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Desarrollo personal inteligente

El primer paso en el camino hacia la maestría

con un comentario

Lo que intentamos la mayor parte de los hombres es tratar de convencer a las mujeres, mediante argumentos lógicos, para conseguir que se sientan atraídas hacia nosotros. Esto es un error. La lógica no funciona. La atracción es un proceso inconsciente que sigue mecanismos profundos y aparentemente inescrutables. En esta serie de artículos trataré de desmontar todos esos pequeños programas mentales que están haciendo que corras detrás de las mujeres tratando de convencerlas para que se sientan atraídas hacia ti, entregándoles tu propio poder y arruinando a la vez tus posibilidades con ellas.

Pero volvamos al principio del camino, que es el punto en el que nos encontramos. La maestría es un compromiso personal por el éxito a largo plazo. La maestría, en este área de la vida, nace de una profunda compresión de los principios, sistemas de creencias y estrategias involucrados en la atracción. Y será aquí donde haga un mayor hincapié. Las técnicas, al contrario de lo que es común en otras escuelas de pensamiento de la seducción, serán aquí secundarias, aunque también veremos algunas de ellas.

Recomiendo utilizar esta serie de artículos como una guía de referencia a la que acudir en el futuro. Recomiendo leerlos cada varios meses y observar cómo el significado de cada artículo va cambiando con el tiempo a medida que uno adquiere una mayor comprensión, un conocimiento más profundo y una experiencia más amplia.


Tomando el control

En este área, muchos de nosotros nos sentimos sin ningún tipo de control. La maestría consiste precisamente en llegar a un punto en el que dejas de sentirte indefenso e impotente en una situación, a un punto en el que controlas tu propio destino en lugar de tener la sensación de que tu destino está siendo controlado para ti. La maestría consiste en desplazarse desde ser la causa a ser el efecto, desde ver cómo suceden las cosas hasta hacer suceder las cosas. Desde desear y esperar hasta llevar a cabo. El compromiso en este área, al igual que en cualquier otro área de tu vida, es el compromiso de tomar el control de tu propia vida.

Como hemos visto antes en los artículos de PNL, es mucho más fácil y realista cambiarse a uno mismo que cambiar a otros. Si deseas que alguien cambie, cambia tú primero. A medida que uno aprende a manejarse de una manera más precisa, descubre que es cada vez más efectivo a la hora de hacer suceder las cosas a su alrededor.


Maestría

A continuación un extracto de un libro titulado “Maestría” por George Leonard, que te ilustrará e inspirará en el camino que te espera por delante.

Empieza con algo sencillo, como tocarte la frente con la mano. Ah, eso es fácil. Automático, no tiene nada de especial. Pero hubo un tiempo en el que te encontrabas tan lejos de la maestría en una habilidad tan sencilla como se encuentra alguien que no toque el piano de reproducir una sonata de Beethoven.

Primero debiste aprender a controlar los movimientos de tus manos. Sólo eras un bebé entonces. Y de alguna manera tuviste que aprender a dirigir tus propias manos. Tuviste que desarrollar algún tipo de representación mental de tu cuerpo, una especie de imagen del mismo, para poder estimar las distancias entre tu frente y el resto de las partes de tu cuerpo. Tuviste que aprender a ajustar, a establecer una correlación entre esa imagen personal y la imagen del cuerpo de otras personas. Debiste aprender a imitar las acciones de tu madre. Una labor tremendamente complicada, puedes estar seguro. Por no hablar de la tarea de aprender el lenguaje y sus códigos y establecer una relación entre lo que oyes y lo que sucede. Sólo después de mucho trabajo fuiste capaz de jugar a ese juego al que muchos padres juegan con sus hijos. ¿Dónde están tus ojos? ¿Dónde está tu nariz? ¿Dónde están tus orejas? ¿Dónde está tu frente?

Como todo aprendizaje significativo, este aprendizaje no era lineal sino que tenía lugar en etapas. Cortas ráfagas de avances perdidas entre espacios de tiempo en los que parecía que no ibas a ninguna parte. Así, finalmente, aprendiste una habilidad esencial. Y lo que es más importante, aprendiste a aprender. Empezaste con algo complicado y lo convertiste en algo sencillo y que podías disfrutar a través de práctica y repetición. Empezaste el viaje del maestro. Y si pudiste aprender a tocarte la frente, entonces puedes aprender a tocar una sonata de Beethoven, pilotar un avión, ser un mejor mánager o mejorar tus relaciones con otros. Nuestra sociedad actual funciona en muchos modos para desviarnos, pero el camino del maestro siempre está ahí, esperándonos.

El primer paso en el camino hacia la maestría puede ser el más difícil de todos. El primero. Este primer paso supone incomodidad, ansiedad e incluso dolor. El primer paso consiste en admitir que no deseas hacer todas las cosas que serán necesarias para llegar a ese lugar de maestría. El primer paso es admitirlo: “No quiero hacer todo eso”. Has de llegar a estar en buenos términos con esa idea. Se trata de llegar a sentirse cómodo con la idea de que vas a tener que hacer muchas cosas que serán emocional y psicológicamente incómodas, difíciles y complicadas a lo largo de este camino, y que lo vas a hacer a pesar de todo. Se trata de adquirir el compromiso de que vas a hacer lo que sea necesario sin importar lo poco que desees hacerlo en su momento para llegar a tu objetivo.

Y la pregunta ahora mismo es: ¿Puedes dar ese primer paso?

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Puedes contactar con el autor aquí.

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Written by jmalonda

febrero 16th, 2010 at 11:59 am

One Response to 'El primer paso en el camino hacia la maestría'

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  1. Muy buen articulo :) !

    Gonzalo

    18 feb 10 at 21:54

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