Usando anclajes
Acceder a estados internos cuando los necesitas
¿No sería útil poder acceder a un recurso determinado, por ejemplo seguridad en ti mismo, cada vez que necesitaras una pequeña ayuda? O quizá te resulte de utilidad contar con una paleta de recursos (confianza, energía, excitación, humor) cuando haces una presentación. Lo que necesitas es un anclaje de recursos.
Veamos la manera de establecerlo. Esto son los pasos:
- Identifica la situación en la que quieres disponer de más recursos.
- Identifica los recursos de los que quieres disponer. Asegúrate de que son ecológicos.
- Elige cuál será el anclaje (el estímulo o disparador). El anclaje debe ser fácil de disparar, discreto y difícil de disparar accidentalmente. Algunas sugerencias son: tocarte el lóbulo de la oreja, juntar el pulgar y el índice o apretar un pellejo entre los dedos.
- Piensa en un momento en el que experimentaste el recurso y evoca el estado. Cómo hacerlo lo vimos en el artículo anterior.
- Cuando sientas que el estado está alcanzando el máximo, dispara el ancla y mantenlo hasta llegar al máximo.
- Rompe estado.
- Repite los pasos 4 y 5 al menos cinco veces para establecer y apilar el anclaje.
- Comprueba la asociación disparando el anclaje y comprobando que estás experimentando el estado deseado. Si no es así, el anclaje no es lo bastante fuerte. Repite los pasos 4 y 5.
Este proceso admite un par de variaciones:
- Puede que deseas tener varios recursos asociados a un anclaje específico. Por ejemplo, además de confianza, puedes desear sentirte energético y excitado. En este caso, en el paso 7, introduce un nuevo recurso sobre el mismo anclaje. Estarás apilando estados sobre un mismo ancla.
- Para que el estado evocado sea más potente en el paso 4, puede serte útil ajustar las submodalidades o adoptar una fisiología que refleje el estado deseado.
Recuerda, está fuera de tu dominio el cambiar a otras personas. Sin embargo, disponiendo de más recursos, puedes elegir entre diferentes comportamientos a la hora de tratar con otros. Si los otros desean seguir participando de la interacción contigo, se verán obligados a modificar sus comportamientos.
Colapso de anclajes: reemplazar un estado problemático por otro positivo
A menudo, cuando se dispara un anclaje, puedes encontrarte en un estado problema cuando en realidad te hubiera gustado reaccionar de una manera más positiva. Por ejemplo, cuando tu mujer hace un comentario en un tono de voz determinado, tú reaccionas enfadándote, encogiéndote o marchándote. Puede que cuando tu jefe te mira de una manera determinada te sientas estúpido o incompetente. O quizá te sientas como un niño en presencia de tus padres. El colapso de anclajes es una técnica que te puede ayudar a resolver este tipo de problemas.
La teoría detrás de esta técnica se basa en la noción de que si un anclaje es mucho más fuerte que otro y ambos son disparados al mismo tiempo, el anclaje más fuerte se sobrepone al más débil. Este proceso se puede llevar a cabo con anclajes de todo tipo, pero los cinestésicos suelen ser los que mejor funcionan. Puedes hacerlo tú mismo, aunque probablemente te resulte más fácil seguir el proceso si alguien te ayuda.
- Identifica el estado o la experiencia problema.
- Cierra los ojos y recuerda el estado problema completamente asociado, viendo lo que viste a través de tus ojos, oyendo lo que oíste y sintiendo lo que sentiste en aquel momento. Ancla ese estado tocando una parte de tu cuerpo.
- Rompe estado.
- Prueba el anclaje disparándolo y asegúrate de que sientes lo que sentías en aquel momento.
- Rompe estado.
- Identifica uno o varios estados de recursos. Pregúntate cómo te gustaría sentirte en vez de como lo hiciste.
- Recuerda el estado positivo y de recursos de manera completamente asociada, viendo a través de tus ojos lo que viste, oyendo lo que oíste, sintiéndote como te sentiste. Ancla el estado en una parte diferente del cuerpo.
- Rompe estado.
- Repite los pasos de 6 a 8 hasta que hayas construido un anclaje positivo potente. Puedes anclar varias veces el mismo recurso o varios recursos positivos. La clase consiste en asegurarse de que el anclaje positivo es más grande y más potente que el negativo. Emplea el mismo lugar para todos los anclajes positivos de este ejercicio.
- Cierra los ojos y dispara ambos anclajes simultáneamente. Siente el resultado. El resultado debe ser un estado diferente o de confusión. Si lo estás haciendo a otra persona, busca cambios obvios: su cabeza se puede sacudir hacia atrás, su cara puede enrojecer, una mano se puede sacudir ligeramente o los párpados pueden temblar. Cada persona reacciona de una manera diferente en cada caso.
- Una vez hayas sentido un cambio, retira primero el anclaje negativo.
- Espera cinco segundos y retira el anclaje positivo.
- La última fase es la que se denomina “Puente al futuro”. Consiste en imaginar una situación futura en la que anteriormente habrías reaccionado con el estado problemático. ¿Qué sucede ahora en esa situación imaginada? ¿Cuál es la nueva reacción?
Anclajes en cadena: encadenar estados creando un camino
En ocasiones el estado problemático puede ser muy poderoso en comparación con el estado deseado, o puede ser que la distancia percibida entre ambos estados sea muy grande. Para algunas personas, pasar de la pereza a la motivación es un paso demasiado grande. En este caso, es aconsejable desarrollar varias etapas entre estos estados. Estableciendo anclajes encadenados creamos un camino neurológico que nos ayuda a movernos a través de diferentes estados de manera sencilla e inconsciente hasta llegar al estado deseado.
El proceso es el siguiente:
- Identifica el estado problema.
- Decide el estado positivo final.
- Diseña la cadena de estados decidiendo qué estados intermedios atravesaremos hasta llegar al estado final. Cuantos menos saltos haya, mejor. Generalmente se emplean uno, dos o tres estados intermedios: un estado posterior al inicial, un estado que preceda al final y uno que los una.
- Evoca y ancla cada estado separadamente, comenzando con el estado problema y avanzando hacia el estado final. Asegúrate de que rompes estado cada vez de manera que los mismos no se anclen entre sí. Es una buena idea utilizar los nudillos de una mano para crear la secuencia.
- Comprueba cada estado.
- Crea la cadena disparando secuencialmente los diferentes estados. Primero el número uno. Cuando haya llegado a su máximo, dispara el número dos. Etc. todos los anclajes deben estar conectados. Si levantas tu dedo del nudillo número 1 antes de disparar el nudillo número 2, no habrá conexión. Si presionas dos nudillos a la vez durante mucho tiempo, puedes colapsar sus anclas. Debe haber un solapamiento, y debe ser breve.
- Comprueba la cadena. Dispara el primer anclaje y asegúrate de que alcanzas el estado final.
- Puente al futuro.