder. Personalmente me inclino por la interpretación que fdh hace a las 11:14. Los memes, o paquetes de información trasmitidos de generación en generación, no tienen por qué estar justificados racionalmente; el hecho de que se hayan trasmitido hasta el momento actual, podría ser indicio de que, al menos, no han sido muy perjudiciales para el grupo.
Justo S.
25 abr 10 at 00:10
Expresado de otra manera: La vida es un fenómeno eminentemente conservativo, aunque no exclusivamente conservativo, pues, de lo contrario, no estaríamos nosotros aquí para contarlo.
Justo S.
25 abr 10 at 00:34
Donde digo conservativo no digo conservativo, sino conservador.
Justo S.
25 abr 10 at 00:52
Pero es que no tiene sentido … al final los monos no tienen miedo a subir loa escalera sino a que len de palos los otros monos. Así que, el no subir la escalera no se hace por que me pueden dar un chorro de agua fría sino porque me han pegado cuando lo intentaba subir.
El problema es porque los monos que no saben lo del choro pegan al que sube … y eso es por simlpe imitación, ves que los demás pegan al nuevo po intentar subir y lo pueden hacer por imitación …
yo
25 abr 10 at 14:32
Me tranquiliza saber que no hicieron ese experimento con monos, por otra parte sin rigor científico se trataria de una historia narrada con ciertas similitudes con el comportamiento humano en cuanto a las creencias, aunque sin ninguna veracidad.
Enhorabuena por este blog, gracias por compartir.
Cinta
26 abr 10 at 11:52
Lo cual demuestra que aunque muchas veces no sepamos por qué alguna ley es como es, esta tiene una razón de ser muy concreta y si bien podemos cuestionarla y hasta pensar en cambiarla sin hay concenso, lo principal es no dejar de respetarla.
Lo importante antes de desafiar una ley o pretender cambiarla es averiguar bien por qué fue creada.
yo
26 abr 10 at 14:31
fake
santiago
26 abr 10 at 17:30
esta prueba cientifica(que se llama asi y no `la paradoja de los monos y los platanos´´es mas vieja que las canas y se creo para ilustrar el modo de pensar de los jefes en el ambiente laboral
windmaker
27 abr 10 at 19:52
@cafe_licor: «Lo de mirar pechos femeninos (enlace de Alfonso) no alarga la vida [...]»
La vida precisamente… no.
Joanmi
29 abr 10 at 20:54
La historia esta tiene dos interpretaciones:
- La tradición es una farsa, deshagámonos de ella y empecemos ex-novo. Eso ya lo hicieron en el siglo XX y mira como salió la cosa (nazis y socialistas).
- Hay que saber el porqué de las cosas.
La segunda es la correcta, pero como aquí se ha planteado la historia, parece más cercana a la primera. Hay que recordar una cosa muy importante, la razón tiene unos límites bastante más cercanos de los que parece en un principio.
Paquirri
9 may 10 at 17:35
[...] La paradoja de los monos y los platanos: Para ilustrar la necesidad de preguntarse el por qué de las cosas, la necesidad de cuestionarse lo establecido, la necesidad de conocer las propias creencias y desafiarlas regularmente, contaré hoy la paradoja de los monos y los plátanos. [...]
MOTION12 » Blog » Lecturas de la semana
12 may 10 at 06:22
Yo tuve un jefe amante de la PNL, nos aplicaba los métodos y si poníamos cara de no entender o no creer lo que nos contaba nos lo repetía una y otra vez hasta conseguir la respuesta que él consideraba adecuada.
Tras varias sesiones aprendimos a hacerlo bien a la primera y golpeábamos a los novatos para que tambien respondieran adecuadamente y no tener que sufrir una repetición de la charla.
j
19 may 10 at 12:20