JavierMalonda.com

Desarrollo personal inteligente

La escala de la consciencia

con 6 comentarios

La consciencia se refiere, generalmente, al saber de sí mismo, al conocimiento que el espíritu humano tiene de su propia existencia, estados o actos. Es decir, la consciencia es un conocimiento de uno mismo y de todo lo que de ello emana.

En su libro “Power vs. Force” (Poder contra Fuerza), David R. Hawkins presenta una jerarquía de los niveles de la consciencia humana. Se trata de un paradigma interesante. De inferior a superior, los distintos niveles de consciencia son: vergüenza, culpa, apatía, amargura, miedo, deseo, odio, orgullo, coraje, neutralidad, buena voluntad (willingness), aceptación, razón, amor, dicha, paz e iluminación. Estos niveles de consciencia pueden también describirse como estados del ser, y todos nosotros conocemos al menos unos cuantos de ellos.

Generalmente entramos y salimos de estos estados durante el día, aunque existe uno que podemos considerar nuestro estado habitual. Si estás leyendo esta página es probable que estés al menos al nivel de coraje porque si te encontraras en un nivel inferior seguramente carecerías de un interés consciente en el desarrollo personal.

Hawkings define esta escala como logarítima. Esto significa que, a medida que uno asciende en la escala, la distancia entre los diferentes niveles es cada vez mayor. Ascender a un nivel superior tendrá un enorme impacto en tu vida.

Si tienes problemas para visualizar o imaginar lo que es un estado de consciencia (es un concepto extremadamente complejo) puedes asimilarlo a un estado mental, a un estado fisiológico, a un nivel de pensamiento, a una perspectiva o a una actitud. Una vez le leí a alguien que expandir la consciencia consiste en expandir el campo semántico (de la experiencia de estar vivo), lo cual para mí tiene mucho sentido. Cuanto más significado seas capaz de asignar al momento que estás viviendo, más intenso será. Con lo cual, para expandir tu consciencia, te recomiendo que te acostumbres a dar un sentido y un propósito a tus actos, por pequeños que sean. La diferencia entre vivir una vida con y sin propósito es la diferencia entre el día y la noche.

Veamos los diferentes niveles de consciencia prestando especial atención a aquellos situados entre el coraje y la razón, ya que serán probablemente en los que encajarás si estás leyendo estas líneas.

  • Vergüenza: Es el lugar inmediato por encima de la muerte. Si te encuentras en este estado, probablemente estás contemplando el suicidio. O quizá seas un asesino en serie, y en este caso estarías dirigiendo todo el odio que sientes hacia ti mismo hacia otros.
  • Culpa: Un paso por encima de la vergüenza, aunque todavía puedes estar teniendo algún pensamiento de suicidio. Piensas sobre ti mismo como una persona despreciable, incapaz de perdonarte por tus errores pasados.
  • Apatía: Te sientes desesperanzado o victimizado. Es un estado de impotencia aprendida.
  • Amargura: Un estado de tristeza perpetua y sentimiento de pérdida. Puedes caer a este nivel tras la pérdida de un ser querido. Es el estado de la depresión. Por encima de la apatía, estás empezando a dejar atrás el entumecimiento.
  • Miedo: Ves el mundo como peligroso y terrible. Paranoia. Generalmente necesitarás ayuda para dejar este nivel, como por ejemplo si estás envuelto en una relación abusiva.
  • Deseo: Diferente al deseo de fijar y lograr metas, este es el nivel de la adicción, las ansias y la lujuria (hacia el dinero, la aprobación, el poder, la fama, etc.). Consumismo. Materialismo. Este es el nivel de fumar, beber y utilizar drogas.
  • Odio: Este es el nivel de la frustración, generalmente por no haber conseguido saciar tus deseos en el nivel inferior. Este escalón puedo dispararte hacia niveles más altos o puede hacer que concentres y redirijas el odio hacia ti mismo. En una relación abusiva es habitual encontrar a una persona en “odio” emparejada con otra persona en “miedo”.
  • Orgullo: Es el primer nivel en el que te empiezas a sentir bien, aunque se trata de un sentimiento ilusorio. Es dependiente de circunstancias externas (dinero, poder, prestigio, etc), así que es vulnerable. El orgullo puede llevar al nacionalismo, al racismo, al fanatismo y a las guerras religiosas. Te sientes tan apegado a tus creencias que consideras un ataque a las mismas como un ataque a ti mismo.
  • Coraje: Este es el primer nivel de verdadero poder. Es donde empiezas a ver tu vida como excitante y llena de posibilidades en vez de aplastante y sofocante. Empiezas a sentir un interés por el desarrollo personal en cualquiera de sus formas. Empiezas a ver tu futuro como una mejora de tu pasado en vez de una continuación del mismo.
  • Neutralidad: Este nivel se puede definir con la frase “Vive y deja vivir”. Es flexible, relajado y sin apegos. Eres capaz de fluir con la corriente. Dejas de tener cosas que probar. Te sientes seguro y bien con otra gente. Es un lugar cómodo. Es el nivel de la complacencia y la pereza. Te haces cargo de tus necesidades pero no te empujas mucho más allá.
  • Buena voluntad: Ahora que estás seguro y cómodo, empiezas a emplear tu energía más eficientemente. Ahora es insuficiente hacerlo sólo moderadamente bien. Empiezas a pensar en cómo dar lo mejor de ti mismo. Piensas en cómo manejar mejor tu tiempo, en la productividad, en organizarte de manera óptima, conceptos que eran menos importantes en el nivel inferior. Este nivel es el del desarrollo de la voluntad y de la autodisciplina. Estas personas son los soldados de la sociedad: hacen las cosas bien y se quejan poco. Este es el punto en que la consciencia se vuelve más organizada y disciplinada.
  • Aceptación: En este punto tiene lugar un cambio poderoso, y te despiertas a las posibilidades de vivir proactivamente. En el nivel anterior te has convertido en competente y ahora deseas dar un buen uso a tus habilidades. Este nivel es el de fijación y consecución de metas. Si hay algo que sientes que esta mal en tu vida (tu trabajo, tus relaciones, tu salud) defines el resultado deseado y tomas las acciones necesarias para llegar hasta él. Empiezas a ver la película de tu vida con más claridad. Este nivel lleva a mucha gente a cambiar de carrera, empezar un nuevo negocio o hacer fuertes cambios personales.
  • Razón: En este nivel trasciendes los aspectos emocionales de los niveles inferiores y empiezas a pensar clara y racionalmente. Cuando llegas a este punto eres capaz de emplear tus habilidades de razonamiento hasta el límite de sus posibilidades. Ahora posees la disciplina y la proactividad para explotar tus capacidades naturales sin que aparezcan emociones como el miedo o la vergüenza. Echas un vistazo al mundo y empiezas a hacer contribuciones significativas. Este es el nivel de Freud o Einstein. La mayor parte de las personas no alcanzan este nivel durante sus vidas.
  • Amor: Independiente de lo que conocemos como la emoción del amor. Se trata del amor incondicional, la comprensión permanente de tu conexión con todo lo que existe. Compasión. En el nivel de la razón vives al servicio de tu cabeza, pero finalmente se convierte en un callejón sin salida en el que caes en el sobreanálisis. En el nivel del amor pones tu cabeza, tus habilidades y tus capacidades al servicio de tu corazón (no tus emociones, sino tu propio y más amplio sentido del bien y del mal). Este es el nivel en el que uno despierta a su propósito vital. Es un nivel de servicio y entrega a la humanidad. Piensa en Gandhi o Teresa de Calcuta. En este punto empiezas a ser guiado por una fuerza más grande que tú mismo. Es un sentimiento de rendición. Tu intuición se desarrolla y se convierte en tu mayor guía. Hawkins afirma que sólo 1 entre 250 personas alcanza este nivel durante la vida.
  • Dicha: Un estado de felicidad permanente e inquebrantable. Es el nivel de los santos y de los espiritualmente avanzados. El mero hecho de estar con alguien que se encuentre a este nivel te hace sentir muy bien. En este punto la vida está guiada meramente por la intuición y las sincronicidades. Hacer planes y fijar metas deja de tener interés ya que la expansión de tu consciencia te permite operar a un nivel muy superior. Una experiencia cercana a la muerte puede catapultarte temporalmente a este nivel.
  • Paz: Un estado de completa trascendencia. Hawkins afirma que este nivel es alcanzado sólo por una persona en un millón.
  • Iluminación: El nivel más elevado de la consciencia humana. Extremadamente excepcional. Es el nivel de Buda o Jesucristo. El mero hecho de pensar en estos personajes puede elevar tu consciencia.

Encuentro este modelo muy interesante. No sólo las personas pueden ser clasificadas en el mismo, sino también los objetos, los acontecimientos y las sociedades. En tu propia vida observarás que unas partes de la misma se encuentran en diferentes niveles que otras, aunque probablemente seas capaz de identificar cuál es tu nivel general. Puede que estés en el nivel de neutralidad pero todavía seas adicto a fumar (nivel de deseo). Los niveles inferiores de ti mismo suponen un lastre para los niveles superiores y limitan tu ascensión en la escala. También puede que te encuentres en un nivel de aceptación y leas un libro en el nivel de la razón y te sientas inspirado a emprender acciones. Piensa en las diferentes influencias en tu vida. ¿Cuáles elevan tu consciencia? ¿Cuáles la reducen?

Un aspecto interesante de esta escala es que permite observar la propia evolución a lo largo de la vida. Es fácil recordar etapas marcadas por la culpa, especialmente si has sido adoctrinado en algún tipo de religión donde eres un ser fundamentalmente pecador que no hace una a derechas. Es posible que hayas experimentado etapas de apatía ante la vida, momentos en los que todo parecía carecer de sentido. Quizá estés en el nivel del orgullo, donde aspectos como ser socio de un club de fútbol forman un pilar fundamental de tu identidad como ser humano y cualquier comentario despectivo respecto a “tu” club es tomado como un ataque a tu propia identidad.

Fluctuamos de manera natural entre varios de estos estados a lo largo de una misma semana, dependiendo de las actividades en que nos ocupemos y del contexto en el que estemos. Una forma de saber cuál es tu estado natural es pensar en cómo reaccionas en situaciones en las que te encuentras bajo presión. Si estrujas una naranja obtienes zumo de naranja; eso es lo que la naranja tiene dentro, su esencia. Con los seres humanos sucede algo similar. ¿Qué te sucede bajo presión? ¿Te vuelves paranoico y te encierras en ti mismo (miedo)? ¿Empiezas a gritar a otros (odio)? ¿Te pones a la defensiva (orgullo)?

Cualquier cosa de tu entorno influirá en tu nivel de consciencia: la televisión, las películas, los libros, las páginas de Internet, las personas, los lugares, los objetos, la comida. Si te encuentras en el nivel de “razón”, probablemente ver las noticias en la tele disminuirá temporalmente tu nivel de consciencia. Esto es debido a que estos espacios están motivados básicamente por el miedo y el deseo. Si estás en el nivel de “culpa”, ver las noticias probablemente te haga sentir mejor.

Avanzar de un nivel a otro requiere una gran inversión de energía. Sin esfuerzo consciente dirigido o sin la ayuda de otras personas, es posible que permanezcas mucho tiempo en tu nivel a menos que tenga lugar algún acontecimiento externo a ti.

Observa la progresión natural de los niveles y piensa en lo que sucede cuando tratas de atajar el proceso. Si tratas de llegar al nivel de “razón” sin desarrollar la autodisciplina y la fijación de objetivos, serás demasiado desorganizado y te faltará la concentración necesaria para llevar tus habilidades cognitivas a su máximo potencial. Si tratas de alcanzar el nivel del amor antes de dominar la razón, puedes terminar siendo demasiado crédulo y acabar en una secta.

Alcanzar un nivel superior es una tarea ardua; mucha gente no lo logra en toda una vida. Un simple cambio de nivel puede tener un enorme impacto en tu vida. Las personas en niveles por debajo del coraje no llegarán lejos sin ayuda externa. El coraje es necesario para romper una y otra vez la propia concepción de la realidad para explorar nuevas posibilidades. Cuando uno alcanza el nivel siguiente, se da cuenta de que el esfuerzo ha valido la pena. Por ejemplo, cuando llegas al nivel del coraje te das cuenta de que tus anteriores miedos y tu falso orgullo eran en realidad una tontería. Cuando llegas al nivel de aceptación (fijar y perseguir objetivos), miras hacia atrás y te das cuenta de que eras como una rata en una rueda; corrías mucho sin ninguna dirección en concreto.

Pienso que uno de los trabajos más importantes puede hacer un ser humano es aumentar su nivel de consciencia. Probablemente sea una de los sentidos, si no el único, de la propia evolución. Cuando aumentas tu nivel de consciencia, estás colaborando a otros a tu alrededor también lo hagan. Imagina qué tipo de mundo sería este si toda la gente estuviera al menos en el nivel de aceptación. De acuerdo con Hawkins, el 85% de la población mundial se encuentra por debajo de la línea del coraje.

Es conveniente trabajar en aumentar el propio nivel de consciencia. Cada escalón requiere de diferentes recursos. Si estás basculando de la neutralidad a la voluntad, te convendrá leer o informarte sobre cómo organizarte mejor. Regalar un libro sobre gestión del tiempo será casi ofensivo para alguien en el nivel de orgullo y el mismo concepto será algo irrelevante para alguien en el nivel de paz. No puedes llegar a los niveles superiores sin haber dominado los niveles inferiores. Jesucristo fue carpintero, Gandhi abogado, Buda un príncipe. Todos tenemos que empezar por algún sitio.

Echa un vistazo a la jerarquía y observa si puedes extraer algunas conclusiones sobre cómo enfocar tu siguiente paso evolutivo. Es irrelevante encontrarse en un nivel o en otro; lo importante es avanzar. Evita que tu ego se enrede en la idea de estar en un cierto nivel en particular. A menos que estés en el nivel de orgullo, claro…

PD: Este artículo es, en gran medida, una traducción de “Levels of counsciousness” de Steve Pavlina.

–––––
Puedes contactar con el autor aquí.

Artículos relacionados:

  1. Incomunicación entre estados de consciencia
  2. Formas de vivir en el cuerpo de la humanidad
  3. Aprender a pensar (de nuevo)
  4. Los límites de la atención
  5. El patrón de reconocer patrones

Written by jmalonda

abril 26th, 2010 at 8:31 am

6 Responses to 'La escala de la consciencia'

Subscribe to comments with RSS or TrackBack to 'La escala de la consciencia'.

  1. [...] This post was mentioned on Twitter by MGR and GonzoTBA, vfmBOFH. vfmBOFH said: RT @GonzoTBA: Nuevo artículo: La escala de la consciencia :: http://cli.gs/1SEVA [...]

  2. Según esta escala me pregunto en que nivel de consciencia estaría Deepak Chopra? Iluminación?

    Me ha encantado tu artículo. Gracias.

    Cinta

    27 abr 10 at 12:00

  3. Hola Javi!!

    ¡A mi también me gustó mucho! Es un buen modelo que ayuda a entender cuál es el camino, pero me salió una duda importante.

    Hablas en el artículo de que en los escalones superiores nos acercamos a Mª Teresa de Calcuta, Buda o Jesucristo… todos con motivaciones “moralmente buenas”. ¿Qué pasa con las personas que han destacado en la historia por sus fechorías? Pongamos a Hitler y compañía como ejemplo. Podríamos decir que estaban en el estado Orgullo (un ejemplo del mismo es el nacionalismo). Pero ¿de dónde sacaron el Coraje para hacer todo lo que sucedió? ¿Cómo ganaron esa auto disciplina y proactividad?

    Obviamente no pasaron nunca al estado de Amor Incondicional, però tampoco creo que estuvieran en es pozo sin fondo que parecen ser esos escalones inferiores, puesto que no huvieran hecho nada de lo que pasó.

    David

    27 abr 10 at 16:34

  4. Sin duda, el artículo más significativo que he leído nunca.

    Muchas GRACIAS

    raul

    28 abr 10 at 11:38

  5. Javier, quiero puntualizar que el autor del libro es David Dawkins, y no Richard Dawkins, que hace otras cosas. (Es un divulgador cientifico bastante crítico con el creacionismo y la irracionalidad en general)

    (Esto, claro, no es lo mas importante… Referente a este artículo, me pregunto en que estado de conciencia estoy yo y cuales deben ser mis proximos pasos… En cualquier caso, leyendote me reencuentro con la impagable idea de que hay camino, asi que mil gracias y adelante)

    Paco

    29 abr 10 at 13:30

  6. @Paco: Gracias por el apunte. Lo acabo de corregir. Un saludo :-)

    jmalonda

    29 abr 10 at 16:08

Leave a Reply