El coraje necesario para vivir tu propia vida (III/III)

Lo más difícil que tendrás que hacer en esta vida, es ser tú mismo.

“Todo el mundo tiene talento. Lo realmente difícil es seguir ese talento hasta los oscuros lugares a los que te llevará”

—Erica Jong

“El mayor coraje será necesario para mostrarte como realmente eres”

—John Lancaster Spalding

“Hagas lo que hagas, necesitarás coraje. Independientemente de lo que decidas hacer, siempre habrá alguien que te diga que estás equivocado. Siempre habrá dificultades que te inclinen a pensar que sus críticas son acertadas. Trazar un rumbo y seguirlo precisa del mismo tipo de coraje que precisa un soldado. La paz tiene sus victorias, pero necesita de hombres y mujeres valientes que las ganen”

—Ralph Waldo Emerson

¿Qué haces con ese coraje recién adquirido? ¿Adónde te llevará? Te permitirá llevar una vida mucho más satisfactoria y significativa. Empezarás a vivir como un ser humano valiente en vez de como un ratón huidizo. Descubrirás y desarrollarás tus mayores talentos. Empezarás a vivir más consciente y más deliberadamente de lo que nunca lo has hecho antes. En vez de reaccionar a sucesos, empezarás a planear y a crear tus propios eventos de manera proactiva.

El coraje es algo que, en el fondo, experimentarás en soledad. No es una victoria pública, sino una privada. Reunir el coraje para escuchar y perseguir tus deseos más profundos no es una actividad de grupo y no es algo que puedas acordar con nadie. El propósito de tu existencia es algo que deberás averiguar por ti mismo. Nadie en la tierra ha vivido tus experiencias y nadie tiene exactamente los mismos pensamientos que tú.

Por una parte, este es un hecho solitario. No importa si vives solo o con tu pareja, en lo más profundo debes enfrentarte a la idea de que tu vida es sólo tuya. Puedes elegir ceder temporalmente el control a otros, ya sea a una empresa, a tu pareja o a las presiones de la vida diaria, pero siempre has de aceptar la responsabilidad personal por tus decisiones y sus resultados. Da igual si asumes el control sobre tu vida completa o si simplemente reaccionas a las circunstancias, al final eres tú, y sólo tú, quien debe asumir las consecuencias.

Si continúas por el camino del coraje, al final te deberás enfrentar al que quizá es el hecho más aterrador de todos: que eres mucho más poderoso y capaz de lo que en algún momento creíste, que los límites de tu potencial están mucho más lejos de lo que alguna vez soñaste, y que con este poder viene una enorme responsabilidad. Quizá no seas capaz de solucionar todos los males del planeta, pero si te comprometes a desarrollar todo tu potencial, puedes influir en la vida de muchas personas, y esta influencia tendrá su continuación en futuras generaciones.

¿Qué te diferencia de todos esos personajes de los libros de historia? Ambos teníais muchos miedos en común. Ambos nacisteis con talentos y con carencias. Lo único que te detiene es el miedo, y lo único que te hará superarlo es el coraje. Lo que hagas con tu vida no depende de tus padres, de tu jefe o de tu pareja. Depende de ti, y sólo de ti.

Descubrir por un momento las posibilidades de tu propio potencial puede ser una experiencia inquietante, y es todavía más aterrador echar un vistazo a los retos que te esperan si decides seguir el camino. No es un camino fácil, pero probablemente sea el único que vale la pena. Todos sentimos miedo ante la idea de perseguir nuestros sueños y desarrollar nuestro verdadero potencial experimentando la victoria y el fracaso por el camino. Estás acompañado.


Abrazando la aventura

“Antes de embarcarte en un camino, hazte una pregunta. ¿Es este un camino con corazón? Si la respuesta es no, lo sabrás y deberás elegir otro camino. El problema es que nadie se hace esa pregunta, y cuando el hombre finalmente se da cuenta de que ha tomado un camino sin corazón, el camino está preparado para matarle”

—Carlos Castaneda

“La inacción alienta la duda y el miedo. La acción alimenta la confianza y el coraje. Si quieres conquistar el miedo, no te sientes en casa y pienses sobre ello. Sal a la calle y mantente ocupado”

—Dale Carnegie

A medida que entres en contacto con tu propósito vital, puede que sientas una incómoda desconexión entre tu vida actual y la visión hacia la que te mueves. Estos dos mundos te pueden parecer tan distantes que ni siquiera eres capaz de construir un puente mental que los une. ¿Cómo equilibrar la satisfacción de tus necesidades como ganar dinero para pagar tus gastos más básicos, agradar a tu jefe, conectar con tu familia y mantener relaciones sociales con personas que no pueden siquiera comprender lo que estás experimentando, y a la vez seguir avanzando hacia tu visión? Puede que en esos momentos descubras un nuevo capazo de miedos relacionados con la aventura que estás emprendiendo. ¿Cómo te mantendrás? ¿Qué harás con tus amistades? ¿Te estás volviendo loco?

Lo mejor que puedes hacer es olvidarte de siquiera tratar de construir un puente. Céntrate en ser esa persona que quieres ser desde este mismo momento. Probablemente esto creará una incongruencia temporal en tu vida, pero hazlo igualmente. Hazlo aunque sólo se trate de un par de horas a la semana. Empieza a caminar en tu propia dirección. Acostúmbrate a vivir en una paradoja. Crea un nuevo tú que viva en paralelo, al menos durante un tiempo.

Prepárate para afrontar todo tipo de dificultades. Eres parte de un sistema, eres una pieza que acaba de cambiar de forma de la noche a la mañana. El sistema completo debe reacomodarse al nuevo tú. Puedes estar seguro de que te meterás en problemas. El resto de piezas pretenderán seguir donde estaban. O cambian ellas o cambias tú y vuelves a estar donde estabas. Habrá idas y venidas, pero te saldrás con la tuya si perseveras.

Da igual lo difícil que te parezca, toma la decisión de vivir conscientemente. Evita sucumbir al reino de la vida semiconsciente dirigida por el miedo en un mundo lleno de distracciones para evitar enfrentarte a lo que sientes en esos espacios en los que tienes un momento para pensar en ti. Ejercita tu deseo humano y desarrolla tu coraje para enfrentarte a tus miedos más profundos para vivir como el ser poderoso que eres, o admite que tus miedos son demasiado para ti y abraza la vida como ratón. Pero toma esta decisión conscientemente y sé consciente de todas sus consecuencias. Si vas a permitir que el miedo gane la batalla de tu vida, entonces proclama ya su victoria y ahórrate la guerra. Si simplemente evitas vivir con coraje y de manera consciente, estás rindiéndote ante la vida, y tu existencia se resume a poco más que un periodo de espera antes de tu muerte.

Vive abrazando la aventura que la vida se supone que tiene que ser. Puede que estés en bancarrota. Puede que experimentes el fracaso y el rechazo una y otra vez. Puede que pases por algunas relaciones insípidas. Pero esto son sólo hitos en una vida vivida valientemente. Son tus victorias privadas. Da un paso adelante y siente el miedo, y luego reúne el coraje para perseguir tus sueños igualmente.

Eso es la fuerza imparable.